España, a la cola de los sistemas de pensiones sostenibles

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La calidad del sistema español de pensiones (públicas y privadas) sigue dejando bastante que desear si se compara con la mayoría de los sistemas europeos y de otros países desarrollados del mundo.

La calidad del sistema español de pensiones, tanto públicas como privadas, está por debajo de la media en comparación con la mayoría de los sistemas europeos y de otros países desarrollados del mundo, según la última edición del Índice Global de Pensiones Mercer CFA Institute.

Este ranking se elabora con un análisis de 50 indicadores agrupados en tres grandes factores de los sistemas de pensiones. El primero es la adecuación, que evalúa el tipo de sistema, las aportaciones del Gobierno y de los cotizantes, así como el nivel de las prestaciones y la generosidad entre lo aportado y lo recibido. El segundo es la sostenibilidad, que analiza el gasto público, el nivel de cobertura de las pensiones, las finanzas públicas y la demografía. Y el tercero es la integridad del sistema, que mide la gobernanza, el modelo regulatorio, los gastos de funcionamiento o la comunicación con los partícipes.

Según los resultados de todos estos indicadores, España suspende de manera estrepitosa a la hora de determinar su sostenibilidad financiera futura. De hecho, utilizando valores similares a una evaluación escolar de 0 a 100 entre A y E (siendo A, 100 y E, menos de 35) el sistema español de pensiones obtiene un nítido suspenso, con 28,1 puntos. Solo Italia, con 21,3 puntos y Austria, con 23,5 puntos obtienen una peor calificación en la UE.

Propuestas

Los técnicos que elaboran esta comparativa mundial apuntan también las medidas que debería acometer España en sus sistema de pensiones para mejorar su puntuación y hacerlo más sostenible. Entre estas recetas vuelven a estar como en ediciones anteriores aumentar las pensiones mínimas y la tasa de cobertura; aumentar la contratación de planes de pensiones de empleo (colectivos); y alargar las vidas laborales aumentando la participación de los mayores de 55 años en el mercado laboral.