El fiasco de la regularización: ocho de cada diez nuevos parados en julio son extranjeros y solo cotiza el 32%»

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El análisis de las variables laborales exige un rigor ajeno a las consignas políticas de coyuntura. La sostenibilidad del sistema de protección social español depende directamente de la relación entre la población activa, la creación de empleo neto y el volumen de aportaciones a las arcas públicas. Por este motivo, los últimos indicadores de afiliación y desempleo generan una honda preocupación entre los analistas económicos, quienes observan una divergencia notable entre las expectativas de recaudación del Ejecutivo central y el comportamiento real del mercado de trabajo tras la última regularización extraordinaria.

El desequilibrio en las listas del paro durante el periodo estival

Los datos oficiales del Ministerio de Trabajo y Economía Social correspondientes al mes de julio, y recogidos por Libertad Digital, reflejan una distorsión estructural de gran calado. El desempleo anotó un incremento de 19.517 personas en un mes tradicionalmente favorable para la contratación debido a la campaña de verano. Un examen minucioso de la estadística revela, además, que los ciudadanos de origen extranjero protagonizan de forma casi exclusiva este repunte del paro, acumulando 15.535 personas de ese total, lo que equivale al 79,6% del nuevo desempleo.

Este porcentaje implica que 8 de cada 10 nuevos parados registrados en julio provienen de fuera de las fronteras nacionales. La cifra cuestiona la capacidad de absorción inmediata del tejido empresarial actual ante un incremento repentino de la oferta de mano de obra legalizada. El desajuste sectorial y la falta de cualificación específica de una parte importante de este colectivo dificultan su inserción rápida en los sectores productivos formales, trasladando la presión directamente hacia los servicios públicos de empleo en lugar de generar el dinamismo económico proyectado por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.

La baja tasa de cotización efectiva entre la población regularizada

El segundo pilar del argumento gubernamental sostenía que el afloramiento de la economía informal elevaría con inmediatez los ingresos por cotizaciones, aliviando el déficit crónico del sistema de pensiones. Sin embargo, el contraste entre las solicitudes admitidas y las altas reales en la Seguridad Social ofrece un panorama contable muy diferente. De un volumen total de un 1.174.978 solicitudes presentadas, los departamentos ministeriales ya han admitido a trámite más del 70%, permitiendo residir y trabajar de manera legal a unas 822.000 personas.

La ministra de Seguridad Social situó la cifra de nuevos cotizantes de este grupo en 272,475 extranjeros. Al cruzar ambas variables, el resultado estadístico demuestra que únicamente el 31,9% de los ciudadanos regularizados aporta fondos al sistema de manera activa. El dato resulta macroeconómicamente deficiente si consideramos que el ochenta y siete por ciento de los solicitantes se encuentra plenamente en edad de trabajar, comprendida entre los dieciséis y los sesenta y cuatro años.

Consecuencias financieras de un proceso de asimilación incompleto

La evidencia provisional sugiere que el plan de afloramiento del empleo sumergido produce un rendimiento fiscal muy inferior a las estimaciones iniciales de Moncloa. En lugar de consolidar un motor de ingresos estables, la medida ejerce una presión inmediata sobre el gasto social derivado de las prestaciones y los subsidios por desempleo. Solo 32 de cada 100 personas regularizadas cotizan en la actualidad, mientras que el resto engrosa las listas de demandantes de empleo o permanece fuera del circuito fiscal declarable.

La evaluación definitiva requerirá la finalización de los expedientes pendientes de tramitación, pero la tendencia actual obliga a una profunda reflexión macroeconómica. La regularización masiva sin un dinamismo empresarial previo que demande puestos de trabajo reales amenaza con cronificar el desempleo estructural. La política económica debe sustentarse sobre realidades presupuestarias y no sobre voluntarismos ideológicos que alteren el equilibrio entre los contribuyentes y los perceptores de los recursos públicos.


Tags: Empleo, Desempleo, Cotizaciones, Economia, Regularizacion, Extranjeros, Sanchez

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