Navidad | Jacinto Seara

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Amor en el sentido más amplio, igualdad sin distinciones, libertad, paz, ayuda a los más pobres, cuidado de los enfermos y desprotegidos, protección de los pequeños, luchar contra el odio, la violencia, la pobreza, contra todo que perjudique a la humanidad y al entorno… tanto que ha sido parte de su mensaje lo que recoge la Declaración de Derechos Humanos. Ha sido el que más ha revolucionado el mundo e indujo un avance en la sociedad como no se ha dado en ningún otro lugar cuando su mensaje no ha sido bien recibido o aceptado. Está en vigor como hace más de dos mil años. Se ha intentado reformar, se han aprovechado para provecho individual o colectivo.

No fue niño como en los Evangelios Apócrifos, fue normal, iba a la escuela y jugaba con sus amigos. Fue dándose cuenta poco a poco de que no sólo era un ser humano, que tenía otra naturaleza: la de ser Dios. Lo que no sabemos es cuándo llegó plenamente a ese conocimiento tal como creemos los cristianos, posiblemente poco a poco. María y José siempre guardaron silencio. Aun para los no creyentes, su figura y su mensaje no ha pasado desapercibido, bien para enaltecerlo, bien para odiarlo.

Jacinto Seara | Escritor