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La seguridad nacional y la integridad territorial exigen una atención absoluta ante las injerencias de servicios de inteligencia extranjeros en las instituciones del país. El control sobre las fronteras de Ceuta y Melilla no solo requiere la presencia física de las fuerzas de seguridad, sino también una labor impecable de contrainteligencia en los despachos oficiales de Madrid. Los acontecimientos recientes revelan una preocupante vulnerabilidad en los mecanismos de acreditación diplomática que las potencias vecinas aprovechan para dar cobertura a redes operativas secretas.
La investigación tras la invasión de Ceuta
La invasión de decenas de miles de marroquies a Ceuta provocó una investigación de los servicios de inteligencia e información para conocer quién organizó esa avalancha, y el papel concreto de las autoridades y servicios secretos de Marruecos. En ese contexto intervino «Jabaroot», un actor informático que desató una tormenta sin precedentes dentro del aparato de seguridad magrebí. Los analistas españoles necesitaban identificar con urgencia los cerebros operativos detrás de la desestabilización fronteriza. Y se lo pusieron en bandeja.
Filtración masiva de datos por «Jabaroot»
Las revelaciones de esta fuente anónima escalaron de forma exponencial a finales del verano. «Jabaroot» ya había filtrado anteriormente información, pero a finales de agosto realizó un movimiento que tuvo un gran impacto. Difundió en Telegram unos documentos con un lista de datos personales de 70.381 personas. Según «Jabaroot», se trata de espías de Marruecos, miembros, agentes y colaboradores de sus servicios de inteligencia y de sus fuerzas de seguridad: la Dirección General de Vigilancia del Territorio (el servicio de inteligencia interior), la Dirección General de Estudios y Documentación (inteligencia exterior), la Dirección General de Seguridad Nacional (la policía marroquí), la Dirección de Seguridad Militar… La publicación masiva expuso identidades civiles, números telefónicos y rangos jerárquicos de miles de operativos que actuaban tanto en el norte de África como en suelo europeo.
Negación del hackeo por parte de Marruecos y origen de los datos
La respuesta institucional del Gobierno de Rabat intentó camuflar de inmediato el alcance real del compromiso informático. La Dirección General de Seguridad Nacional y la Dirección General de Vigilancia del Territorio negraron categóricamente haber sufrido ningún hackeo en sus bases de datos. Apuntaron que la información difundida por «Jabaroot» tendría su origen en “datos antiguos descargados de bases de datos y sistemas de información gestionados por compañías de seguros y organizaciones de salud y seguridad social”.
El desmentido de los cuerpos policiales marroquíes evidenció importantes contradicciones lógicas que los especialistas en ciberseguridad detectaron al instante. Las autoridades de Rabat no afirmaron que los listados fueran falsos, en parte le dieron validez, pero también señalaron que “los documentos filtrados contienen identidades visuales inexactas.
Cruce de datos con personal diplomático marroquí en España
Varios equipos periodísticos decidieron cruzar los datos de la filtración con los registros públicos de las legaciones oficiales del reino alauita. Algunos medios cruzaron las identidades recogidas en la lista difundida por «Jabaroot» con los nombres del personal con acreditación diplomática que trabaja en la Embajada de Marruecos en España y en los consulados marroquíes ubicados en Algeciras, Almería, Barcelona, Bilbao, Gerona, Las Palmas de Gran Canaria, Madrid, Murcia, Palma de Mallorca, Sevilla, Tarragona y Valencia.
El cotejo de las identidades arrojó coincidencias exactas que encendieron las alarmas de los analistas de contrainteligencia. De ahí obtuvieron algunas coincidencias. Eso apuntaría a que esos empleados de la embajada y los consulados marroquíes son, realmente, miembros de los servicios de inteligencia de Marruecos que operan en España con cobertura diplomática. Por ejemplo, el diario digital The Objective señaló a cinco miembros de la embajada en Madrid y once vicecónsules destinados en Barcelona, Las Palmas de Gran Canaria, Murcia y Algeciras.
