¿Llega la tormenta perfecta?: la economía global se adentra en un terreno peligroso y desconocido

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Los síntomas de sobrecalentamiento son evidentes y el segundo semestre del año será clave para conocer el estado real de muchas de las economías europeas, entre ellas la española.

La economía global se adentra en un terreno desconocido hasta el momento. Los indicadores económicos que vamos conociendo avanzan hacia una situación en la que conviven una inflación que no da tregua con unos indicadores de actividad y coyuntura económica muy débiles y síntomas de claro sobrecalentamiento financiero en Estados Unidos y en algunos sitios de Europa.

Hay varias preguntas por responder para los próximos meses. En primer lugar: ¿Qué podemos esperar de la inflación? Esta semana hemos conocido varias cifras relevantes:

  • Los precios industriales en Europa están creciendo a un ritmo del 37% interanual (recordemos que en Estados Unidos lo hacen al 11%).
  • El barril de petróleo ha vuelto a subir y ha tocado los 125 dólares (116,61 euros) por barril.
  • Los futuros de gas natural en Europa también apuntan al alza.
  • el dólar continúa apreciándose y ejerciendo un efecto aspirador con respecto a prácticamente todas las divisas, y eso también incluye el euro, que avanza hacia la paridad.

Por otra parte, la invasión de Rusia a Ucrania continúa, y desde el Gobierno ucraniano ya se asume que Rusia ha invadido el 20% de su territorio. Tal y como venimos defendiendo desde el principio, esta guerra va a ser larga y, aunque no lo fuera, las consecuencias geopolíticas y económicas sí que lo serán porque el tablero global ha cambiado por completo.

¿Escasez de petroleo?

¿Y en este contexto, el petróleo se va a poner a 200 dólares por barril? ¿Habrá escasez de petróleo? Además de la escalada en el precio que acabamos de comentar, hay otro asunto evidente: El embargo de petróleo de Europa a Rusia está suponiendo que las reservas estratégicas de esta materia prima en Estados Unidos estén en mínimos históricos.

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Por otra parte, debemos recordar que China está paralizada y con niveles de actividad económica similares a los del confinamiento de 2020.

¿Escasez de alimentos?

Y, por último, con Rusia y Ucrania paralizadas e India prohibiendo exportaciones de alimentos básicos como el trigo, ¿habrá escasez de alimentos? Podría ocurrir, especialmente en países menos desarrollados, pero no en Europa ni en Estados Unidos. Aunque sólo sea por el efecto tipo de cambio (el Euro y el Dólar continúan siendo monedas fuertes con respecto al resto de la cesta), la capacidad adquisitiva del mundo desarrollado es mucho mayor que, por ejemplo, la de los países hispanoamericanos. No parece que estemos al borde de una crisis alimentaria, como algunos parece que pretenden vender.

Escalada de los tipos de interés

La clave para los próximos meses va a estar en los mercados financieros. Más concretamente, en qué va a hacer el Banco Central EuropeoLa inflación va a continuar desbocada y los tipos de interés al alza son un hándicap adicional que también erosiona la capacidad adquisitiva de familias y empresas y pone en jaque la solvencia de buena parte del sistema productivo.

Buena parte de la debilidad relativa del dólar con respecto al dólar es debida a las subidas de tipos de la FED. Una de las presiones inflacionistas del BCE iban a venir por la vía del tipo de cambio. La FED va a continuar subiendo tipos, y no debemos descartar que al año que viene superen ampliamente el 2% en Estados Unidos, especialmente si la escalada de precios no da un respiro.

¿Y el BCE? . Europa dejará de tener tipos de interés negativos a la vuelta del verano, ha dicho. Esto es, en septiembre. ¿Subida de 0,25 puntos en julio y septiembre, o una única subida de medio punto en septiembre? Hay mucha especulación en los mercados, y eso no es positivo porque lleva a un escenario de aún más volatilidad de la que ya tenemos. Los inversores descuentan dos subidas, aunque de ser así el BCE podría estar dando una sensación de urgencia por encima de lo que están mostrando (por el momento) los indicadores macro.

Conclusión

Los síntomas de sobrecalentamiento son evidentes, y la evolución desperada de los bancos centrales no ha hecho más que empezar porque la inflación continúa sin dar un respiro. El segundo semestre del año será clave para conocer el estado real de muchas de las economías europeas, entre ellas la española.

(Con información de Libertad Digital| Daniel R. Asensio)