Hoy beatificarán al periodista español que fue ejecutado al grito de ¡Viva Cristo Rey!

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Hoy 18 de junio serán beatificados en la Catedral de Sevilla (España), 27 mártires dominicos asesinados por odio a la fe durante la Guerra Civil española, entre los que se encuentra el periodista Fructuoso Pérez Márquez, detenido en su domicilio el 26 de julio de 1936 y ejecutado en la madrugada del 15 de agosto a sus 52 años.
El 15 de agosto de 1936 milicianos del Frente Popular fusilaron en la playa de La Garrofa, en Almería, al director del periódico católico La Independencia, Fructuoso Pérez Márquez, y a varios colaboradores. Junto a él cayeron bajo las balas sus colaboradores y redactores: el cuñado de Fructuoso, Antonio Barceló Toro; el sacerdote y redactor religioso, Rafael Román Donaire; Alejandro Salazar Salvador, Jesús Salazar Ruiz y los colaboradores Rafael Calatrava Ros, Jaime Calatrava Romero, Francisco Florido, Pablo Sáez de Bares, Ginés Céspedes Jerez y el doctor Juan Banqueri Salazar. Esa madrugada mataron a 26 personas en esa playa y echaron al mar los cuerpos

¡Viva Cristo Rey!

Tras detenerlo el 26 de julio de 1936 , “lo llevaron a la comisaría y de allí a la prisión improvisada en el convento de las religiosas Adoratrices”.

El 3 de agosto lo trasladaron al barco “Segarra”, y en la madrugada del 15 de agosto lo ejecutaron en la playa. Más tarde arrojaron el cadáver al mar, con los de otros fusilados.

Antes de la ejecución, estuvo animando a todos desde el punto de vista de la fe, murieron gritando ‘¡Viva Cristo Rey!’ y más tarde les lanzaron al mar”.

Fructuoso Pérez era laico, casado, padre de familia, de cuatro hijos. Viajó unos años a Chile con su tío,  y volvió a España para dedicarse al periodismo.
Fructuoso Pérez Márquez llegó a ser un conocido periodista. Fue corresponsal en Almería de “Prensa Asociada” -fundada en 1908-, y trabajó para varios periódicos españoles, llegando a ser el director de “La Independencia”, en 1922.

Debido a que Fructuoso siempre mantuvo firmes sus valores y principios cristianos, los cuales defendía al ejercer su labor como periodista, llegó a ser denunciado, procesado e incluso encarcelado y ejecutado.

Además, desde la cárcel continuó escribiendo algunos artículos, que tituló “Tras las rejas”.

Coherencia en la fe

Era simpático, sencillo, al servicio de la Iglesia siempre. Era un santo, le gustaba hablar con los pobres, inmejorable, educado, muy religioso, bondadoso, y de buen carácter”.

(Con información de Aciprensa)

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