Las amenazas informáticas | Albert Mesa Rey

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El mundo actual ya no se concibe sin la informática y la conexión a Internet (World Wide Web, correo electrónico, redes sociales y mensajerías instantáneas).

Con la WWW accedemos a información, noticias, realizamos compras “on-line”, fomentamos las relaciones humanas y nos comunicamos con otras personas de modo instantáneo. Pocas personas usan actualmente el correo convencional para ponerse en contacto con otras personas lejanas. La Informática, el abaratamiento del hardware y del software ha abierto un mundo más globalizado. ¿Pero para todos?

Sí, efectivamente para todos y eso incluye también a los “malos”. Los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado (Policía Nacional y Guardia Civil) tiene secciones dedicadas al delito informático cada día más frecuente y sofisticado.

Los delitos informáticos van desde el ataque a grandes corporaciones económicas, entidades gubernamentales o incluso instalaciones militares. En estos casos lo que buscan los hackers serían el robo de información clasificada, o el bloque de sistemas informáticos mediante lo llamado “ataques de denegación de servicio” (DoS por sus siglas en inglés).

Los usuarios de a pie no estamos a salvo de los delincuentes informáticos. Los delitos más comunes a los que estamos expuestos son:

  • Pornografía infantil, sexting y staking:

La pornografía infantil es otro de los delitos informáticos más comunes en este tipo de crímenes. No cabe duda el internet supone una vía privilegiada para la distribución de la pornografía infantil y esto se ha visto reflejado en el aumento sustancial de los casos denunciados.

Sin embargo, vale la pena mencionar algunos de los delitos contra menores que afectan su honor, intimidad y propia imagen: el sexting y el stalking.

  • El sexting: consiste en el envío de imágenes o mensajes de texto con contenido sexual a otras personas por medio de teléfonos móviles. Si bien en sí mismo este acto no es ilegal, cuando se trata de menores de edad o cuando el adulto no consiente esa actividad, constituye un ilícito penal.
  • El hostigamiento o stalking: se presenta cuando hay un acoso constante de una persona que vigila, persigue, y contacta con otra a través de medios electrónicos, alterando gravemente el desarrollo de la vida cotidiana del menor y limitando su libertad de obrar.

Las prácticas más habituales para cometer estos delitos son los foros privados, conversaciones o grupos de WhatsApp o Skype y almacenamiento en la nube.

  • Revelación y descubrimiento de secretos:

Este tipo de delitos informáticos afecta directamente a la intimidad documental y de las conversaciones o comunicaciones, de los secretos, el derecho a la propia imagen, así como los secretos de las personas jurídicas. Dentro de este grupo de delitos se encuentran:

  • Violación del secreto de las comunicaciones.
  • Interceptación de comunicaciones personales de manera ilegal.
  • Utilización y modificación de los datos de carácter personal sin consentimiento.
  • Acceso ilegal a datos y sistemas informáticos.
  • Difusión de datos, hechos descubiertos o imágenes captadas ilícitamente.
  • Otros delitos bastante comunes son las amenazas y coacciones y la falsificación documental.

Respecto a la falsificación documental, las prácticas más comunes son la falsificación de documentos privados, falsificación de certificados y falsificación de tarjetas bancarias.

  • La Estafa:

Este delito se comete generalmente por medio del phishing o el robo de identidad. Es uno de los delitos informáticos a los que los usuarios de a pie estamos más expuestos actualmente es el “Phishing” y el “Ramsonware”. Por el impacto que puede tener en nuestros recursos económicos, de ellos amable lector hablaremos en un próximo artículo más específico.

¿Qué hacer si uno es víctima de un delito informático?    

La respuesta es contundente: ¡DENUNCIAR! La Policía Nacional y la Guardia Civil tienen divisiones especializadas en la prosecución del delito informático. Acudir a la comisaría de Policía, al cuartel de la Guardia Civil más próximo o acudir al juzgado de guardia.

 

Hay que tener en cuenta que, si el delito informático del que somos víctimas es el chantaje, NO PAGAR. En España pagar rescates es ilegal y además en la mayoría de los casos solamente es el inicio de una larga cadena de chantajes sin fin.

Las acciones y precauciones que debemos tomar si somos víctimas de un delito informático son:

  • No borres, destruyas o modifiques la información que poseas en el ordenador o dispositivo informático (smartphone, tablet, etc). Hay que recordar que la integridad de la información es vital para poder seguir adelante con las causas penales que se inicien
  • No reenvíes nunca los mensajes constitutivos del delito.
  • A fin de resguardar correctamente la prueba, una vez realizada la denuncia, procede como te indique el investigador.
  • Si el delito compromete nuestros recursos económicos, hay que contactar inmediatamente con nuestra entidad bancaria para bloquear la cuenta.

Un consejo final:

Quisiera darte un consejo general que se aplicaría a nuestro uso de la informática para prevenir la pérdida de datos personales valiosos.

Tanto sea para minimizar la intrusión de un hacker en nuestro ordenador y el robo de documentos personales, como precaución general ante un fallo del disco duro, es muy recomendable tener una unidad externa que pueda desconectarse del ordenador y podamos guardarla en un lugar seguro. Lo que llamamos en jerga informática hacer una copia de seguridad (backup).

Si nuestro ordenador falla, siempre podemos formatearlo, llevarlo a un servicio técnico o incluso comprar uno nuevo. Si esto ocurriese se podrían restablecer todas las aplicaciones que había instaladas, pero normalmente será muy difícil recuperar los ficheros con datos personales. Si hemos tomado esta precaución, siempre podremos restaurarlos desde esa unidad externa.

Espero sinceramente que nunca te encuentres en alguna situación del tipo de las descritas en este artículo y espero que te haya sido interesante y de alguna utilidad.

Albert Mesa Rey | Escritor