Demasiadas casualidades | José Antonio Ruiz de la Hermosa

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Quizás, yo esté equivocado, de hecho lo estoy muchas veces cuando me pongo a juzgar lo que sucede, también muchas veces me equivoco sobre mis conocimientos de algunos temas, digamos marginales, y sobre esos temas marginales, que nombrare al final de este articulo, es sobre los que ahora mismo tengo muchas dudas.

Existen poderosos amos en el mundo y más en la política, aunque yo diría que en la cumbre de la pirámide están casi los mismos. Pues, durante siglos, los que detentan el poder, y aunque hayan estado enfrentados entre ellos, se han llamado así mismos hermanos. Tiempo atrás, lo hacían reyes y emperadores, luego los príncipes de las diversas confesiones y finalmente y aunque no lo parezca los tiburones de las finanzas. Estos últimos, que aparentemente son diferentes, muy diferentes, en realidad no lo son tanto. Y es bastante sencillo comprobar mi afirmación con solo buscar la genealogía de unos y otros.

Los tiburones de la finanzas son también integrantes de clanes y de sociedades, que a veces se enfrentan entre sí, e incluso por razones de la política partes de una misma empresa financiera pueden caer dentro de bloques políticos, ideológicos o militares, no sólo diversos, sino enfrentados, lo que curiosamente y muy a posteriori te ayuda a comprender muchas cosas. Hay casos muy concretos y en mitad del siglo XX. Por ejemplo la sistemática destrucción por los bombardeos aliados de Alemania durante la Segunda Guerra Mundial, respeto inexplicablemente lugares, fabricas, empresas e incluso curiosamente objetivos militares de alto interés estratégico.

No me creen, pues sí, además los aliados siempre justificaban a posteriori, que si no bombardearon determinado complejo industrial, es porque iban a necesitar sus modernas instalaciones para las fuerzas de ocupación norteamericanas. Algo perfectamente comprensible, salvo porque el respeto a una fábrica no es comparable a la falta de respeto a determinadas ciudades, Dresde es un ejemplo, que fueron destruidas hasta los cimientos , sin causar ningún tipo de remordimiento a los mal llamados aliados, pues luego se demostró que no eran tan amigos y aliados como presumen.

Dirán ustedes que: ¿a qué viene remontarse a lo anterior?, pues igual que vendría a remontarse a lo sucedido veinte y tantos años antes durante la Primera Guerra Mundial o mas recientemente en muchos de los diferentes conflictos de distinta intensidad que se han producido por todo el mundo en los siguientes años a 1945. Y no pretendo quedar como conspiranoico, pero lo cierto es que empresas como “General Motors” en Estados Unidos y “Opel” en Alemania fueron: antes, durante y después de la Segunda Guerra Mundial, sociedades económicas con accionistas que aunque tuviesen distintas nacionalidades en sus pasaportes, sin embargo tenían una única nacionalidad de origen, que coincide con la de una religión que es la única que no hace proselitismo ni trata de atraer nuevos adeptos a sus filas, que solamente está compuesta por los de la raza en la que se creó.

Ya salió lo conspiranoico del articulo. Si señores, lo conspiratorio está siempre cuando tratas de dar luz a determinados asuntos. Y sobre todo si hablas de temas internacionales y sobre todo de dinero. Pero hasta este conspiranoico personaje que escribe el presente artículo, es consciente de que quizás este, no equivocado, sino atrasado en noticias respecto a lo que escribe en estas líneas. Y es concretamente la evolución de las mal llamadas sociedades secretas, pues si fuesen secretas no sabríamos que existen, y si lo sabemos es porque de forma interesada ellas mismas filtran, lo que podríamos llamar: “punta del iceberg”; con unos fines concretos de tipo propagandístico y con el fin, por un lado de infundir temor, mientras por otro blanquear sus actividades y poder llamar con la voz que la RAE considera un acrónimo humorístico, y que está formada a partir de conspira(tivo) y (para)noico. Para aludir a lo perteneciente o relativo a la conspiración

