La ‘garzonada’ de ‘su sanchidad’ | Luis Losada

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El problema no es el ‘bocachanclas’ de Garzón, sino quien le sostiene, Pedro Sánchez

Todavía colea la última ‘garzonada’. Al ministro no le bastó con demonizar las chuches y hacer una ‘huelga de juguetes’ por no respetar adecuadamente la diversidad y la inclusión… Tuvo que acudir a la prensa británica para atacar a la industria cárnica española a la que acusa de exportar carne de mala calidad. Hay ministerios inútiles y ministros extraordinariamente peligrosos. Gente parada, malos pensamientos.

Garzón quizás no sepa que el 2,4% del PIB español es precisamente la industria cárnica. Quizás no sepa que se trata de un sector atomizado en pymes e intensivo en mano de obra precisamente en la España despoblada, donde más necesario es fijar población.

Como es lógico, el PP está promoviendo mociones por toda España pidiendo su destitución. Cuestionado como nunca ha necesitado que su ‘primo de Zumosol’, Pablo Iglesias, saliera en su defensa. Mal debe verlo el ministro peligroso del ministerio inútil para necesitar el comodín del Coletas…

Pero lo más lamentable no es que haya ministerios inútiles ni ministros peligrosos que ponen en riesgo una de las principales industrias del país. Lo peor es que hay un presidente que lo tolera y por lo tanto se hace cómplice. 

Y los españoles ya se cansaron de los socios radicales e independentistas de ‘su sanchidad’. Dios tercios piden que cambie de socios. Se cumplen dos años de la llegada de Sánchez a la Moncloa. Había prometido por activa, por pasiva y por perifrástica que no llegaría a la presidencia de la mano de los independentistas. Voilá. Había dicho que no podría dormir por las noches con Podemos en el gobierno. Voilá. Ahí tenemos a un Podemos intentando callar al ‘pollo’ Carvajal para que no cante la gallina, auditando las cuentas de Rajoy mientras gasta sin control alguno y tratando de marcar agenda desde la moqueta. Por supuesto, adiós al voto rural…

Y Garzón sigue en el gobierno para que el endeble entramado de Sánchez no se le desmorone. Podría limpiar su gabinete, pero se arriesgaría a que los podemitas le incendien la calle. Así que mucho mejor ‘comprar’ paz social. Al fin y al cabo, pagan los españoles…

Por eso la gran responsabilidad de mantener inútiles y peligrosos en el gobierno y de estar en permanente cesión a los ‘indepes’ es un Sánchez indigno, incapaz e igualmente peligroso.

Luis Losada Pescador | Periodista