En 2021 han sido asesinados 22 misioneros en todo el mundo

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

Un total de 22 misioneros fueron asesinados en 2021 en el mundo, según datos de la Agencia Fides, que recuerda que en los últimos veinte años un total de 536 perdieron la vida ejerciendo su labor.

África y América los primeros de la trágica lista con 11 y 7 misioneros asesinados respectivamente,

África es el continente más peligroso para ellos máxime en los últimos años con motivo del auge yihadista en buena parte de sus estados, como Nigeria o Burkina Faso.

 Según el último “Informe especial Fides, Misioneros asesinados en el año 2021”, fueron asesinados trece sacerdotes, tres religiosos (un hombre y dos mujeres) y seis laicos. En cuanto a la división continental, el mayor número se registra en África, donde fueron asesinados once misioneros (siete sacerdotes, dos religiosos y dos laicos); seguido de América, con siete misioneros asesinados (cuatro sacerdotes, uno religioso y dos laicos); Asia, donde fueron asesinados tres misioneros (un sacerdote y dos laicos) y Europa, donde fue asesinado un sacerdote.

Como describe el informe, eran párrocos asesinados en sus comunidades, torturados, secuestrados por criminales en busca de un tesoro inexistente o atraídos por el espejismo de rescates fáciles, o para acallar sus voces incómodas que les instaban a no someterse pasivamente al régimen criminal. Sacerdotes implicados en trabajos sociales, religiosas perseguidas y asesinadas a sangre fría por bandidos y muchos más laicos, cuyo número va en aumento: catequistas muertos en enfrentamientos armados con las comunidades a las que animaban, jóvenes asesinados por francotiradores mientras trabajaban para llevar ayuda a los desplazados o simplemente para robarles un teléfono móvil.

La lista anual de la agencia Fides no solo se refiere exclusivamente a misioneros ‘ad gentes’ en sentido estricto, sino que trata de registrar todos los cristianos católicos comprometidos de alguna manera en la actividad pastoral que murieron violentamente.

Los misioneros asesinados simplemente daban testimonio de su fe en contextos de violencia, de conflicto social, de desigualdad, de explotación y de degradación moral y ambiental, donde la opresión del más fuerte sobre el más débil es una regla única, sin ningún respeto por la vida humana, por los derechos y por cualquier tipo de autoridad, señala el informe.

En este sentido, aseguran que fueron conscientes de todo y en muchas ocasiones habían nacido en esa misma tierra donde morían, por lo que conocían bien dónde estaban y no eran ingenuos.

Los que faltan

La Agencia Fides recuerda que los misioneros asesinados en esta lista “son como la punta del iceberg”, pues las listas elaboradas anualmente en el informe son provisionales, en cuanto se limitan a recoger los nombres de las personas de las que se tiene información cierta, aunque escasa. Sin embargo, no están los muchos otros de los que “quizás nunca tendremos noticias o cuyo nombre ni siquiera conoceremos, que en todos los rincones del planeta sufren y pagan con la vida su fe en Jesucristo”.