El ministro Albares humilla a España ante Reino Unido: El acuerdo de Gibraltar solo en inglés

Albares humilla a España

Albares desprecia el español para mendigar el favor del independentismo, mientras regala a Londres la gestión de nuestra soberanía en el Peñón.

El Gobierno de Pedro Sánchez ha perpetrado una nueva ofensa a la dignidad nacional al difundir exclusivamente en inglés el texto del acuerdo entre la Unión Europea y el Reino Unido sobre Gibraltar. Tras meses de opacidad y negociaciones secretas, el Ministerio de Asuntos Exteriores entrega un documento de más de mil páginas sin traducción al español, despreciando la oficialidad de nuestra lengua. Mientras el ministro José Manuel Albares mendiga la oficialidad del catalán en Bruselas, su departamento olvida defender el español en un asunto que afecta directamente a nuestra integridad territorial. Esta claudicación ante los intereses británicos demuestra que la prioridad de la Moncloa no es la soberanía, sino ocultar las cesiones ante el Peñón para evitar el control parlamentario.

El desprecio al español y la soberanía nacional

Resulta incomprensible que un tratado de esta importancia para el futuro de Gibraltar carezca de versión en español a menos de 50 días de su aplicación. El Ministerio de Asuntos Exteriores cuenta con traductores jurados de primer nivel, pero prefiere ocultar el contenido del acuerdo bajo una barrera lingüística deliberada. Políticos y diplomáticos denuncian que esta maniobra busca postergar el debate público y el escrutinio en el Parlamento Europeo. Parece que la defensa del español en el mundo es solo un eslogan vacío para una Secretaría de Estado que permite que Londres dicte los tiempos y el idioma de nuestra propia política exterior.

Una cacicada contra el Campo de Gibraltar

El alcalde de Algeciras, José Ignacio Landaluce, ha estallado contra la «falta de operatividad» de un ministro que envía un documento técnico de 1.034 páginas en inglés a los ayuntamientos afectados. Esta decisión hace imposible conocer la repercusión real del acuerdo en la vida diaria de los vecinos y de los 15.000 trabajadores transfronterizos. El Gobierno hurta el conocimiento de un texto que el ministro principal de la Roca, Fabian Picardo, ya debatía a puerta cerrada con las autoridades locales del Peñón hace semanas. España, por el contrario, sufre el secuestro informativo de su propio Gobierno.

La estrategia del hecho consumado antes del 10 de abril

La urgencia por aplicar el tratado responde a la entrada en vigor del nuevo sistema de registro biométrico de la Unión Europea el próximo 10 de abril. Para evitar las colas en la Verja y el control fronterizo que exige Schengen, Sánchez pretende imponer la aplicación provisional del acuerdo sin pasar por las Cortes Generales. Esta maniobra pretende marginar al resto de fuerzas políticas y evitar que el pueblo español conozca el alcance de las renuncias en la soberanía del Peñón. Las prisas de Albares solo benefician al Reino Unido, que logra mantener su colonia en territorio español con todas las ventajas de acceso a nuestro mercado.

La renuncia histórica a la soberanía del Peñón

El Gobierno renuncia a la reivindicación de soberanía sobre un territorio que Naciones Unidas califica como «pendiente de descolonización». En lugar de avanzar hacia la integridad de la nación, el socialismo entrega Gibraltar y perpetúa un estatus colonial de Reino Unido para asegurar un titular rápido en Bruselas. Lo que afecta a los españoles debe decidirse en el Parlamento español, pero el sanchismo prefiere la claudicación ante el Reino Unido antes que el debate democrático.

No podemos permitir que la unidad de España se subaste en despachos oscuros de Bruselas bajo documentos que el ciudadano medio no puede ni leer.

Tags: Gibraltar, José Manuel Albares, Unidad de España, Soberanía, Español en la UE, Pedro Sánchez, Campo de Gibraltar.

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