Los tractores tomarán Madrid para protestar contra los acuerdos con Mercosur y Marruecos que arruinan al campo español

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El campo español se levanta de nuevo contra los globalistas de Bruselas y sus políticas nefastas

El sector primario español prepara una demostración de fuerza sin precedentes para frenar la deriva económica que amenaza con hacer desaparecer el tejido productivo rural. Los agricultores y ganaderos volverán a las calles de Madrid el próximo 28 de octubre para protestar contra la política agraria del Gobierno de Pedro Sánchez. Las principales organizaciones profesionales del campo, ASAJA, COAG y Unión de Uniones, lideran la convocatoria de una gran tractorada que conducirá la maquinaria agrícola hasta las mismas puertas del Ministerio de Agricultura. El objetivo de la movilización consiste en exigir soluciones reales y urgentes a los problemas que asfixian la rentabilidad de las explotaciones familiares y comprometen seriamente el relevo generacional en el entorno rural.

La protesta civil responde a una planificación estratégica que busca trasladar el malestar del campo directamente al corazón administrativo de la nación. Según avanza Libre Mercado, y recoge La Gaceta, la movilización se desarrollará bajo el lema «Producimos tu comida, merecemos vivir de nuestro trabajo» y pretende reclamar respuestas urgentes a los problemas del campo, que las organizaciones consideran cada vez más graves. Las entidades convocantes perfilan ya las cuestiones operativas y logísticas de la jornada, por lo que han anunciado que comunicarán próximamente los detalles del recorrido y los horarios de la protesta que colapsará los accesos a la capital.

Los factores de la crisis y el ahogo financiero de las explotaciones

El malestar entre los profesionales del sector primario responde a una acumulación de cargas financieras y normativas que desborda la capacidad de resistencia de los productores. El encarecimiento de los insumos esenciales convive con un escenario de precios en origen que apenas cubre los costes de explotación, una pinza económica que sitúa a miles de negocios al borde de la quiebra técnica. La burocracia verde y las exigencias administrativas añaden un componente de asfixia diaria que aparta a los agricultores de su verdadera labor en el campo.

Las agrupaciones profesionales sintetizan la desesperación de los trabajadores de la tierra y alertan sobre las consecuencias de la inacción gubernamental.

«El sector agrario no puede más. Producir cuesta cada día más y los precios que reciben agricultores y ganaderos no permiten, en muchos casos, cubrir los gastos», advierten las tres organizaciones en un comunicado conjunto.

Los convocantes ponen como ejemplos el combustible necesario para mover los tractores, los fertilizantes, la alimentación del ganado y la factura eléctrica. Todos estos gastos, según denuncian, siguen aumentando mientras las medidas anunciadas para aliviar la situación no llegan o resultan insuficientes para frenar la sangría económica.

Demandas históricas para asegurar el porvenir del sector primario

La tabla reivindicativa de la manifestación del 28 de octubre condensa las reformas estructurales que los productores consideran innegociables para mantener los cultivos activos. La primera medida exige la articulación de un plan de choque ambicioso contra los costes de producción mediante la implantación inmediata de un gasóleo profesional agrario. Esta herramienta fiscal contempla una tributación reducida, estable y con bonificaciones directas que se ejecuten en el momento exacto del repostaje en las estaciones de servicio.

Los agricultores rechazan los parches normativos en forma de subvenciones temporales que la burocracia tramita tarde y mal. El sector reclama una solución permanente y medidas extraordinarias suficientes para afrontar los sobrecostes mientras se implanta el sistema definitivo, puesto que actividades tradicionales como el cultivo de cereales pueden quedar al borde de la desaparición si no mejora su rentabilidad. La segunda gran demanda exige defender una Política Agraria Común (PAC) fuerte, capaz de proteger las rentas de agricultores y ganaderos, garantizando el cumplimiento estricto de la Ley de la Cadena Alimentaria para erradicar la venta a pérdidas.

El tercer bloque de exigencias planta cara directamente a la diplomacia comercial exterior de las instituciones comunitarias. Las organizaciones agrarias reiteran su rechazo más absoluto al pacto entre la Unión Europea y Mercosur, así como al acuerdo comercial con Marruecos. Las organizaciones reclaman reciprocidad normativa y controles fronterizos efectivos para garantizar que los productos importados cumplan las mismas exigencias que se imponen a los productores europeos, terminando con la competencia desleal de terceros países. Finalmente, el campo exige una simplificación drástica de la carga burocrática, ya que los profesionales dedican cada vez más tiempo a rellenar documentos y registros digitales en detrimento del cuidado de sus tierras y animales.

El heroísmo del campo frente al dogma globalista de Bruselas

La convocatoria de la tractorada para el próximo 28 de octubre constituye un ejemplo admirable de dignidad y patriotismo económico. Los agricultores y ganaderos españoles encarnan la resistencia de una sociedad que se niega a morir bajo los dictados de los despachos globalistas de Bruselas. Mientras los burócratas globalistas europeos diseñan agendas climáticas ajenas a la realidad de la tierra, el sector primario continúa en la lucha para defender la soberanía alimentaria de toda la nación. El campo español no pide limosnas ni subsidios de subsistencia, sino el derecho legítimo a competir en igualdad de condiciones y a recibir una remuneración justa por el sudor de su trabajo.

La toma de Madrid con los tractores representa una respuesta contundente contra los acuerdos internacionales con Mercosur y Marruecos que arruinan de forma deliberada el porvenir de nuestros pueblos. Hay que aplaudir sin fisuras la valentía de nuestros productores, quienes levantan la voz contra el ecologismo de salón que criminaliza la actividad agrícola y ganadera. Cuidar de los campos y alimentar a las familias del país representa la labor más noble de una sociedad. La movilización de octubre marcará un hito histórico donde el sentido común de la España real se alzará con firmeza frente al intervencionismo que pretende destruir las raíces de nuestra economía tradicional.


Tags: Agricultores, Madrid, Tractores, Mercosur, Marruecos, PAC, Campo

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