El opositor político venezolano Rolando Figueroa llegó a España con su familia en 2017, huyendo de la persecución de las fuerzas pro chavistas por su participación en las manifestaciones antigubernamentales. Un año después fue reclamado a las autoridades españolas por la justicia de su país por un presunto delito de estafa.

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El pasado 21 de julio el Consejo de Ministros aprobó la extradición de Figueroa después de que la Audiencia Nacional diera luz verde a su entrega. Este disidente, casado con una española con la que tiene dos hijos, dice vivir aterrado con la idea de “entrar en el corredor de la muerte” en Venezuela. Figueroa considera que detrás de la acusación por un delito común existe una persecución política por parte del régimen de Nicolás Maduro.

¿Cómo se siente después de conocer que España da luz verde a su extradición?

Aun no puedo creer que las artimañas de la dictadura chavista madurista hayan llegado a Europa y sobre todo a España. Entregar a una persona (sea cual sea), al régimen madurista, de donde hemos huido de la violación sistemática de los Derechos Humanos casi 7 millones de venezolanos es algo inconcebible, inexplicable y condenable. De verdad, no logro entender esta pesadilla y cómo la cooperación jurídica internacional puede ser engañada, manipulada y cegada con una causa simulada por un gobierno ilegitimo, no reconocido, y sancionado por la violación sistemática de los Derechos Humanos, tanto por la Organización de las Naciones Unidas, la Unión Europea, los Estados Unidos, Canadá, Suiza, Inglaterra y más de 60 países democráticos. No puedo creer que se acceda a una extradición a un régimen genocida, más aun cuando la dictadura de Maduro no ha entregado a España ningún requerido.

¿Teme por su vida y su integridad física si llegara a ingresar en una cárcel venezolana?

Por supuesto que sí. Sería sometido desde el primer día a torturas físicas y psicológicas. Me encerrarían en la Tumba (celdas de 2×3 metros) durante varios meses o años. Los presos y detenidos en Venezuela están muriendo de tuberculosis, hepatitis, VIH, salmonella, y en los últimos días de Covid-19. No hay justicia en Venezuela. El máximo responsable de la justicia está sancionado por vulnerar los derechos humanos y buscado por la justicia norteamérica, acusado de presidir un entramado de corrupción dedicada a presionar y extorsionar para influir en el resultado de casos criminales y civiles. El máximo representante del ministerio público, además de ser un fiscal ilegitimo en su cargo, está sancionado por su inacción y manipulación en el asesinato del ex concejal opositor Fernando Albán. Venezuela tiene el récord con más de 400 presos políticos, que en la actualidad se encuentran aislados, no tienen acceso a sus abogados ni familiares, que están siendo maltratados y torturados, se están contagiando y muriendo de hambre. Entre los presos políticos se encuentran desde manifestantes opositores, ex funcionarios del gobierno, hasta diputados opositores, es decir, la dictadura no distingue si eres opositor de base o si eres el secretario general de un partido de oposición. Los venezolanos nos sentimos perseguidos por la dictadura en cualquier parte del mundo.

¿Cree que allí tendrá un juicio justo?

En Venezuela no existe un orden jurídico, no existe justicia imparcial que dictamine si eres o no culpable de algún delito, no se realizan audiencias a los detenidos, todo dependerá del poder corrupto del funcionario del régimen que busca extorsionar, perseguir y torturar, o de lo que quiera sacar la dictadura del acusado. El Poder Judicial en Venezuela es el brazo ejecutor de la dictadura, no hay independencia judicial, no existe un Estado de Derecho ni las garantías mínimas necesarias de un debido proceso y juicio justo. El acceso a la justicia solo pertenece a partidarios de la dictadura, es decir, las víctimas de violaciones de derechos humanos o abusos se enfrentan a barreras legales y políticas para el acceso a la justicia, los juzgados militares continúan acusando a civiles y no investigan los abusos. Cabe destacar que en el último informe de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU en relación a la justicia general en Venezuela, declara que “la independencia del sistema de justicia se ha visto socavado considerablemente por la inseguridad en la tenencia de jueces y fiscales; la falta de transparencia en el proceso de su designación; las condiciones de trabajo precarias; y la interferencia política”. El Poder Judicial en Venezuela es sinónimo de ausencia de independencia judicial, parcialidad, falta de estabilidad de magistrados y jueces; violación de derechos humanos a través de las sentencias del TSJ, falta de cooperación e incluso manipulación de las instancias internacionales.

