La traición de los tres mudos: Felipe VI, Feijóo y Abascal arrodillan a España ante Marruecos

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La soberanía nacional de España en Ceuta y Melilla no solo se desmorona por la complicidad criminal de Pedro Sánchez con el régimen de Rabat. El verdadero drama, el golpe definitivo a la dignidad del pueblo español, proviene de la cobardía, la tibieza y la sumisión de quienes tendrían que liderar una alternativa ante la invasión de Mohamed VI. El panorama político ofrece un espectáculo dantesco de silencio institucional. Tres figuras clave de la vida pública operan como auténticos mudos que, por acción, cobardía u omisión, le hacen el juego a Sánchez y a Mohamed VI en un plan complementario donde ellos ganan a costa de desmembrar la patria.

Es evidente que Pedro Sánchez no quiere solucionar el problema fronterizo porque ha permitido y alentado conscientemente esta invasión. Lo intolerable es que la oposición parlamentaria y la Jefatura del Estado actúen como cómplices silenciosos de este ultraje histórico. La pasividad cómplice de Alberto Núñez Feijóo, la vergonzosa inacción cobarde de Felipe VI y la alarmante parálisis de Santiago Abascal dejan a los ciudadanos desamparados, convirtiendo a estos tres líderes en los mejores aliados del chantaje marroquí.

Feijóo, el mudo cómplice

De Alberto Núñez Feijóo ya conocemos su naturaleza. El líder del Partido Popular forma parte indisoluble de un sistema bipartidista PPPSOE corrompido en su esencia que comparte las mismas terminales de poder que el sanchismo. Feijóo ejerce de cara a la galería una falsa oposición teatral, pero en la realidad opera como el mudo cómplice que blanquea cada cesión del Gobierno. Sus declaraciones vacías solo buscan contener el descontento de su electorado mientras, por detrás, mantiene intactas las estructuras que permiten la entrada masiva e ilegal de personas en nuestras ciudades norteafricanas. Son, en definitiva, las dos caras de la misma moneda.

Felipe VI, el mudo tibio y cobarde

Mucho más sangrante resulta el papel de Felipe VI, erigido en el mudo tibio y cobarde de esta invasión histórica. Mientras Ceuta sufre agresiones diarias y el enemigo exterior desafía la integridad del país, el Borbón ha completado un mes absoluto sin hacer absolutamente nada. Mudo, completamente mudo Al igual que Sánchez, el monarca prefiere la comodidad de sus vacaciones antes que cumplir con su deber constitucional de garantizar la unidad de la patria.

El soberano se excusa permanentemente bajo el pretexto de que el Gobierno debe autorizar sus movimientos. Semejante sumisión plantea una pregunta demoledora: ¿Para ir un rey a una visita a una ciudad de España tiene que recibir autorización del gobierno? Si es así, ¿Para qué sirve el Rey Felipe VI? Su silencio solo sirve para hacerle el juego a Sánchez y, por tanto, para acelerar el advenimiento de la Tercera República. Si su función se limita a callar, a ser el mudo tibio y cobarde y otorgar ante la humillación nacional, es mejor que lo deje ya, que se vaya ya, pues terminará huyendo de España como históricamente han hecho todos los Borbones en momentos de máxima dificultad. Su actitud ante la invasión es profundamente cobardica y traicionera.

Abascal, el mudo por omisión

El silencio de Santiago Abascal representa la vertiente del mudo por omisión. El presidente de Vox gesticula con agresividad verbal en los medios, pero no propone alternativas reales ni moviliza a la sociedad civil cuando la supervivencia de la nación está en juego ante una potencia extranjera. Resulta intolerable que un partido autoproclamado soberanista no active protestas contundentes en las calles mientras Marruecos coloniza de facto el suelo español. Como bien denuncia Hispanidad, el ominoso silencio de Santiago Abascal, presidente de Vox, no se debe a que no eche las patas por alto, sino a que no propone alternativas ni lidera la resistencia.

Abascal ya debería llevar semanas explicando de manera detallada sus soluciones para Ceuta a toda la opinión pública. De acuerdo con Hispanidad, la primera medida inexcusable pasa por expulsar por la fuerza, policial y militar, a los invasores de Ceuta de manera inmediata. El líder de Vox tampoco habla de militarizar Ceuta y Melilla de forma permanente y no accidental, ni exige un conjunto drástico de medidas militares, económicas y diplomáticas contra nuestro enemigo secular, Marruecos, empezando por la proclamación inmediata del Estado de Excepción.

La autodefensa ciudadana como única salida ante el vacío de poder

Estos tres mudos de la política nacional- unos con mayor responsabilidad que otros- inutilizan las herramientas de defensa del Estado y consolidan el escenario que beneficia a Sánchez y a Mohamed VI. Al anular cualquier respuesta institucional firme, Feijóo, Felipe VI y Abascal abandonan a los ceutíes y melillenses a su suerte. A los ciudadanos de las plazas españolas solo les queda la opción legítima de la autodefensa, una hipótesis siempre compleja pero estrictamente necesaria cuando el Estado incumple la primera de sus obligaciones: proteger a sus propios ciudadanos desde el exterior y desde el interior.

Esta dejación de funciones provocará de forma inevitable explosiones de violencia y muertos en las calles de las ciudades autónomas. Ese caos social es precisamente el que buscan la Moncloa y Rabat, pues servirá de coartada perfecta para declarar un estado de excepción represivo que justifique la cogobernabilidad compartida con Marruecos sobre Ceuta. Ni Feijóo, ni Felipe VI, ni Abascal cumplen su función de liderazgo, y su omisión provocará que Sánchez y Mohamed VI cumplan sus objetivos. Su silencio sepulcral demuestra que no sirven para nada y que el pueblo español se encuentra completamente solo frente a la destrucción de su propia patria.


Tags: traicion, cobardia, invasion, marruecos, monarquia, sanchismo, oposicion

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