El blanqueamiento histórico de los crímenes del Imperio Británico y su campaña de difamación contra España | Fernando López- Mirones

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«Nos hemos tomado la libertad de titular este artículo de opinión al carecer el manuscrito de un encabezado propio.»

Es importante no perder esto de vista porque ya se encargan ellos de que en nuestra percepción estén otros.
El país del mundo que más personas ha matado en la Historia, según todos los datos, es, por goleada, REINO UNIDO.

Muchos más millones que los que se atribuyen a Mao, a Stalin, a Hitler, al imperio Otomano e incluso a EEUU y a Francia.

Solo en India los británicos fueron responsables de la muerte de 100 millones de personas, y lo peor, de forma sistemática, deliberada, institucional y organizada. Pero en el conjunto de sus colonias la cifra es incalculable, probablemente cien veces más. Ellos, con Portugal, su aliado histórico, fueron los principales explotadores de la masacre de la esclavitud en África.

Que ese país se permita el lujo de dar lecciones a España es de un atrevimiento del que solo son capaces ellos.

Su crueldad, superioridad moral, racismo institucional y forma de actuar a lo largo de la historia han sido terribles. Pero ellos siguen blanqueando su iniquidad a través de los libros, las películas y las series, encumbrando a héroes que fueron tiranos. Y esto lo hacen muy bien, crean un universo estético delicioso a partir de sus propios genocidios. Becan en sus universidades a gente inteligente de sus pueblos oprimidos para que acaben pensando en inglés.

Pero si hay un pueblo que debería tener esto claro es el pueblo español, porque los británicos llevan toda su historia difamándonos de forma cruel. Simplemente por envidia y porque nuestro imperio fue mucho mayor, más justo, humanitario y constructivo.

Ellos no soportarían verse a nuestro lado, porque entonces el mundo se daría cuenta de quienes son en realidad.

Cuando entre ellos nació la masonería, se rizó el rizo, porque al odio a lo español se unió el odio a lo católico.

Los superamos en todo menos en maldad. Y estoy hablando como cultura, no de las personas, ellos son también engañados. Si te dicen desde pequeño que eres el ombligo del mundo, te lo crees encantado, obviamente.

Han impuesto su pobre idioma en el mundo porque saben que el español es muy superior, que tiene más hablantes nativos, y nos hemos dejado.

Nos hemos obsesionado con que nuestros hijos hablen inglés porque era “el futuro” y creyéndonos paletos, cuando los hijos de los británicos solo hablan un idioma, el suyo, los paletos son ellos.

Nos hemos dejado creyendo que todo en inglés es más moderno, culto y avanzado, siendo completamente al revés.

Son unas islitas pretenciosas de suelo infértil, sin riqueza alguna, que se han dedicado a robar al mundo entero en nombre de una dinastía satánica que cada vez se oculta menos.

Ya lo sabía el emperador hispano romano Adriano cuando construyó su muro para separar el mundo interesante de las turbas oscuras de Britania. La cultura rapaz que, a sabiendas de lo paupérrimos que son, han creado una nación de ladrones a base de promover el esclavismo y el saqueo levantando el meñique para tomar el té que les robaron a los indios.

Pero nosotros, imbéciles, mandamos a nuestros mejores cachorros a estudiar allí, y vuelven inglesados u colaboracionistas,

Un aullido.

Fernando López-Mirones. Biólogo y zoólogo. Escritor.


tags: imperio, historia, propaganda, geopolítica, leyenda, sumisión, soberanía

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