¿Cómo fue su experiencia en las marchas antigubernamentales de Venezuela?

En la última manifestación que participé el 5 de Junio de 2017, las fuerzas represoras del régimen, a saber: Guardia Nacional Bolivariana (GNB), Policía Nacional Bolivariana (PNB), esbirros del SEBIN, agentes y funcionarios infiltrados del régimen y colectivos armados, desplegaron toda su fuerza represiva contra las miles de personas que nos encontrábamos allí.

La represión por parte de esos grupos y cuerpos asesinos consistió en lanzar bombas lacrimógenas, muchas de las cuales fueron arrojadas directas al cuerpo humano, para herir y así dispersar la concentración, dispararon balas de plástico, y detuvieron a personas que estaban a su alcance para enjuiciarlos, extorsionarlos y torturarlos. Los colectivos armados se movilizaban en motos a la orden de funcionarios y agentes encubiertos del régimen para asesinar y secuestrar a cualquier ciudadano opositor de los que estábamos participando, y así identificarnos para perseguirnos y enjuiciarnos bajo la figura de cualquier tipo penal. Sintiendo desde entonces miedo, temor y riesgo de ser víctima de cualquier represalia por parte de la dictadura.

Las autoridades españolas dicen que usted no merece la condición de asilado político….

En el año 2019, la cifra de solicitudes de protección internacional solo por parte de venezolanos en España superó la cantidad de 40.000, y en lo que va de este año supera los 20.000. Creo que la Oficina de Asilo y Refugio del Ministerio del Interior está saturada y no se están revisando de manera individualizada las solicitudes de protección internacional de los venezolanos. En este sentido, las autoridades españolas anunciaron el 28 de febrero de 2019 que se concedía Residencia por Razones Humanitarias de Protección Internacional a personas de nacionalidad venezolana que hubieran solicitado asilo en España después del 1 de enero de 2014. Es por ello que se ha introducido por ante la Audiencia Nacional un Recurso Contencioso contra la Resolución Denegatoria de Protección Internacional y un Recurso de Reposición ante el Ministro de Interior. Me encuentro en espera de la resolución de ambos recursos. Queda claro que hay un gran desconocimiento sobre la migración y los obstáculos a los que se enfrentan los venezolanos en España.

En Venezuela se le acusa de estafa tras una denuncia presentada por una alta funcionaria venezolana llamada Mayerling Rojas, que fue su jefa durante un tiempo en el Ministerio de Justicia. ¿Cuál fue su papel en el delito que le atribuyen?

Ella es una funcionaria al servicio del régimen que se sirve de sus contactos en el poder judicial, con relaciones en los altos estamentos del ejército bolivariano y en el seno del ejecutivo. Coincidí con ella en la función pública, específicamente en el Ministerio de Justicia en Venezuela, pero al evidenciar mi actitud contraria a las medidas y decisiones inconstitucionales e ilegales que el régimen chavista y madurista estaba implementando en las estructuras del Estado, los enfrentamientos y discrepancias políticas fueron constantes. Siempre rehusé y negué rotundamente a hacer lo que ella y sus superiores me exigían, siendo destituido verbalmente de mi cargo público, pasando a formar parte de su lista negra como un traidor a su régimen corrupto y dictatorial, no sin antes amenazarme y advertirme que haría lo posible por que “recibiese mi merecido”, lo cual parece que lo está consiguiendo. El daño que me han causado es irreparable desde todo punto de vista. Esta funcionaria, apadrinada por generales, y con amplio conocimiento jurídico, la única forma de perseguirme y perjudicarme era simular e inventar en mi contra un delito común a su antojo y hecho a la medida, un expediente con sus amigos fiscales y jueces penales para perseguirme después de haber huido forzosamente del país por ser un opositor a la dictadura. Me ha atribuido un delito de estafa y asociación para delinquir que recae sobre una sociedad mercantil de la cual no formo parte, con unos supuestos e infundados hechos sobre la venta de medicinas, actividad que se reservó el régimen en su totalidad a través de un entramado de empresas cubanas. De la documentación enviada a España, no se evidencia cual fue la supuesta conducta delictiva o engañosa, no se envía prueba alguna, alegando hechos falsos y fechas que no coinciden, usando testigos a sueldo pagados a las puertas de los juzgados en Venezuela.

