«El dottore y su corte social-comunista debería tener muy presente que la democracia no es el derecho a gobernar, sino el de ser bien gobernados»

En primer lugar dejemos claro que, por mucho que se mienta una y otra vez, el objeto y finalidad del Valle de los Caídos no fue la erección de un monumento dedicado al autobombo y gloria de Franco sino a la reconciliación nacional con la que han acabado un montón de niños pijos que no vivieron aquella lamentable guerra civil en cuyo estallido tanto tuvo que ver el PSOE.

Además Franco no decidió jamás ser enterrado allí sino que fue decisión del Rey Juan Carlos I. Sánchez se ha rodeado en una inexistente cuestión de urgencia para saquear la tumba del malvado dictador.

Estamos escuchando en todas las cadenas que no hay ningún monumento de culto al fascismo en ningún lugar del mundo. Desde luego el Valle de los Caídos no lo es pero los vocacionales y genéticamente profanadores de tumbas siguen insistiendo en ello.

El dottore cum fraude, presidente con cuentas pendientes, que tomó posesión de su cargo sin Cruz ni Biblia, que felicita el ramadán pero no la Navidad, que no asiste a la misa funeral por las víctimas del coronavirus y ha ocultado el número real y total de víctimas sigue emperrado en sus ataques al cristianismo con sus cómplices y aliados, los marxistas-leninistas de «podemos», ¿por qué?…

Pues sencillamente porque el general Franco derrotó al comunismo que pretendía convertir España en una república soviética, el sueño acariciado por Largo Caballero, y arrasar toda nuestra herencia milenaria cristiana.

Ahora la vicepresidenta Yoli nos indica que sustituyamos Patria por ‘matria’, será porque estos indocumentados y destructores de la lengua confunden matrimonio y patrimonio.  El fraude académico lo volvió a repetir en su día para justificar la exhumación en una televisión, lo vimos anonadados en Tele Madrid: «-¿Alguien se imagina que Italia permitiera un mausoleo a Mussolini?»

¡Coño!, pues que vayan a Predappio, municipio italiano situado en el territorio de la provincia de Forlì-Cesena, en Emilia-Romaña, conocida por ser la ciudad natal de Benito Mussolini. Cuando lleguen al mausoleo hagan cola para visitarlo, son largas créanlo, y pueden comprobarlo in situ o vayan a Francia y visiten la tumba del genocida Napoleón, o vayan a Cuba, Venezuela y a Moscú donde tumbas de genocidas como Castro, Chávez, Bolívar o el conocidísimo mausoleo de Lenin.

¿Qué es lo que no le perdonan a Franco? Pues que derrotó al comunismo así de claro, los que ahora se apropian y se han venido apropiando de la idea de democracia y aspiran a demoler la Cruz más grande del mundo erigida como símbolo de reconciliación nacional.

El dottore y su corte social-comunista debería tener muy presente que: “La democracia no es el derecho a gobernar, sino el de ser bien gobernados”.

(José Crespo. La Paseata)

Por Redaccion

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