Las arcas del Estado se vacían cada vez más durante la pandemia y el déficit se dispara a ritmos del 371%. Según los datos de ejecución presupuestaria de la primera mitad del año difundidos este jueves por el Ministerio de Hacienda, el déficit del Estado ascendió sólo en la primera mitad de año a 48.787 millones, lo que supone un 4,36% del Producto Interior Bruto y el citado incremento del 371% con respecto a junio de 2019. En aquellas fechas, en las que el Gobierno no estaba logrando sujetar el déficit pese a lo prometido a Bruselas, el desequilibrio era de 10.346 millones.

Esas cifras, ya desequilibradas, son historia ante la diabólica evolución de este año. Los gastos del Estado han aumentado en el primer semestre un 23,7% mientras los ingresos caen un 14,4%. Traducido a cifras, el Estado ha gastado hasta junio 129.785 millones mientras que los ingresos se quedan en 81.018 millones.

Desde la Comisión Europea y el FMI al Banco de España, hay recomendación general de aumentar el déficit este año para combatir la pandemia y amortiguar así la recesión, pero esta necesidad sorprende a España con uno de los mayores déficits de la Unión Europea que ahora se dispara por encima de la mayoría de socios.

«Todos los datos están afectados por la declaración del estado de alarma y las numerosas medidas adoptadas por el Gobierno para la gestión de la pandemia con el objetivo de paliar los efectos sociales, económicos y laborales de esta emergencia», señala el Ministerio que dirige María Jesús Montero en su comunicado. Atribuye la fuerte caída de los ingresos «a la menor actividad económica como consecuencia de las medidas de confinamiento adoptadas para combatir el virus». Y achaca el gasto «al aumento de programas sanitarios, así como por las mayores transferencias corrientes a Seguridad Social y Comunidades Autónomas».

Hacienda admite que en la recaudación «retroceden prácticamente la totalidad de las figuras tributarias». El IVA cae un 18,1% «por el menor consumo por la caída de la actividad y por alguna de las medidas tomadas para combatir la pandemia como la aplicación del tipo cero en el IVA».

«El Impuesto sobre Sociedades baja un 10,6% y el IRPF un 28,7% como consecuencia, en gran parte, de las mayores entregas a cuenta, además del parón de la actividad. Por último, también descienden los impuestos sobre el capital un 57,6% y las cotizaciones sociales un 1,2% fundamentalmente por la progresiva sustitución de empleados activos con Régimen de Clases Pasivas por otros con Régimen de Seguridad Social».PUBLICIDAD

En cuanto a los fondos de la Seguridad Social «marcan un déficit del 1,15% del PIB debido al mayor gasto en prestaciones derivado de la crisis».

LA TASA GOOGLE, NO ANTES DE 2021

Una de las bazas que agitó Montero para subir la recaudación este año, la llamada Tasa Google, desparece de escena. La Comisión de Hacienda del Congreso ha validado los proyectos de ley del Impuesto sobre Determinados Servicios Digitales y del Impuesto sobre las Transacciones Financieras, que se remiten ahora al Senado para seguir con su tramitación parlamentaria. Se prevé su entrada en vigor a los tres meses de publicarse en el BOE, de forma ya no verán la luz antes de enero de 2021.

Este nuevo calendario contrasta con las múltiples declaraciones de Montero y de la vicepresidenta económica, Nadia Calviño, llamando a acelerar la tramitación para que el impuesto digital entrara ya en vigor este año. Sin embargo, encaja con la exigencia del secretario del Tesoro de EEUU, Steve Mnuchin, de que España no lo aplique por ahora si no quiere sanciones comerciales por su parte.

(Diario El Mundo)

Por Redaccion

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