Volviendo a nuestro artículo, comentar que nos enfrentamos a un nuevo ataque de las “Fuerzas del Mal”, de ahí mi diagnostico mental, ya que nuevamente, igual que en el año 2020 nos enfrentamos a una especial clausura, y no monástica, sino real de los ciudadanos del llamado “Primer Mundo”, justo cuando se produce la principal fiesta “Cristiana”, no solo la “Católica”, sino la de cualquier otra de las facciones que la componen, incluida la “Ortodoxa”, también en sus diferentes acepciones, pues hay varias. ¿Casualidad? Posiblemente, pero ya se prevé un cierre “a macha martillo” de la población que curiosamente terminaría después de finalizar la última de las celebraciones cristianas, la “Ortodoxa Rusa”, en la segunda semana del mes de enero de 2022.

Miren ustedes, esto se veía venir hace tiempo, pues la actitud de la Comisión Europea y la de los miembros del funcionariado y de la cúpula política de la misma, con sus constantes intentos de eliminar la palabra “Navidad” y muchas más cosas relativas a la misma. La curiosamente progresiva instalación de la nueva variante de virus asesino, curiosamente crece y se implanta al mismo ritmo que crece el interés y el calendario navideño en los países Occidentales, o como diría alguien: “ en las naciones de los gentiles”, pues mosquea mucho a los conspiranoico.

Otro tema que mosquea es la aparición, súbita y conveniente, de las olas pandémicas coincidiendo con el momento de peor desastre para los que las reciben y que si echamos vista atrás no son de igual número en unos y otros lugares. Tampoco son iguales sus incidencias, pero si los resultados que consiguen en la destrucción de la vida, más bien la forma de vivir de los ciudadanos de los países, curiosamente cristianos. Y hablando de Pandemias, no se si recuerdan un artículo mío en fechas recientes que nos recordaba varias cosas, que yo creo interesantes. Y eran las comparaciones, alguien define las comparaciones como odiosas, pero es lo que hay.

En 1917, nace en China un virus que se desarrolla en Estados Unidos y que salta a Europa en ese mismo año, en medio de la Primera Guerra Mundial. Es uno de los denominados países neutrales quien da la voz de alarma y es ese país, quien se queda con el “san Benito” del nombre. La “gripe española” dura poco más de dos años y se lleva por delante, quizás y según las cifras más aproximadas, en esa época las cifras eran siempre aproximadas, cerca de 200 millones de vidas humanas. En la tierra posiblemente había unos 1.800 millones de habitantes. Recuerden 200 de 1.800 millones. Posteriormente se descubre la existencia de ese virus y algún científico apoyado por sus colegas nos dice que ningún virus sobrevive en forma peligrosa más de 2 años, pues trata de adaptarse a formas livianas, precisamente para sobrevivir. Pero la gripe ya existe y eso genera la vacunación anual, algo que económicamente es una bendición para los laboratorios farmacéuticos. Entre medias otras fracasadas pandemias que se diluyen como azucarillos, hasta que…

En el año 2019, también en China, surge un espectacular virus, que endémicamente arrasa el mundo y en los dos años que lleva en marcha logra cerca de 5 millones de muertos en todo el planeta. Tengan en cuenta que la población de la Tierra está por encima de los 7.800 millones de habitantes. Su aparición genera pánico, azuzado por los medios de comunicación, prácticamente el 90% de los principales medios de comunicación de todo el mundo son de los mismos accionistas y reciben subvenciones de los gobiernos de sus respectivos países. Igual que con la gripe se crean vacunas, igual no porque la vacuna de la gripe tardó varios decenios, mientras esta última ha sido super rápida y ha generado entre los científicos muchas dudas aclaradas rápidamente por políticos y periodistas. Y además está obligado de por vida a vacunarse cada seis meses. No obstante recuerden cifras y que son: 5 millones sobre 7.800 millones de terrícolas.

Toca ser conspiranoico, pero ¿ saben ustedes la raza y religión de los propietarios de las fábricas en la Alemania de ambas Guerras mundiales que no fueron destruidas?¿Saben quienes son los propietarios de los medios de comunicación que les tienen al día?¿ Saben los nombres de los principales accionistas de las farmacéuticas que hacen las vacunas? ¡Averígüenlo!. Yo ahí lo dejo…

José Antonio Ruiz de la Hermosa | Escritor