El Ayuntamiento socialista de la localidad balear de Son Servera derriba una Cruz

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Otro caso más de cristianofobia y persecución del cristianismo.

La Cruz del pueblo mallorquín de Son Severa (Mallorca) -cuya alcaldesa es la socialista Natalia Troya- fue derribada ilegalmente, al considerar el gobierno municipal que se trataba de un monumento franquista incompatible con él.

En el más  puro estilo talibán se ha derribado una cruz cristiana lo que de muestra el odio al cristianismo.

Además, se da la circunstancia que el pasado 20 de junio se registró una «solicitud de la realización de los trámites necesarios para la catalogación de la cruz sita en la conocida como “Plaza de la Tercera Edad” de Son Servera como bien catalogado, solicitud que tras su derribo ilegal ya no podrá procederse a tal catalogación.

El párroco pidió que no se derribara

Por su parte, el párroco de Son Servera, Jaume Mercant, expresó su rechazo al atentado contra la cruz cristiana: «Se ha hecho sin avisar, olvidando que 837 personas firmamos para que se respetase el símbolo religioso de la cruz y del altar, sin ningún símbolo político ni ideológico. Sólo había un símbolo, el escudo de Son Servera».

El sacerdote explicó que las personas que firmaron la petición querían que la cruz conservase como «patrimonio del pueblo en vista de que no vulneraba la ley porque no contenía ningún símbolo ideológico ni político. Sólo eran símbolos religiosos. El monumento coronado por la cruz y el altar, además del escudo de Son Servera»

El sacerdote cuestionó que vivamos en una verdadera democracia: «La cruz no es un símbolo político, sino religioso. Y eso debe respetarse. Parece que estamos en democracia y no estamos. Estamos en democracia y se olvidan de estas firmas. Nadie respondió a estas firmas. Y se ha realizado como un hecho consumado sin responder a esta petición. Vivimos en democracia y no vivimos»,