Mariano Mnez-Aedo (IPF): «El aborto es una realidad grave e incómoda»

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Studio shot of man's arm holding a newborn baby

El Instituto de Politica Familiar (IPF) va a publicar en los próximos días el informe «El Aborto en España, 35 años después (1985-2020)» donde se aborda no solo cual ha sido la evolución del aborto en España sino también su situación actual.

Para ellos hemos entrevistado a su Vicepresidente y portavoz Mariano Martinez-Aedo

¿En qué consiste el Informe que van a publicar sobre el Aborto en España?                                                                         

El Informe recopila las principales cifras que muestran las características de los abortos en España.  Se refleja sus principales características, su reparto geográfico y social, así como su evolución histórica.  A partir de estos datos, se analiza el fenómeno y se extraen mucha información necesaria, ya que es no sólo un fenómeno grave y tristísimo, sino que los intereses políticos lo ocultan y hurtan del debate público.

¿Cuál es la importancia de este fenómeno en España?

El aborto voluntario, como “derecho” legal, apoyado y subvencionado por las administraciones públicas es en sí mismo un grave quebranto de la dignidad humana y un fruto de una sociedad egoísta y que ha renunciado a defender los derechos de todas las personas, independientemente de su edad, nivel social, etc. aunque envolviéndolo, eso sí, en una proclama entusiasta por las libertades y los “derechos”.   Más allá de esta declaración de principios, el volumen enorme del fenómeno en España, implica muchos otros aspectos graves y preocupantes, por ejemplo, su impacto demográfico (especialmente en una sociedad tan envejecida) o su mayor impacto en ciertos grupos más débiles (adolescentes e inmigrantes) que muestra su carácter de mal impuesto en muchos casos.  Además, esto refleja la falsedad del discurso de los “casos extremos”.

¿Qué aporta otro informe sobre el aborto?                            

Parece como si “otro” informe sobre el aborto no aportara nada, pero si aplicáramos esta perspectiva, se dejarían de hacer estadísticas durante años hasta que fueran novedosas.  En cualquier caso, el informe muestra claramente una radiografía del fenómeno en España.  Además, su estilo gráfico y visual, permite captar fácil y rápidamente los datos y las consecuencias.

Este informe, por otra parte, incorpora el análisis de algunos datos no contemplados en informes anteriores.

¿Hay algún aspecto a resaltar desde la situación actual, con el corona-virus?                                                                                                 

 Creo que la actual situación de pandemia mundial, con miles de fallecidos y un estado de alarma mundial, permite hacer algunas reflexiones interesantes al respecto.

En primer lugar, el debate (básicamente indirecto, pero presente) sobre el derecho a la vida, y su importancia a la hora de justificar medidas gravísimas sobre confinamiento, parálisis económica, suspensión de derechos, etc.  Aunque los gobiernos y los medios de comunicación no le prestaron apenas importancia, también se suscitó el problema frente a la priorización (o exclusión) de ciertas personas en los hospitales, por saturación o en prevención de la misma, principalmente por la edad.

También, se ha mostrado la capacidad, cada vez mayor de las administraciones públicas a la hora de tomar decisiones y controlar la sociedad y los debates públicos.  Durante meses, sólo ha existido el corona-virus para los medios de comunicación, posponiendo prácticamente cualquier otro tema.  Desde hace muchos años, en España el Ministerio de Sanidad publica el informe sobre los abortos del año anterior en diciembre (12 meses parecen demasiado para una estadística oficial) y como mucho los medios se limitan a comentar brevemente que han bajado o subido ligeramente.

¿Por qué con tantos abortos, no hay debates sobre este fenómeno?

Sería lógico que en una sociedad libre y celosa de los derechos humanos se planteara un importante debate social, pero aquí la ortodoxia pública parece haber decretado el fin de cualquier debate sobre el tema.  Aquí convergen muchos intereses.  Está la “industria del aborto” que tiene un enorme negocio, que cuenta además con la “protección” oficial (los organismos oficiales auditarán o inspeccionarán cualquier otro negocio antes que una clínica abortista). También están todos los partidos, organizaciones y grupos proabortistas (feministas, partidos de izquierdas, etc.) que lo usan como herramienta ideológica de imposición y lucha política.  Igualmente existen numerosas organizaciones internacionales que tienen en su agenda el aborto como bandera para sus actuaciones.  No hay que olvidar que la mayoría de los medios de comunicación están abonados a esta ideología, actuando decididamente para asegurar su defensa, bien silenciando los debates, o bien planteándolos y manejándolos a su interés.

¿Los datos oficiales son fiables?

Aunque deberían ser fiables porque es un hecho grave, que debería controlarse por las administraciones, la realidad es que desde hace años, los abortos químicos (abortos producidos por la ingesta de ciertos productos químicos) parecen reflejar divergencias significativas entre comunidades.  Estas divergencias parecen reflejar que ,al menos en ciertas comunidades, no se registran adecuadamente los abortos químicos, produciéndose así, un falseamiento a la baja (estimado en varios miles de abortos no reflejados) en las estadísticas oficiales.  Un hecho tan grave, reflejado ya en algún informe anterior no ha sido ni comentado por las autoridades pertinentes, mostrando así un desinterés evidente en un tema tan grave.

¿Por qué hay tantos abortos?

Evidentemente, hay muchas situaciones difíciles en que las mujeres, que suelen ser la segunda víctima, se ven forzadas por su familia, su entorno laboral, sentimental e incluso oficial al aborto.  Los datos por segmentos reflejan esta realidad, al mostrar tasas mucho mayores en aquellos grupos más débiles.  Así, la mayoría de los embarazos de adolescentes acaban en aborto.  También es destacable que la tasa en las mujeres inmigrantes duplica el general. 

Centrándonos en los adolescentes, vemos cómo los técnicos oficiales (asistentes sociales, sanitarios,…) suelen aconsejar el aborto como salida a los embarazos.  Por otra parte, las campañas oficiales en lugar de trabajar para evitar los embarazos, presentan unos estereotipos que incitan a una sexualidad irresponsable en lugar de ayudar a educar la afectividad.

En cuanto a las inmigrantes, en medio de unos enormes recursos sociales asistenciales, no parece haber una respuesta adecuada a estas situaciones, provocando un auténtico aborto xenófobo.

¿Realmente le importa esto a alguien?

Aunque a veces parece que esto es una batalla perdida, creo que no podemos olvidar que sólo en España hay unas 200.000 víctimas por año: niños y madres.  Lamentablemente, siempre habrá abortos (como siempre habrá robos, etc.) pero eso no obsta para ver un problema real y grave, que afecta a tanta gente directamente, y a todos como sociedad.  No podemos mirar para otro sitio y dejar egoístamente que esta lacra siga matando a tanta gente, en España y en el mundo.