Cambios en la «Lista del Cuerpo Diplomático» tras la filtración
Las consecuencias operativas de estas coincidencias aparecieron reflejadas en los documentos del Gobierno español semanas después. El Ministerio de Asuntos Exteriores actualiza cada cierto tiempo la «Lista del Cuerpo Diplomático». En ese documento aparecen todas las embajadas acreditadas en España, y de cada una de ellas se recoge una lista del personal diplomático, empezando por el embajador y siguiendo por ministros, consejeros, agregados militares, policiales, económicos, culturales…
Los investigadores del medio Confidencial Digital han comparado la «Lista del Cuerpo Diplomático» fechada el 30 de junio y la que está actualizada a 14 de septiembre: es decir, antes y después de la filtración de «Jabaroot» con datos personales de 70.381 supuestos agentes y colaboradores de la inteligencia y la policía de Marruecos.
El listado del 14 de septiembre
El examen minucioso confirmó variaciones repentinas en el censo de funcionarios acreditados en la capital. De la lista del cuerpo diplomático acreditado en España, a fecha de 14 de septiembre de 2026, han desaparecido tres nombres de personas de la Embajada de Marruecos que sí aparecían en listas de fechas anteriores, como la que tiene fecha de 30 de junio. Los nombres de dos de esas personas fueron incluidos en la lista de «Jabaroot».
La primera baja corresponde a un perfil de alta relevancia en la delegación de Madrid. Una es una diplomática, con la categoría de ministro, que llevaba en España desde septiembre de 2024. El segundo cese afecta a un especialista en materia policial. El otro es un consejero que, según apuntó The Objective, es un comisario que ejercía como agregado de Interior. Se había acreditado en España en septiembre de 2021.
Ambos funcionarios abandonaron sus puestos coincidiendo con el escándalo digital. Esos dos empleados de la Embajada de España en Marruecos han desaparecido de la «Lista del Cuerpo Diplomático» que elaboró el Ministerio de Asuntos Exteriores con datos hasta el 14 de septiembre. Eso apunta a que dos de los señalados por la filtración de «Jabaroot» como presuntos espías marroquíes pueden haber abandonado España.
Otra persona «desaparece»
Los registros oficiales muestran también la salida de otra empleada cuyo perfil no figuraba en las revisiones iniciales de la prensa. Hay otra persona, una mujer que era tercera secretaria, que también ha desaparecido en el intervalo entre junio y septiembre. Aunque su nombre no se cita en las noticias de medios españoles que repasaron la lista de «Jabaroot». Llevaba sólo unos meses en España, desde noviembre de 2025.
El Ministerio de Asuntos Exteriores registró la llegada inmediata de relevos institucionales para cubrir estas vacantes de forma acelerada. En la «Lista del Cuerpo Diplomático» del 14 de septiembre se aprecian otras novedades respecto a los documentos de meses anteriores. El apartado de Marruecos ha incorporado tres personas después de la difusión de los documentos del supuesto grupos de hackers: tres consejeros, dos hombres y una mujer, que comenzaron a trabajar para la Embajada en España en los primeros días de septiembre, es decir, apenas una semana después de la filtración de las identidades de supuestos espías marroquíes. Por tanto, tres miembros de la Embajada de Marruecos fueron dados de baja, y otros tres se incorporaron a la legación diplomática en Madrid justo después de la filtración.
Posibles razones para la baja de diplomáticos señalados
La contrainteligencia sopesa diferentes motivos para explicar la súbita reorganización de la delegación alauita en Madrid. El hecho de que dos personas de la embajada de Marruecos señaladas por «Jabaroot» como espías hayan causado baja en la legación diplomática puede deberse con la máxima probabilidad a que son realmente miembros de los servicios de inteligencia de Marruecos, su desaparición puede tener dos explicaciones.
Esto responde a una medida clásica de protección por parte del Estado emisor. La primera es que Marruecos haya decidido retirarlos de España, si es que realmente ha quedado descubierto su verdadera misión en nuestro país, que sería realizar actividades de espionaje. Al salir a la luz su vinculación con la inteligencia marroquí podrían haber quedado “quemados” para esas misiones. La segunda opción implica un requerimiento formal por parte del Gobierno receptor.
Consultas a la Embajada española y al CNI
La opacidad y el mutismo marcan la postura oficial de los organismos competentes implicados en este incidente internacional. Los periodistas de Confidencial Digital contactó con la Embajada de España en Marruecos para hacer varias preguntas sobre el hecho de que tres de sus empleados ya no aparezcan en la «Lista del Cuerpo Diplomático» después de que dos de ellos fueran señalados por «Jabaroot». Al cierre de esta edición no se habían recibido respuesta de la embajada marroquí. Tampoco contestó a las preguntas de Confidencial Digital el Centro Nacional de Inteligencia, que es el servicio que lidera la contrainteligencia en España.
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