Feminismo absurdo y sus silenciadas consecuencias (Parte 2) | Yobana Carril

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Hoy voy a responder a esa pregunta que anticipé en la parte 1 de mi artículo, ¿recordáis?, anticipé que muchos iluminados, iluminadas e “iluminades” me harían la siguiente pregunta:

Y qué pretendes, ¿que un “maltratador” siga ejerciendo de padre?

Pues sobre esto os voy a dar dos argumentos muy claros y ejemplificadores:

ARGUMENTO 1

Cuando hablamos de un hombre denunciado o condenado por un delito de violencia de género, la mayoría de la gente piensa en un hombre agresivo, en alguien que ha cometido un delito imperdonable, piensa en un ser despreciable al que deberíamos desterrar de la sociedad, sin embargo, en la mayoría de los casos curiosamente las denuncias aparecen justo antes o durante un procedimiento de divorcio y muchas por situaciones como esta:

Una mujer denuncia a su pareja pues éste le había enviado un mensaje que decía «vete a la mierda». El hombre fue detenido pasó un día y una noche en los calabozos y fue llevado al Juzgado esposado, con la repercusión psicológica que conlleva que te esposen por primera vez en tu vida. ¿Sabéis lo más indignante? Pues que la mujer contestó a ese mensaje con otro que rezaba así «a la te vas tú». Este hombre acabó con antecedentes penales, la mujer no. Pues en este caso el hombre no podría tener la custodia compartida de sus hijos y la mujer podría tener la custodia exclusiva. ¿Es peor padre el hombre, que madre la mujer?, ¿Nadie ha dicho nunca “vete a la mierda” o “eres un gilipollas” o un “¡serás bobo! ”,…? Casi todos ¿verdad? Pues para el feminismo recalcitrante, este hombre es un mal padre, pero la madre es un ser de luz al que hay que proteger…

 Podría contaros infinidad de casos de igual envergadura, pero… ¿realmente hace falta?.

ARGUMENTO 2

Cuando a un padre se le denuncia por haber dado un azote o una bofetada a un menor, en seguida se activa un protocolo de protección, el padre deja de ver a su hijo, e incluso de comunicarse con él, pero ¿sabéis como ha sido mi experiencia cuando un menor denuncia haber recibido una bofetada de su madre? ¿No? Pues os la cuento yo:

Un menor de 7 años, estaba bajo la custodia de su madre (en la actualidad tiene guarda y custodia compartida) denuncia en el colegio haber recibido varias bofetadas de su madre, en el colegio no dan importancia al hecho (claro… las bofetadas las había dado la madre), el menor cuenta lo sucedido a su padre y éste acompaña a su hijo a la Policía a denunciar lo sucedido, se abren unas diligencias (procedimiento penal contra la madre).

Se cita al menor a declarar, pero ¿quién tiene la custodia del menor? Pues la madre. ¿Con quien va el menor a declarar contra su madre? Pues sí, con su madre. Nos oponemos a que esto sea así y pedimos que el menor vaya acompañado de su padre u otro familiar, se nos deniega, pues como la custodia la tiene la madre, el menor irá a declarar contra su madre de la mano de ésta.

¿Os imagináis el escandalazo social si a una mujer se le obligase a ir a declarar contra su supuesto maltratador de la mano de éste? Inconcebible ¿verdad?.

Cuando el menor supo esto, preguntó a su padre:

-¿Pero cuando acabe de declarar con quien me voy a casa?

-Pues con mamá- respondió el padre…

¿Os podéis imaginar la cara de terror del niño? Pues eso…

El niño fue a declarar, y dijo cosas como “me pegó, pero muy flojito”, “fue culpa mía porque me porto mal…”

La madre reconoció haber dado “alguna que otra bofetada” …

¿Sabéis como terminó esto? Pues la madre absuelta y el niño a casa con su madre… y el menor asegurando que hiciese lo que le hiciese la madre no volvería a denunciar jamás.

Así que perdonadme feministas mías, pero ese discurso vuestro de que lo que queréis es proteger a los menores, yo no lo compro.

De hecho, creo que los menores os importan bien poco, sí muy poco, lo digo bien alto y bien claro.

Ahora os habéis sacado de la manga esta ridiculez de la violencia vicaria, es decir, para vosotras, vosotros y vosotres, cuando un padre maltrata a un niño lo hace para hacer daño a la madre, pues yo aquí he de hacer dos puntualizaciones:

Primera.- Sois tan necias, necios y “necies” que hasta la condición de víctima robáis a los niños, mirad, cuando una persona maltrata a un niño, la víctima es el niño, no su madre, porque al parecer para vosotras las mujeres somos el perejil de todas las salsas…

Segunda.- Sé que no os importan NADA los niños, porque ante situaciones que no sirven a vuestros propósitos o que se salen de vuestros dogmas calláis:

“Prisión permanente revisable para la madre que mató a su hijo de 7 años en Almería para hacer «el mayor daño posible» al padre.” (Titular de La Voz de Galicia de fecha 09 abr 2021)

Este niño se llamaba Sergio, no obtuvo por vuestra parte ni un minuto de silencio, ni una palabra de repulsa, ni una lágrima, aunque fuese furtiva…

“La acusada de matar a su hija en Sant Joan Despí confiesa que lo hizo para causar daño al padre.” (Titular de RTVE del 11.06.2021)

Esta niña se llamaba Yaiza, tampoco obtuvo por vuestra parte ni una palabra de repulsa, el padre tuvo que suplicar a las instituciones una palabra de consuelo…

Esto para vosotras no es violencia vicaria.

¿Y pretendéis que creamos que los niños os importan? NO, estos niños no os importan, solo os importan aquellas personas que os reportan beneficios económicos o beneficios electorales, solo os importan aquellos niños de los que podéis sacar algún rédito, y curiosamente entre esos niños no hay ni uno solo que haya muerto a manos de su madre, porque a esos niños los silenciáis, encubrís su sufrimiento, minusvaloráis el sufrimiento de su padre y no sentís por ello ni un ápice de vergüenza.

Otro día hablaremos de cómo vuestra dañina ideología ha influenciado en los equipos psicosociales, en aquellos técnicos que deben determinar el tipo de custodia del que van a disfrutar (o que van a sufrir) los menores, de cómo matasteis su imparcialidad en aras de vuestro discurso arcaico, y de cómo acaban sufriendo miles de menores vuestra ideología abyecta y de cómo inculcáis a esos técnicos que deben retorcer la realidad hasta deformarla para que encaje en vuestro modelo de familia, propio de otros tiempos, en el que mamá cuida de los niños y papá pasa a ser un mero proveedor-visitador.

Yobana Carril | Abogada en derecho de familia, custodia compartida y violencia de género