La doble pinza de Marruecos sobre Canarias

Vista satelital del océano Atlántico entre el archipiélago de Canarias y la costa noroeste del continente africano.

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Marruecos estrecha su alianza con EEUU mientras suministra petróleo a Putin desde Tánger

La encrucijada atlántica de Canarias

El Reino de Marruecos ejecuta una sofisticada maniobra de equilibrismo diplomático y militar que sitúa al archipiélago en el centro de una doble pinza global. Por un lado, consolida una alianza militar de vanguardia con los Estados Unidos a escasos kilómetros de las costas isleñas; por otro, el territorio alauí opera como una infraestructura logística ambivalente que oxigena las necesidades energéticas de la Federación Rusa en plena economía de guerra.

Esta dualidad estratégica, señalada por Voz Populi, transforma el eje atlántico en un tablero de alta complejidad donde confluyen los intereses de las dos mayores superpotencias nucleares del planeta. La pasividad o la falta de transparencia del Gobierno de Sánchez acentúa la inquietud en unas islas que observan cómo las fronteras de la seguridad tecnológica y el comercio de hidrocarburos se desdibujan frente a sus playas.

El despliegue militar del Pentágono en Tan-Tan y la alerta institucional en las islas

La reciente activación del Centro Africano de Entrenamiento y Experimentación Multidominio en la localidad de Tan-Tan marca un punto de inflexión en el equilibrio de fuerzas del África noroccidental. Las maniobras bilaterales desarrolladas a principios de agosto, que incluyeron el ensayo de un misil de crucero de largo alcance, confirman que la tecnología bélica de última generación de los Estados Unidos ya se asienta de forma permanente en el umbral inmediato de Canarias. Esta infraestructura militar nace al amparo de la ambiciosa hoja de ruta bilateral que EEUU y Marruecos sellaron para fortalecer su cooperación en materia de industria de defensa y ciberseguridad.

La proximidad geográfica de estos ensayos con el límite del Sáhara Occidental y las aguas del archipiélago ha encendido las alarmas políticas en la comunidad autónoma que reclaman conocer el verdadero alcance de la información que posee el Ejecutivo central y denuncia una preocupante opacidad institucional. El Gobierno canario exige el establecimiento de mecanismos bilaterales estables que garanticen la comunicación previa ante actividades militares de esta envergadura, evitando que las islas permanezcan como meros observadores pasivos de la militarización de su entorno marino.

El eco histórico de la soberanía atlántica y el anclaje de la flota pesquera rusa

La actual saturación de intereses internacionales en el área de Tarfaya y Fuerteventura evoca fantasmas diplomáticos del siglo pasado. La memoria histórica de las islas recuerda los debates en el seno de la ONU durante el año 1955, cuando las delegaciones de la Unión Soviética y Ucrania intentaron cuestionar la soberanía de los territorios africanos de España situados por encima del paralelo veintiocho. Aquella ofensiva diplomática comunista buscaba desestabilizar la posición de Madrid en el Atlántico, una ambición que hoy adopta ropajes comerciales y pesqueros mucho más sutiles pero igualmente estratégicos.

A pesar de las sanciones internacionales derivadas de la invasión de Ucrania, Rusia mantiene una influencia persistente en las aguas que circundan el archipiélago. Aunque Moscú desvió el grueso de su flota extractiva hacia los puertos de Casablanca y Agadir para su mantenimiento técnico, el entramado empresarial ruso conserva terminales operativas clave. Gigantes de la pesca como la corporación Norebo continúan facturando volúmenes millonarios en los puertos canarios bajo coberturas mercantiles locales, beneficiándose de exenciones fiscales como la exportación sin IVA y canalizando sus beneficios hacia sociedades de control en Hong Kong. La presencia de esta infraestructura comercial, combinada con la cercanía de una base de apoyo técnico frente a Tarfaya, dota al Kremlin de una plataforma de observación privilegiada en un espacio marítimo vital para la Organización del Tratado del Atlántico Norte.

La paradoja de Tánger Med y el auxilio logístico a la infraestructura energética de Vladímir Putin

La faceta más sorprendente de la estrategia marroquí se localiza en el Estrecho de Gibraltar, donde el puerto de Tánger Med actúa como un pulmón financiero y logístico insospechado para el régimen de Moscú. Los intensos ataques ucranianos con drones contra las refinerías rusas destruyeron una parte sustancial de la capacidad de refinado del país, provocando un desabastecimiento interno en pleno pico de consumo estival. Ante este colapso productivo, la petrolera rusa Lukoil recurrió a las instalaciones de almacenamiento que posee en la zona franca del mega-puerto marroquí para sortear la crisis.

El tránsito de un petrolero cargado con treinta mil toneladas de gasolina de automoción desde los muelles de Tánger Med hacia el puerto ártico de Múrmansk ilustra a la perfección las contradicciones de la globalización económica. Marruecos carece de refinerías activas desde la clausura de la planta de Samir, pero ofrece una cobertura legal y territorial inestimable a través de sus áreas extraterritoriales. Al ampararse en el estatuto de zona franca, el Ministerio de Transición Energética de Marruecos evita fiscalizar estas operaciones. Lukoil utiliza los tanques marroquíes para mezclar, almacenar y reimportar su propio combustible de vuelta a la Federación Rusa, burlando el espíritu de los embargos occidentales mientras el reino alauí consolida su posición como socio preferente del Pentágono.

Las implicaciones estratégicas para la política exterior del Estado español

Esta pinza de dos puntas coloca a la diplomacia española en una posición sumamente delicada. Marruecos demuestra una capacidad extraordinaria para instrumentalizar las debilidades de sus socios: ofrece facilidades operativas a la maquinaria de guerra de Vladímir Putin en el ámbito comercial mientras estrecha lazos de seguridad nacional con EEUU. El Gobierno de Sánchez asiste a este escenario con una clara debilidad y falta de soberanía.

La combinación de misiles avanzados estadounidenses en Tan-Tan y la sombra del espionaje o la logística rusa en el Atlántico Medio sitúa a Canarias en el epicentro de la nueva guerra fría, exigiendo un cambio radical en la política de defensa y una transparencia absoluta con las instituciones insulares.


TAGS: Canarias, Marruecos, Geopolítica, Pentágono, Rusia, Logística, Atlántico

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