Nandi Cuevas (Gijón, 57 años) considera que las mascarillas fueron un negocio para algunos. Y decidió dar la batalla a través de Liberum.
El periodista Fran Serrato la entrevista para The Objective a las puertas del juicio de las mascarillas contra el exministro José Luis Ábalos y su antiguo asesor Koldo García. Por su interés reproducimos dicha entrevista.
¿Qué es Liberum?
Una asociación de personas sencillas, de a pie, que se unieron durante la plandemia [sic], porque no nos cuadraba ni el encierro ni otras cosas.
¿Por qué nace Liberum?
Representamos el hartazgo de la sociedad con todo lo que está pasando. Estamos hartos de la clase política, da igual el color que sea. Solo hay cambio de cromos.
¿Cómo se financia la asociación?
De las cuotas de los socios y aportaciones y donaciones de particulares. Son de agradecer por muy pequeñas que sean. Para algunos supone un gran sacrificio.
¿Tienen ayudas públicas?
No, y es algo que tenemos contemplado en nuestros estatutos. Si aceptas una subvención estás vendido. Somos voluntarios y solo cobran algo los abogados, que hacen un descuento del 50% en sus minutas.
¿Qué les movió a personarse en una causa tan mediática como el caso Koldo?
No es porque sean mediáticos. El caso Koldo es el caso de las mascarillas. Lo llevábamos denunciando desde 2020 como particulares y un año después como asociación. Decidimos personarnos porque la investigación judicial saltó a la prensa un día antes de que la Audiencia Nacional nos comunicara un recurso en el que pedíamos a Sanidad información que justificara la obligatoriedad de los cubrebocas en centros sanitarios cuando ya en Europa no hacía falta. Admitió que no se hacían en base a informes científicos ni técnicos.
Continúe.
Nada justificaba el uso de las mascarillas, salvo que algunos ganaran dinero.
¿Qué esperan del juicio de las mascarillas?
Es solo una parte. Hay otra investigación por presuntos amaños de obra pública. Lo que esperamos es que devuelvan el dinero, porque es de los españoles. [Ábalos y Koldo García] deben de ser condenados y pedir disculpas a la ciudadanía. Les obligaron a ponerse mascarillas, que sirvieron para llenarse los bolsillos.
«Nada justificaba el uso de las mascarillas, salvo que algunos ganaran dinero»
¿Creen que Pedro Sánchez tiene algún tipo de responsabilidad?
Estamos convencidos de que saldrá. En el PSOE y en el Gobierno no se mueve ni un alfiler sin que Sánchez lo sepa. No sabemos si es más grave que mienta y diga que no se enteraba o que no supiera realmente lo que estaba pasando. Eso sí que sería un problema. Era uno de los cuatro del Peugeot.
Si hay condena a Ábalos y Koldo García, ¿temen que el Gobierno les indulte o que el Tribunal Constitucional modifique la sentencia como en el caso de los ERE?
Hay que contar con eso. El Tribunal Constitucional o prostitucional [sic], porque sin tener capacidad para modificar sentencias del Supremo, lo hace cuando afectan a políticos, a los que pagamos todos nosotros. Luego rechazan nuestros recursos de amparo porque dicen que no tienen interés constitucional. La justicia en España no es igual para todos.
Les acusan de ser extrema derecha, de hacer el trabajo sucio al PP.
Las cinco personas que constituimos Liberum venimos de la izquierda: del PSOE, como yo, pero también de IU, UGT, CCOO y del movimiento 15-M. Viendo lo que estaba pasando quedamos desencantados. No miraron por el ciudadano. En la asociación hay mucha gente de derecha. No preguntamos por política ni por religión. Somos transversales. No somos satélite de nadie.
¿Usted militó en el PSOE?
Estuve afiliada 20 años. Cuando Sánchez pidió avales, su equipo contacto con afines. Yo fui una de las personas que ayudé a conseguir avales para él. Pensaba que era aire fresco. Ahora veo que era peor de lo que había. Mi familia es toda del PSOE. En mis fotos de boda aparecen dirigentes históricos. También tengo una foto que hice a mi madre con Sánchez.
También están personados en otras causas, como la del hermano del presidente del Gobierno o la de los hidrocarburos?
Lo de David Sánchez fue en mayo de 2024. La UCO decía en un informe que [Víctor de] Aldama tenía negocios en Elvas (Portugal), donde tenía residencia el hermano del presidente. Eso nos llamó la atención porque creíamos que podía haber una relación. Hay muchos procedimientos sobre el fraude de los hidrocarburos, pero todos son el mismo caso: el saqueo constante a los españoles.
También estaban personados en la causa de la dana, ¿por qué ha abandonado la acusación popular?
Principalmente por dinero. No podemos sostener los gastos de todos los casos. Además, consideramos que con la juez que la instruye hay poco o nada que hacer. Nos ha negado todo lo que hemos solicitado.
Liberum pidió que Alberto Núñez Feijóo aportara su móvil para hacer un peritaje de los mensajes con Carlos Mazón durante la dana.
Tiene una explicación razonable. Aportó los mensajes ante notario, pero este da fe de lo que ve, lo que no significa que no borrara. También nos dijeron que no. Esto demuestra que fiscalizamos a todos. Nos da igual el color.
El Gobierno planea limitar la acusación popular, ¿qué le parece?
Estamos totalmente en contra. Si pasa, se acabó la justicia. España es un estado fallido, una dictadura encubierta desde 2020.
Ustedes fueron muy beligerantes con las decisiones que se tomaron durante la pandemia, ¿qué nos hemos perdido?
En España no se quiere hablar, pero el Senado de Estados Unidos, en un informe fechado el 4 de diciembre de 2024, reconoce que fue un montaje.
«España es un estado fallido, una dictadura encubierta desde 2020»
¿Con qué propósito?
Era un experimento de ganancia de función. El virus se escapó, no sabemos si accidental o premeditadamente, de un laboratorio de Wuhan (China). Se hacía ahí porque Obama prohibió este tipo de prácticas en Estados Unidos. Se buscaba un arma biológica, pero no sabemos si era el virus o la vacuna, que también se desarrollaba.
¿Han pensado en convertirse en un partido político?
No queremos. Para ejercer la política hay que mentir y nosotros buscamos la verdad. Es necesario echar el sistema completo abajo y empezar de cero.
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