El Gobierno secuestra las leyes antiokupas: las víctimas denuncian que Sánchez ha prorrogado 139 veces su debate

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La Mesa del Congreso como instrumento de parálisis institucional y desprotección ciudadana

La Plataforma de Afectados por la Okupación denuncia con contundencia el uso desproporcionado, partidista y sistemático de las prórrogas semanales en la Mesa del Congreso de los Diputados. El PSOE y Sumar utilizan su mayoría en el órgano de gobierno de la Cámara Baja para aplicar una parálisis consciente sobre las iniciativas parlamentarias que buscan combatir la usurpación ilegal de inmuebles. Las dos principales propuestas normativas acumulaban ya un total de 139 aplazamientos forzados, una maniobra que impide el debate democrático y secuestra la actividad legislativa en beneficio de consignas ideológicas.

Los colectivos civiles consideran que este bloqueo continuado atenta directamente contra los derechos de los ciudadanos. El portavoz de la plataforma damnificada señala que esta obstrucción administrativa vulnera el derecho a la representación política efectiva que consagra el artículo 23.2 de la Constitución Española. Al congelar la tramitación de los textos, el pacto entre socialistas y la extrema izquierda amordaza a los grupos parlamentarios de la oposición y anula la capacidad de las cámaras para ofrecer soluciones legislativas a problemas urgentes. Por esta razón, la asociación de perjudicados formaliza su incorporación oficial al Frente Cívico por la Calidad Democrática, integrando una coalición nacional que pretende plantar cara a los abusos procedimentales del Gobierno.

El amparo ideológico a los usurpadores y la traición a los legítimos propietarios

La inacción de las fuerzas del Ejecutivo no responde a la casualidad ni a la saturación de trabajo en las comisiones parlamentarias. El PSOE y Sumar sostienen una postura de abierta complicidad con los movimientos que vulneran la propiedad privada en España. Mediante el bloqueo sistemático de las herramientas legales, el sanchismo y sus socios de coalición no solo ignoran el problema, sino que obstruyen de forma activa cualquier mecanismo de defensa jurídica para los legítimos dueños. Esta actitud gubernamental concede impunidad real a los delincuentes, protege los intereses económicos de las mafias organizadas de la okupación y desampara de manera absoluta a los pequeños propietarios y a las comunidades de vecinos convivientes con el delito.

El relato oficial de la izquierda intenta enmascarar esta realidad bajo el pretexto de una supuesta protección a colectivos vulnerables. Sin embargo, la aplicación de la ley del embudo demuestra que la coalición gubernamental prefiere salvaguardar el estatus de quienes infringen el código penal antes que respaldar a las familias trabajadoras que sufren la pérdida de sus viviendas o la ruina económica por culpa de la inquiokupación. Los ciudadanos constatan cómo el Ministerio de Vivienda y las estructuras del Estado se alinean con las tesis más radicales de Sumar, lo que convierte la legítima posesión de un inmueble en una actividad de alto riesgo jurídico debido a la deliberada desprotección que promueve la Moncloa.

El secuestro administrativo de las reformas legales contra la delincuencia inmobiliaria

La estrategia de obstrucción del Ejecutivo mantiene en un limbo absoluto dos normas cruciales para la seguridad jurídica del país, tal como recoge OK Diario. Por un lado, la coalición somete a un secuestro permanente a la ley procedente del Senado contra la okupación ilegal y para la protección de la seguridad en las comunidades de propietarios. A pesar de su relevancia, el texto acumulaba 30 meses atrapado en renovaciones semanales continuas en el Congreso de los Diputados, acumulando ya 91 prórrogas consecutivas que impiden el inicio de las enmiendas.

Por otra parte, los partidos de Sánchez y Yolanda Díaz mantienen congelada la Proposición de Ley Orgánica de medidas urgentes para hacer frente a la okupación ilegal de inmuebles. Esta iniciativa parlamentaria, que Junts registró con el fin de agilizar los desahucios dilatados y solucionar los conflictos de convivencia vecinal, sumaba 16 meses de parálisis total en la Mesa. Las 48 prórrogas programadas sobre esta norma demuestran que el bloque oficialista no tolera ninguna fisura en su política de tolerancia hacia la usurpación, prefiriendo vetar el debate parlamentario antes que permitir que prospere una mayoría alternativa que devuelva la tranquilidad a las familias afectadas.

Un mapa de abandono que asfixia a múltiples colectivos vulnerables

La incorporación de los afectados por la okupación amplía el mapa de la parálisis legislativa dentro del Frente Cívico por la Calidad Democrática. Esta plataforma unifica la indignación de diversos sectores sociales que sufren exactamente el mismo patrón de aplazamiento sistemático decretado por el PSOE y Sumar. La Mesa del Congreso funciona como un muro de contención burocrático donde mueren las esperanzas de miles de ciudadanos que necesitan el amparo de los poderes públicos para su supervivencia diaria o la viabilidad de sus proyectos laborales.

Entre los casos más sangrientos destaca la proposición de ley destinada a otorgar la exención fiscal a las ayudas percibidas por las Víctimas de la Talidomida (AVITE). Los socialistas y sus socios mantienen bloqueada esta norma humanitaria desde hace más de dos años, sumando 79 prórrogas inmotivadas que cronifican el sufrimiento de un colectivo históricamente desatendido. Asimismo, la bajada del IVA al 10% para el sector de la imagen personal acumulaba un parón ininterrumpido de dos años y nueve meses, arrastrando 97 prórrogas semanales que asfixian a miles de autónomos y trabajadores de la estética. El panorama de destrucción legislativa incluye también la reforma de la Ley de Costas, con 86 suspensiones temporales en su expediente, y la norma sobre Protección de Núcleos Urbanos, paralizada indefinidamente mediante 37 prórrogas sucesivas.

El cinismo institucional de la coalición frente a la exigencia de regeneración

El uso partidista de los reglamentos del Congreso revela el profundo cinismo con el que el PSOE y Sumar gestionan la arquitectura democrática del Estado. Mientras los portavoces gubernamentales saturan los medios de comunicación con discursos sobre la regeneración, la calidad institucional y la lucha contra la precariedad, sus representantes en la Mesa de la Cámara ejecutan un veto encubierto que condena a la indefensión a los sectores más desfavorecidos. La conveniencia política de mantener cohesionado el bloque de la investidura prima sobre las necesidades de los enfermos, los pequeños empresarios y las víctimas de las mafias inmobiliarias.

El secuestro de las leyes antiokupas constituye la prueba definitiva de que la coalición de gobierno prioriza la ideología radical sobre el ordenamiento jurídico y la paz social. Al blindar los privilegios de los usurpadores y dar la espalda a los propietarios indefensos, el socialismo y el espacio de Sumar asumen el papel de dinamitadores de la convivencia ciudadana. El Frente Cívico mantendrá su presión en las instituciones y en las calles para exigir el cese inmediato de unas prórrogas arbitrarias que degradan el Parlamento, pisotean los derechos constitucionales y consagran la impunidad de la delincuencia en el territorio nacional.


Tags: PSOE, Sumar, Okupación, Congreso, Mafias, Víctimas, Leyes

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