El PSOE te empobreció más de lo que crees

cesta básica de la compra

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El saqueo sistemático de las clases medias bajo el sanchismo

Desde que Pedro Sánchez llegara a la Moncloa en junio de 2018, hasta ahora, el IPCA subió un 27,7%. La culpa principal del incremento de los precios al consumo la tiene el Banco Central Europeo, pues la inflación es siempre y en todo lugar un fenómeno monetario. Sin embargo, la responsabilidad del desastre recae directamente sobre un Ejecutivo socialista que actúa con saña fiscal y absoluta ceguera económica. En lugar de amortiguar el golpe, el Gobierno asesta un golpe constante al bolsillo del contribuyente con medidas demagógicas que solo buscan financiar un aparato estatal hipertrofiado y clientelar.

El sanchismo-leninismo, sin embargo, agravó la desfavorable evolución de los precios. Por ejemplo, interviniendo innecesariamente en el mercado del alquiler (lo que, en última instancia, encarece sus precios) o estimulando artificialmente la demanda (subida exagerada del salario mínimo, aumento del gasto público) al mismo tiempo que petardea la expansión de la oferta (elevación de la presión tributaria). Esta obsesión por el intervencionismo asfixia la actividad económica y condena al tejido productivo nacional a una parálisis estructural, mientras la factoría de propaganda de la Moncloa maquilla las cifras.

Lejos de reconocer error alguno, un sanchista alegaría que, si bien los precios al consumo han subido, los salarios también lo han hecho. El salario medio ordinario, en efecto, se ha incrementado un 28,4% en el mismo período. Esta afirmación constituye un insulto a la inteligencia de los trabajadores españoles, quienes comprueban diariamente cómo las subidas brutas desaparecen por completo debido a la negativa gubernamental a ajustar los impuestos a la realidad del coste de la vida.

La insoportable impostura de un socialismo empobrecedor

Las consignas de progreso y justicia social se hunden por completo ante el peso de los datos matemáticos reales. «Que un Gobierno que se autodenomina «de progreso» haya sido capaz de mejorar el salario medio real menos de un 1% a lo largo de ocho años, es suficiente prueba de que todo en el socialismo es hipocresía e impostura.» «Progreso» hay, pero solo para los amigos del poder. El caso es que la realidad es bastante peor. Quienes medran al amparo del presupuesto público disfrutan de una opulencia insultante, mientras los asalariados comunes sufren el mayor retroceso de su capacidad de compra en décadas.

El salario promedio no es el mejor indicador de la situación de un asalariado típico porque está sesgado al alza por el impacto de las remuneraciones más altas. Por eso, el salario mediano (el que está justo en el medio) es una referencia más útil. Como está justo en medio, una mitad de asalariados cobra más que el salario mediano y la otra mitad percibe menos. Al observar el salario mediano, la manipulación estadística de los ministerios económicos queda completamente al descubierto, revelando un escenario de asfixia y confiscación generalizada.

La trampa de la no deflactación y el robo de las cotizaciones

El mecanismo de recaudación del sanchismo funciona como un sistema de extracción forzosa que penaliza el esfuerzo. En 2018, el salario mediano era de € 20.100 anuales. De ese monto, había que restar € 1.275 por las cotizaciones sociales a cargo del empleado. De la cifra neta, € 5.550 quedaban exentos por ser el «mínimo personal». La base imponible para un adulto soltero, sin hijos ni mayores a cargo, quedaba en € 13.253. Aplicando los tramos correspondientes, el IRPF sumaba € 2.558. En el bolsillo quedaban € 16.245.

Repitiendo el ejercicio para 2026, en el bolsillo quedan € 20.294, un 24,9% más que en 2018. De mano, eso es menos que la inflación del 27,7%. El salario neto de bolsillo aumentó menos que el salario bruto porque el Gobierno «de progreso» decidió empobrecerte: te subió las cotizaciones sociales (el MEI del ruinoso exministro José Luis Escrivá) y se negó a subir con la inflación el mínimo personal, que sigue en € 5.550 desde 2015. El sanchismo se apropia de las subidas salariales mediante la subida encubierta de impuestos que supone no deflactar el IRPF. En nombre de la «justicia social», el tipo medio efectivo del IRPF para alguien que cobra el salario mediano pasó del 12,7% al 14,9%. Para alguien con personas a cargo el resultado es más adverso.

El yugo hipotecario y la ruina de la vivienda

A la confiscación de Hacienda se suma la pésima gestión del escenario macroeconómico, que ha disparado los costes financieros de las familias hasta niveles intolerables. Supongamos el caso más benévolo: esa misma persona compró un piso en junio de 2018, con una hipoteca de € 125.000 a 25 años, a un tipo de Euríbor + 0,5%. En 2018, los intereses de la hipoteca rondaban los € 400 anuales. Como desde entonces el Euríbor subió del -0,18% al 3,247% (media de septiembre), aunque haya amortizado € 40.000 del capital, el sufrido asalariado ahora paga € 3.200 de intereses.

Los salarios medianos, netos de cotizaciones sociales e IRPF, que mencioné antes, quedan reducidos a € 15.845 en 2018 y a € 17.100 en 2026 cuando les restamos los intereses anuales de la hipoteca. Una subida de apenas 7,9%. El Ejecutivo abandona por completo a las familias mientras asfixia el mercado inmobiliario con regulaciones absurdas que reducen la oferta y disparan los precios del alquiler de forma simultánea.

La demolición del poder adquisitivo real en España

El balance final de los mandatos de Pedro Sánchez arroja una pérdida patrimonial pavorosa para los trabajadores. Empecé el artículo diciéndote que la inflación acumulada desde 2018 es del 27,7%. Por lo tanto, esos € 17.100 de 2026 equivalen a € 13.400 de 2018. Si comparas estos € 13.400 con los € 15.845 de 2018, que son euros con un mismo poder adquisitivo, encuentras una pérdida del 15,5%. Para tener el mismo poder adquisitivo que en 2018, el salario neto de impuestos e intereses de 2026 tendría que ser € 3.100 anuales mayor. Esa es la medida en la que te empobreció el PSOE.

Cuando vas al supermercado y notas que el dinero te alcanza para comprar menos o que hay cosas que ya no puedes permitirte, no es una sensación «subjetiva», como diría el ministro Grande-Marlaska. Es que un Gobierno «de progreso», una vez más, te empobreció.


Tags: Sanchismo, Inflación, Impuestos, Salarios, Hipotecas, Confiscación, PSOE

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