Federico de Montalvo, Vicerrector de ICADE: «Los no vacunados son personas de segunda. No merecen un trato igual»

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«Los no vacunados no tienen derecho a ser tratados por igual». «Son personas de segunda». «aunque legalmente no tiene consecuencias, el vacunado tiene un trato distinto ha señalado Federico de Montalvo, el presidente del Comité de Bioética de España y Secretario General de ICADE (jesuitas)

Retirarle temporalmente la patria potestad para vacunar a un hijo

A pesar de estas polémicas declaraciones, Montalvo no es la primera vez que se ve envuelto en polémicas. En una entrevista concedida a El Mundo, Montalvo opinó abiertamente sobre el tema de la vacunación asegurando que «los padres pueden decidir sobre sus hijos lo que quieran siempre que actúen en su mejor beneficio. Hay tres fórmulas: una es obligar a vacunar, lo cual es complicado; otra es educar y volver reforzar las campañas de las ventajas de las vacunas, que ya se está haciendo porque aquí hay muchos mitos, y una tercera en la que se está trabajando que consiste es incentivar a los padres con ayudas económicas, que pueden ser en especie» para después añadir «yo lo que haría, y la ley lo tiene previsto, es retirarle temporalmente la patria potestad para vacunar a su hijo y después devolvérsela».

Limitar la objeción de conciencia y que se permita acabar con los fetos con malformaciones graves.

Si retrocedemos más aún en el tiempo, en el año 2014 el propio Federico de Montalvo ya siendo miembro del Comité de Bioética, se mostró partidario de evitar la criminalización de los médicos, que se limite la objeción de conciencia de los facultativos, y que se permita acabar con los fetos con malformaciones graves.

«La realidad social quedaría atendida a través de la inclusión de esta tercera indicación -por grave riesgo a la integridad psíquica o moral de la mujer embarazada- en la que se podrían incluir tanto la interrupción por causa embriopática, es decir, cuando durante el embarazo se diagnostica una anomalía o malformación fetal incompatible con la vida o extremadamente grave e incurable, como el supuesto de interrupción por suponer la continuación del embarazo un conflicto personal de gravedad para la mujer», fue lo que argumentó Montalvo.

Los jesuitas tienen un dilema con este personaje. O corroboran las palabras de este personaje hablando de clases y categorías de personas y se hacen cómplices de estos atentados a la libertad de las personas o lo cesan por ir en contra las más elementales normas cristianas

(Con información de El Mundo e Infovaticana)