Con todo lo sucedido, siento que mi integridad física y moral está en peligro, toda vez que la persona que me persigue es una alta funcionaria/agente encubierta del régimen corrupto de Nicolás Maduro, quien en sus redes sociales hace público y notorio algunas acusaciones, quien ha detentado cargos relacionados a organismos policiales y de contrainteligencia militar. En el pasado mandó a meter preso a un empresario venezolano por el solo hecho de haber hablado mal del régimen chavista.

¿Cómo explicaría la situación política y social que vive Venezuela? ¿Cómo se ha convertido en una dictadura, qué ha fallado?

El régimen autoritario de muchos años finalmente se convirtió en dictadura abierta a partir de la conformación de una supuesta asamblea constituyente que actúa como soviet del partido de Gobierno que está por encima de la constitución y de los poderes públicos. A partir de ese ponente aumentó la represión con ajusticiamientos extrajudiciales como lo ha evidenciado la ONU. Por otra parte el salario promedio equivale a 2 euros mensuales y la escasez y la inflación hacen imposible sostenerse en Venezuela sin depender del Estado. Ya no hay separación de poderes ni garantía de derechos humanos.

¿Cuáles son a su juicio las vías para derrotar al régimen chavista?

Se ha intentado por la vía del dialogo en muchísimas ocasiones, y el régimen sabe cómo ganar tiempo para permanecer en el poder. Siempre creo que la salida debe ser pacífica y lograr una elecciones libres, con observación internacional, pero primero se deben concretar varias condiciones. Mientras Maduro, sus ministros, el Tribunal Supremo de Justicia y el Ministerio Público sigan a sus anchas dudo mucho que se logre la salida de la dictadura. Lo que si estoy seguro es que si la Unión Europea y específicamente España ejercen una verdadera presión directa sobre el régimen, en un futuro no muy lejano quedarán mucho más aislados e ilegítimos.

¿Cómo ha sido su experiencia en España? ¿Se siente decepcionado con el Gobierno español? ¿Cree que detrás de su extradición hay motivos políticos?

Mi familia y yo llegamos a España en el 2017, con la ilusión de comenzar de cero en un país que brinda seguridad ciudadana y jurídica, donde las instituciones del Estado se deben a sus nacionales y donde existe un Poder Judicial independiente. Confío plenamente en la justicia española y en la imparcialidad del sistema de justicia. Confío en que el Tribunal Constitucional me ofrezca la tutela judicial efectiva de mis derechos fundamentales como residente español con esposa e hijos de nacionalidad española y no entrar al corredor de la muerte en Venezuela. Lo que si hay que diferenciar es que una cosa es el Gobierno español y otra cosa muy distinta es el Poder Judicial español en el cual confío plenamente. De nada sirve que el Gobierno español no reconozca a Maduro como presidente, pero que siga recibiendo solicitudes de un Tribunal Supremo ilegitimo y de un Ministerio Público ilegítimo presididos por funcionarios sancionados por la Unión Europea. Eso es muy contradictorio y totalmente condenable. Lógicamente existen motivos políticos, porque detenté un cargo público en el cual accedí a información clasificada y delicada que puede ser usada en contra del régimen dictatorial.

Hoy en día me siento perseguido y aterrado por el solo hecho de ser enviado a Venezuela en donde reina la corrupción, las torturas, las ejecuciones extrajudiciales, las detenciones arbitrarias, la injusticia y la violación sistemática y flagrante de los Derechos Humanos por ser un opositor activo y colaborador de algún partido político opositor al régimen.

(Goyo G. Maestre. diario La Razón)

Por Redaccion

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