La sociedad española asiste con indignación a una escalada sin precedentes de agresiones contra el sentimiento religioso. Lo que antes eran episodios aislados de radicalismo anticatólico se ha convertido hoy en una estrategia sistemática de acoso a la fe católica. El último y más vergonzoso capítulo de esta ofensiva ha tenido lugar en el Palacio del Infantado, sede del Museo de Guadalajara, donde la exposición “Alonso Cano. Like a Virgin” ha traspasado todas las líneas rojas. Ante este atropello, la Fundación Española de Abogados Cristianos ha dado un paso al frente, solicitando ante el Tribunal de Instancia de Guadalajara la retirada cautelarísima de una muestra blasfema que es puro escarnio.
La institucionalización del odio a la fe
No se trata solo de la ocurrencia de un autor en busca de notoriedad barata a costa de ser blasfemo; lo verdaderamente alarmante es que esta exposición cuenta con el respaldo explícito y la financiación de la Consejería de Cultura de Castilla-La Mancha. Es una humillación que el dinero de todos los españoles, incluidos los millones de católicos que sostienen con sus impuestos el sistema, se utilice para subvencionar la mofa de sus símbolos más sagrados. La muestra utiliza la obra “Virgen de la Leche” de Alonso Cano para arrastrarla por el fango de la estética queer, el travestismo y el fetichismo erótico de cuero y lencería.
Este respaldo institucional es la prueba de que existe una voluntad política cristofóbica y de humillar al creyente. Al autorizar esta muestra en un museo público, la administración no solo incumple su deber de neutralidad, sino que se convierte en cómplice de un delito de escarnio contra los sentimientos religiosos, tipificado en el artículo 525 del Código Penal. Como bien señala Polonia Castellanos, presidenta de Abogados Cristianos, “No todo vale en nombre del arte. Utilizar imágenes sagradas de la Virgen para convertirlas en objetos de provocación ideológica y sexual es una humillación intolerable para millones de cristianos. Es vergonzoso que las administraciones públicas financien y promuevan ataques contra la fe católica con dinero de todos los españoles”.
Un patrón de persecución: Iglesias, cruces y fieles
La exposición de Guadalajara es solo la punta del iceberg de un clima de hostilidad creciente hacia lo católico. En los últimos años, España ha visto cómo se multiplican los ataques físicos a iglesias, las pintadas ofensivas en fachadas de conventos, así como la demolición de cruces en espacios públicos bajo el pretexto de una memoria histórica malentendida que solo busca borrar el rastro cristiano de nuestra geografía. La cruz, símbolo de esperanza para millones de personas, se trata hoy como un residuo estético que debe ser extirpado por las autoridades locales de ciertos signos políticos.
Esta persecución no se queda en el mobiliario urbano o en el arte; se traslada a las personas. El acoso a fieles que acuden a misa, el insulto público a sacerdotes y la ridiculización constante de las tradiciones católicas en los medios de comunicación y las redes sociales han creado un ambiente de impunidad. Se ha instalado la creencia de que la fe católica es el único sentimiento no solo que no merece protección sino que es el «saco de boxeo» gratuito donde cualquier activista puede descargar su odio sin consecuencias legales.
El falso pretexto del arte para el escarnio
La defensa de este tipo de muestras suele escudarse en una supuesta «libertad de expresión» que siempre parece funcionar en una sola dirección. Sin embargo, la libertad de expresión no es un derecho absoluto y termina donde empieza el derecho al respeto de las creencias ajenas. Presentar a la Virgen María rodeada de simbología sadomasoquista o erótica es una agresión deliberada que busca el daño moral del creyente.
Abogados Cristianos considera, con razón, que mantener abierta esta exposición provoca un daño irreparable. No se trata de censura, sino de aplicar la ley contra quienes desnaturalizan deliberadamente el significado espiritual de la iconografía mariana para convertirla en un elemento de choque ideológico. La libertad religiosa es un derecho fundamental reconocido internacionalmente, y el Estado tiene la obligación de garantizar que los ciudadanos puedan ejercer su fe sin ser objeto de humillaciones financiadas por la propia administración.
El despertar de la resistencia católica
Ante este panorama de asedio, la respuesta judicial de organizaciones como Abogados Cristianos es fundamental. Durante demasiado tiempo, la comunidad católica ha guardado un silencio que ha sido interpretado por los agresores como debilidad. Pero el límite se ha alcanzado. La denuncia penal contra el autor y el recurso contencioso-administrativo contra la Junta de Castilla-La Mancha son señales de que el atropello gratuito va a tener respuesta en los tribunales.
Una sociedad sana no puede permitirse que la identidad religiosa de gran parte de su población se pisotee sistemáticamente con la connivencia del poder político. Si hoy se permite representar a la Virgen en lencería fetichista en un museo público, ¿qué será lo siguiente? La tolerancia hacia la intolerancia solo conduce a la destrucción de los valores que sostienen la paz social.
La batalla iniciada en Guadalajara no es solo por una exposición; es una batalla por la dignidad y el respeto mínimo que cualquier confesión religiosa merece en un Estado de Derecho. La libertad religiosa no es un derecho de segunda clase y el dinero pública no puede subvencionar la blasfemia ni el escarnio. La retirada de «Like a Virgin» debe ser el primer paso para frenar una ola de ataques que ya ha ido demasiado lejos.
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2 comentarios en «Solicitan la retirada de una exposición blasfema en Guadalajara y denuncian al autor por delito de escarnio »
Siempre lo mismo. Burlarse, del Cristianismo. Con el Islam no se, atreven pq el autor acabaria, degollado. Con el Udaismo tampoco se, atreven pq, presentaria un a, demanda, y le costaría un riñón la multa. Pero los cristianos somos de tontos,m para arriba. ¡No me extrañaría q un obispo haya ido a la inauguración de la exposición!
Totalmente de acuerdo con usted.