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¿Alguien tiene duda de cómo empieza la nueva temporada para otoño de los guionistas del NOM?
Ya saben, las temporadas se paran no haciendo caso cuando las lancen. Ahora diré algo, pero después toca callar a menos que vea la necesidad porque algo no lo diga nadie.
Lo explicaré en clave.
Un montón de pangolines han cruzado nadando a Ceuta, ya los están relacionando en nuestras mentes con pinchazos y la palabra mágica “sanitario”. Por supuesto, la oposición está colaborando, como siempre, pues trabajan todos juntos para dar la sensación de que hay debate. Sin embargo, no lo hay en lo fundamental.
Los ingredientes, personajes y giros del guion están ya dispuestos. Las reacciones dirigidas tras los dos primeros capítulos también. Saben qué diremos ¿o no? La sinopsis es la siguiente:
Un nuevo bicho o uno viejo renacido habrá venido nadando dentro de un pangolín, y se dará un contagio ficticio allí, que no tardará, en el capítulo dos, en arribar al otro lado del estrecho. En todo el mundo, los covilovers lo verán lógico y creíble, u entrarán en pánico rústico. Recuerden que hablamos de los mejores guionistas de ciencia ficción del mundo; son muy buenos, escriben tramas que se apoyan en nuestros prejuicios. Activan el miedo de cada cual.
Entonces, se dará la polarización que esperan, los buenistas del “hay que ayudar”, contra los que defiendan el “hay que cerrar”. Los opinadores a sueldo en redes y platós empezarán a darles a ustedes las posturas que pueden elegir para dividirse: error, no elijan. Y ello se hará coincidir con la depresión post veraniega, los días más cortos, los colegios (fundamentales porque anulan el criterio de los padres) y la depresión general que causa el gris del otoño.
Este es su PLAN, pero tenemos el NUESTRO.
Será el momento de volver a sacar el NOMEDALAGANISMO que tan bien nos ha funcionado ya con varias temporadas.
Tengamos mucho cuidado de NO PICAR cuando todos digan lo mismo al principio, es el lanzamiento de la nueva temporada, por eso lo que quieren es que HABLEMOS DE ELLO, aunque sea para criticarlo. Funciona el silencio, recuerden que los algoritmos registran cada WhatsApp, cada conversación al lado de un dispositivo. Registran emociones, detectan y les informan de si estamos CREYENDO o no. Lanzarán nuevas palabras clave para detectarlas. Cada vez que las repetimos votamos a favor de que la serie siga. A menudo les ayudamos sin darnos cuenta. Me llamarán a programas y me negaré a ir, porque no querré colaborar con el MIEDO AMBIENTE, ni con el ruido que los disidentes hacen, a propósito o no, y que ayuda al NOM.
Si actuamos bien, como hicimos con la “gripe del mono”, con el ébola, con la “vaca loca” y con otras temporadas fracasadas, no pasarán del capítulo 5. Pero si entramos en su narrativa, si empezamos a hablar de ello sin parar, si la disidencia empieza a hacer programas porque necesitan contenidos, estamos alimentando a los guionistas a que sigan.
En esta temporada, se incluye el personaje del pobre migrante magrebí de historia lacrimógena, el menor que da mucha pena, el país vecino súper guay y los malos son siempre los mismos, los fachas.
Es muy importante que sus primeros informes de impacto les digan que no nos lo tragamos, que las primeras pruebas de mercado que hacen las superemos. Pueden ser bozales de nuevo, o algún pinchazo, o cualquier mandato inventado cuya única misión es que ellos sepan qué porcentaje de gente traga. Ahí les quiero ver aulladores, con su valentía habitual, recordando que tras la palabra OBLIGATORIO lo que hay que responder es ¡NOMEDALAGANA!
Bueno, espero que volvamos a arruinarles los planes, y nunca olviden que tenemos el poder absoluto, usted y yo, que nuestro carro de combate es el de la compra y que nuestra propaganda es el móvil, lo que decimos, lo que sentimos, es la gasolina que los alimenta o la que los quema.
USTED MANDA, no se deje influir por el primer capítulo, que sin duda será buenísimo, como todos los que inician temporada.
Un aullido
Fernando López-Mirones | Biólogo, zoólogo y escritor.
Tags: NOM, otoño, narrativa, disidencia, control, algoritmos, televisión



