Argentina, Paraguay, Ecuador, El Salvador y Bolivia y con la reciente victoria de José Antonio Kast en Chile, la región hispana empieza a resurgir.
La reciente caída de Maduro en Venezuela acelerará el colapso de la izquierda, la aplicación de la doctrina Monroe por Trump en América, y las próximas elecciones de Costa Rica, Perú, Colombia, Haití y Brasil en 2026 lo consolidará
La izquierda colapsa y el giro a la derecha en Hispanoamérica cobra fuerza con nuevas victorias electorales y un calendario decisivo en 2026 que puede cambiar el rumbo político regional.
Un cambio político tras décadas de hegemonía izquierdista
País a país las piezas del dominó de la extrema izquierda van cayendo. El giro a la derecha en Hispanoamérica ya no pertenece al terreno de la especulación. Los hechos muestran una tendencia clara. Argentina abrió el camino con Javier Milei. Ecuador siguió con Daniel Noboa. El Salvador consolidó su rumbo con Nayib Bukele.
Paraguay apostó por Santiago Peña. Bolivia sorprendió con Rodrigo Paz. Honduras avanzó con Nasry Asfura. Chile confirmó el cambio con la reciente victoria de José Antonio Kast.
Este movimiento responde al hartazgo social. Millones de ciudadanos rechazan décadas de corrupción, opresión, pobreza, inseguridad e ideología comunista. El comunismo colapsa y avance de la derecha en Hispanoamérica nace como reacción legítima frente al fracaso del socialismo.
Durante años, la región sirvió como laboratorio ideológico del comunismo. El Foro de São Paulo y el Grupo de Puebla impulsaron esa estrategia. Ambos espacios buscaron expandir el marxismo, el aborto y la ideología de género.
El Foro de São Paulo nació en 1990. Lula da Silva y Fidel Castro lo promovieron tras la caída del comunismo europeo. El Grupo de Puebla apareció en 2019 como plataforma de la izquierda populista que incluía, incluso, a grupos armados terroristas.
Hoy, ese proyecto enfrenta serias dificultades. La sociedad lo rechaza. Y no es un único país. Van cayendo todos los países. El giro a la derecha en Hispanoamérica se hace evidente.
Venezuela y el colapso del eje revolucionario
La caída y detención de Nicolás Maduro este 3 de enero de 2026 marca un punto de inflexión histórico. Venezuela actuó durante años como epicentro de la expansión comunista regional con la financiación de grupos de extrema izquierda en Hispanoamérica y Europa. Cuba proporcionó apoyo ideológico y logístico. El narcotráfico venezolano financió esa red.
Sin Caracas como eje operativo, el bloque izquierdista pierde capacidad de presión e influencia. La derecha en Hispanoamérica gana margen de maniobra. Las naciones recuperan soberanía política y libertad económica.
Este nuevo escenario abre oportunidades. Los gobiernos profamilia y provida pueden coordinarse. La defensa de la vida y la libertad religiosa vuelve al centro del debate público.
La aplicación de Trump de la doctrina Monroe en Iberoamérica
Trump afirma que la “América para los americanos” de Monroe mantiene plena vigencia.
La administración Trump busca consolidar a Estados Unidos como el poder principal indiscutible en América del Norte y del Sur, restringiendo la influencia de potencias extrarregionales. Estados Unidos controla su entorno estratégico. Ninguna potencia externa puede operar militarmente en la región sin enfrentarse a Washington. La caída de Maduro -apoyado por Cuba, Rusia y China- y las amenazas a Cuba, Colombia y México van en esa línea.
Trump no oculta esa inspiración. La refuerza en Iberoamérica.
Elecciones clave en 2026: el tablero se mueve
El colapso de la izquierda y el giro a la derecha en Hispanoamérica afronta su gran prueba en 2026. Cinco países acudirán a las urnas.
Costa Rica abrirá el calendario el 1 de febrero. Elegirá presidente, vicepresidentes y Asamblea Legislativa. Rodrigo Chaves, católico y de centro derecha, no optará a la reelección. Su partido impulsa a Laura Fernández, favorita en las encuestas y respaldada por Donald Trump. El resultado puede consolidar el cambio político.
Perú celebrará elecciones el 12 de abril. El país vive una inestabilidad crónica. Desde 2016 ha tenido nueve presidentes. El comunista Pedro Castillo intentó un autogolpe. Dina Boluarte cayó por incapacidad moral. José Jerí gobierna de forma interina.
Entre los candidatos destacan Keiko Fujimori y Rafael López Aliaga, que es líder del partido Renovación Popular, un empresario provida y simpatizante de Trump. Es el que más posibilidades tienen aunque más del 50 % del electorado permanece indeciso.
Colombia votará el 31 de mayo. el también comunista y exguerrilero Gustavo Petro mantiene una línea confrontada con Estados Unidos. La izquierda presenta a Iván Cepeda y Roy Barreras. La derecha agrupa a Vicky Dávila, Paloma Valencia, Miguel Uribe y el abogado Abelardo de la Espriella, desde el movimiento Defensores de la Patria. Este último admira a los presidente de Argentina y El Salvador, Milei y Bukele, respectivamente; y ya ha prometido mano dura.
Haití intentará votar el 30 de agosto. La violencia de las bandas armadas amenaza el proceso. El país no celebra elecciones desde hace casi una década. Sufrió el asesinato de su presidente, Jovenel Moïse, en julio de 2021 y desde entonces está dirigido por un Gobierno de transición.
Brasil cerrará el ciclo electoral. El resultado allí puede definir el alcance final del giro a la derecha en Hispanoamérica.
Una oportunidad histórica para Hispanoamérica
El giro a la derecha en Hispanoamérica representa una oportunidad histórica. Los pueblos reclaman orden, libertad y soberanía. Reclaman gobiernos que defiendan la familia y la vida.
El año 2026 marcará el rumbo de toda una generación. La región puede dejar atrás el socialismo empobrecedor. Puede recuperar sus raíces cristianas y su identidad. El futuro de Hispanoamérica se decide en las urnas. La caída de Maduro ayudará al cambio.




