La inhabilitación por 2 años al fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, petición de 24 años de cárcel para Ábalos y casi 20 años para Koldo de la fiscalía no es suficiente. EEUU – a través de la CIA- prepara el ataque final a Zapatero.
Sánchez mirará para otro lado sin importarle quien caiga hasta que no sea él el próximo. Pero esa opción esta cada vez más cercana.
El desmoronamiento del sanchismo avanza de forma acelerada y crea un escenario político convulso donde las piezas del proyecto personal de Pedro Sánchez se derrumban sin freno.
El desmoronamiento interno muestra un sanchismo roto
El desmoronamiento del sanchismo crece cada día por la presión judicial, los escándalos y las grietas internas que ya nadie esconde. El rompecabezas aparece en forma de informes, filtraciones y tensiones dentro del propio PSOE. Fuentes próximas al partido admiten que las lealtades reales disminuyen mientras aumentan los temores por la información que muchos de sus antiguos colaboradores guardan.
Sánchez insiste en avanzar como si nada ocurriera, aunque sus movimientos muestran nerviosismo, histeria y una actitud defensiva que sorprende incluso a parte de su entorno. Observadores políticos comentan que el presidente evita mirar de frente la magnitud del deterioro, como si el colapso no afectara a su persona. El desmoronamiento del sanchismo se aprecia en cada gesto, en cada silencio, en cada maniobra fallida.
Entre analistas políticos circulan rumores insistentes sobre el interés del Gobierno en mantener bajo llave todo lo relacionado con los vuelos oficiales a República Dominicana. La presencia de José Luis Rodríguez Zapatero, Begoña Gómez y el propio Sánchez en esos desplazamientos alimenta especulaciones sobre el alcance real de esas actividades. Varios periodistas subrayan que, cuando ese registro vea la luz, el impacto político puede resultar devastador.
Incluso en círculos políticos y mediáticos se menciona la posibilidad de que Sánchez busque refugio en la República Dominicana si la presión se convierte en asfixia total. Sería a huida de los cobardes. La idea aparece con frecuencia en conversaciones informales, algo impensable hace apenas un año. Este clima confirma la agonía del sanchismo y su avance imparable.
Los casos judiciales abren un nuevo frente
Los escándalos judiciales se multiplican y empujan al desmoronamiento del sanchismo a un punto crítico. La condena a Álvaro García Ortiz por el Tribunal Supremo a una inhabilitación de dos años para el cargo por un delito de revelación de secretos en la filtración del novio de Ayuso, la petición de fiscal de 24 años de cárcel para José Luis Ábalos y casi 20 años para Koldo García, el informe de la UCO señalando las mordidas de 2% de Cerdán marcan un salto cualitativo. Dichos casos se relacionan y golpea de lleno al núcleo político y jurídicos más cercano al presidente.
La investigación se expande y engloba a varios cargos intermedios, asesores y colaboradores habituales de la estructura interna del PSOE. En tertulias políticas se habla de un efecto dominó que puede arrastrar a personas clave dentro del entorno presidencial. El desmoronamiento del sanchismo adquiere así un ritmo acelerado, con un escenario cada vez más difícil de controlar.
Mientras tanto, medios que siempre trataron al Gobierno con indulgencia empiezan a cambiar su tono. Cadenas de televisión afines relatan ahora los casos de corrupción con mayor claridad, como si hubieran recibido luz verde para distanciarse del desgaste creciente. Algunos digitales próximos a Moncloa ya no contienen las críticas y describen episodios que antes pasaban por alto. Esta transformación mediática confirma el derrumbe y la agonía del sanchismo, porque revela que parte del aparato comunicativo deja de sostener al presidente.
El factor internacional aumenta la presión
La política exterior añade un nivel adicional de tensión. El interés de Estados Unidos en seguir de cerca los movimientos del antiguo presidente Zapatero complica aún más el panorama. Si su figura sufre un golpe político o reputacional de gran alcance, el efecto sobre Sánchez resultará inevitable. El desmoronamiento del sanchismo se acentúa cuando las potencias internacionales observan con atención los movimientos internos del socialismo español.
Analistas geopolíticos recuerdan que oponerse abiertamente a la agenda de Donald Trump en un contexto global cambiante ha sido un error garrafal, sobre todo con su proximidad y cercanía con China. El escenario multipolar exige una diplomacia hábil y firme, algo que Sánchez no demuestra. Los expertos consideran que el presidente actuó con imprudencia al desafiar de manera frontal a un actor tan influyente como EEUU. El acoso y derribo ha entrado en otro nivel. Y es que en mentideros políticos que EEUU, a través de la CIA, prepara el ataque final a Zapatero. Si cae ZP, Sánchez no se sostiene.
La reacción de Sánchez evidencia nerviosismo
Según observadores cercanos, Sánchez muestra señales claras de nerviosismo. De histeria, incluso. Las decisiones se vuelven más erráticas y el tono más agresivo. La presión constante afecta cada intervención pública, aunque el presidente intenta mantener una apariencia de control. El desgaste ya resulta imposible de ocultar. La agonía del sanchismo exhibe un liderazgo en descomposición.
La oposición denuncia esta situación y reclama transparencia total sobre los viajes, las investigaciones y las conexiones internas del PSOE. Varios diputados insisten en que el presidente debe asumir responsabilidades políticas antes de que la crisis estalle por completo.
La agonía del sanchismo ya no admite dudas. Su derrumbe interno, los frentes judiciales, el distanciamiento mediático y la presión internacional muestran un final cercano. Diversos analistas sostienen que Sánchez baraja la opción de una salida pactada o incluso una huida fuera de España. Esta posibilidad genera inquietud y rechazo porque impediría que respondiera ante la justicia. Y Sánchez no puede irse de rositas. Tiene que responder ante la justicia.
Y es que a Sánchez le quedan cada vez menos opciones: la huida, la cárcel o terminar de dar su golpe de estado.





2 comentarios en «El desmoronamiento del sanchismo y la histeria de Sánchez»
Siempre ha querido gobernar España como su suegro gobernaba sus burdeles. Y este sujeto ha confundido a España con uno de ellos. Las formas son las mismas. Pero un burdel tiene que ser bien gestionado o va al cierre. Y este es el caso, ahora mismo.
Otro Puigdemont que se nos va delante de todo el mundo de rositas sería dejar a todos los españoles como tontos y. Que vigilen los aeropuertos porque van a salir para RP Dominicana en un avión bien grande, en el Falcon no caben todos los que tienen que salir por piernas.