Víctimas piden a Marlaska que no negocie con Bildu

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El Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite) ha entregado este sábado a título póstumo su XIX Premio Internacional al periodista José María Calleja, fallecido el pasado a abril a consecuencia del coronavirus, por dar voz y defender los derechos de quienes padecieron la violencia de ETA en una época en la que muy pocos osaban oponerse al nacionalismo radical. La organización resalta su esfuerzo por «poner la dignidad dos peldaños por encima del miedo», algo que culminó con la publicación en 1997 del libro «Contra la barbarie», el primero sobre la banda terrorista «escrito desde la perspectiva de las víctimas». «Hasta entonces éramos invisibles —ha manifestado Consuelo Ordóñez—. Tu compromiso con nosotras estaba por encima de tu propia vida».

Con el discurso de la presidenta de Covite se ha inaugurado el acto celebrado hoy en el Palacio Miramar de San Sebastián en honor al periodista leonés, quien que fuera entre otros cargos director del «Teleberri» de EiTB y redactor jefe de CNN+. Ordóñez ha puesto de relieve lo que significó la figura de Calleja para las víctimas en tiempos en los que el foco estaba puesto exclusivamente sobre los verdugos. «Lamentablemente», ha destacado, «20 años después» quienes mataban y sus cómplices «siguen teniendo más protagonismo en la vida pública». «Mercadean con nuestro derecho a la Justicia y reclaman la excarcelación de los asesinos de nuestros familiares como menado de cambio para apoyar los Presupuestos», ha exclamado la hermana de Gregorio Ordóñez, que se ha referido de esta manera al papel protagonista que ha adquirido EH Bildu en la negociación de las Cuentas estatales.

Precisamente este viernes, la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) confirmó el traslado de seis nuevos reclusos de la banda terrorista a cárceles próximas al País Vasco. Algunos de ellos arrastran delitos de sangre, denunció esta organización, que lamentó la «prisa» del Gobierno central «por cambia presos por Presupuestos».

Desde la capital donostiarra, Consuelo Ordóñez ha recriminado al Ejecutivo de Pedro Sánchez que «en vez de dar un portavoz» se siga «sentando con ellos». «Si finalmente estos PGE salen adelante con el apoyo de quienes siguen legitimando y amparando el terrorismo que nos convirtió en víctimas, el portazo se lo estarán dando a las propias víctimas», ha sentenciado.

Desconfianza

Minutos después de pronunciar estas palabras ha sido invitado a intervenir en el acto el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, quien ha tenido que hacerlo vía telemática debido a las circunstancias del coronavirus. Desde el otro lado de la pantalla, Covite ha vuelto a reclamarle que no negocie los Presupuestos con los radicales, una petición que ha esquivado con una sola frase: «Yo nunca haría nada que pudiera desmerecer la memoria de José María Calleja», ha sentenciado el dirigente vasco. En la sala, desconfianza: «A ver si es verdad», se ha llegado a escuchar.

Paralelamente, Marlaska ha catalogado a Calleja como «un referente de dignidad» que hizo que la sociedad se «mirara al espejo». «Es de esas personas, esos espíritus que nos ayudan a ser nosotros mismos, y para eso no hay otra forma que ser dignos de serlo», ha añadido.

«Me siento orgulloso de mi padre»

El momento más emotivo del acto, en el que también han tomado parte entre otros los políticos Maite Pagazaurtundúa y Borja Sémper, el filósofo Fernando Savater y los periodistas Gorka Angulo y María Jiménez, ha sido la entrega del premio, el cual ha recogido Mikel Calleja Visiblemente emocionado, el menor de los hijos del periodista ha enfatizado la «lucha acérrima» de su padre a pesar de los problemas que le conllevó. Un precio que también pagó su madre, quien sufrió insultos y abucheos «y llegó a ser arrinconada».

«Yo me siento orgulloso. Mi padre, ese ser único, irrepetible. Esa persona que siempre creyó en mí —ha declarado—. Me es difícil aceptar que nunca más compartiré, caminaré y me reiré a su lado».

(Adrían Mateos. Diario ABC)