La Fiscalía de Ceuta pide cuatro años de cárcel para una de las personas que se manifestó durante la crisis fronteriza

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El Ministerio Público le imputa a la persona señalada por manifestarse en contra de Pedro Sánchez, y del ministro de Interior dos presuntos delitos de resistencia y desobediencia grave a la autoridad y de daños 

Que España va de camino hacia una dictadura en el que se persigue, hasta penalmente, a las personas por sus ideas es una triste realidad. La justicia no es igual para todos. Una persona como Íñigo Errejón le da una patada en el vientre a un anciano y lo manda al hospital y será juzgado de delito de faltas leves. Una persona muestra su desaprobación con el presidente de Gobierno y desde fiscalía se piden 4 años.

La Fiscalía de Ceuta pide cuatro años de prisión para un ciudadano por saltarse los cordones policiales y «golpear» – si a eso se le puede llamar golpear- los vehículos oficiales del presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, durante su visita a la ciudad autónoma del pasado mes de mayo en plena crisis fronteriza y migratoria con Marruecos.

El Ministerio Público le imputa dos presuntos delitos de resistencia y desobediencia grave a la autoridad y de daños por los que también reclama que el procesado sea condenado a pagar una multa económica.

Los hechos, recordemos, se produjeron el pasado 18 de mayo, horas después de que comenzara la entrada masiva por el Tarajal. Un grupo de personas protestaba contra la visita tanto del presidente como del ministro, golpeando una de ellas ambos vehículos.

La acusación popular considera que el individuo estaba en el grupo de medio centenar de personas que, el 18 de mayo a primera hora de la tarde, se concentró ante el helipuerto para recibir a Sánchez y Marlaska y mostrarle su desagrado por su nefasta política migratoria.

A la salida de ambos políticos, «con ánimo de infringir el principio de autoridad y de menoscabar bienes de uso público», desoyó «reiteradamente» las órdenes de los agentes y rebasó el cordón policial desplegado para evitar el acercamiento de los allí congregados a las autoridades, mostró su desaprobación propinando golpes al vehículo oficial camuflado en el que viajaban los escoltas» del presidente y el ministro.

Y ante esto, la Fiscalía pide 4 años de cárcel. Lo mismo que te puede pasar a ti mañana. El problema es que este Gobierno social-comunista no permite ni la libertad de expresión ni la discrepancia. Y no solo no la permite sino que la persigue. Mal comienzo del 2022.