La Derecha española

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Ya lo dijo Ortega y Gasset en el prólogo de su obra “La rebelión de las masas”, en la versión francesa: “Ser de la izquierda es como ser de la derecha, una de las infinitas maneras que el hombre puede elegir para ser un imbécil”.

Pero la derecha … ¿existe en España?

La derecha española (de antes de Franco) murió con la victoria de la Confederación Española de Derechas Autónomas (CEDA) en las elecciones del 19 de noviembre de 1933, al no poder formar Gobierno, a pesar de la victoria electoral.

Los 473 escaños del Congreso de los Diputados se repartieron así tras las segundas elecciones de la República: 115 escaños para la CEDA, 102 para el partido republicano radical PRR, 59 para el partido socialista obrero español PSOE y con 30 escaños más repartidos entre otros partidos más, entre ellos Comunión Tradicionalista CT con 20 escaños, el partido comunista de España PCE con 1 escaño o Falange Española FE con 1 escaño también.

¿Por qué no formó Gobierno la CEDA de Gil Robles y el presidente electo fue Alejandro Lerroux del PRR?

La causa fundamental de la derrota de las izquierdas y del triunfo de las derechas fue que las primeras se presentaron desunidas y las segundas unidas. El centro derecha obtuvo más de cinco millones de votos, mientras la izquierda recibía solo tres.  El gran triunfador de las urnas había sido Gil-Robles, con la CEDA como partido más votado, y por tanto con plena capacidad legal para exigir el poder. Pero no supieron ganar el poder y la izquierda sí lo hizo.

Las elecciones de noviembre de 1933 marcan el momento decisivo de la República, pues los políticos y partidos manifestaron entonces con plena claridad sus auténticas posiciones, las que habían de conducir el país a la catástrofe, el enfrentamiento entre españoles, la guerra fratricida que duró tres largos años.

Durante estos tres años de Guerra Civil (1936-1939) y los treinta y seis del régimen del General Franco (1939-1975), no hubo sitio para una derecha institucional en el régimen franquista, no hubo derechas e izquierdas, pero si existieron los valores fundamentales que sustentaban el régimen y que debieron sustentar a la derecha democrática postfranquista.

La Derecha en el franquismo

Durante el franquismo no hubo una derecha institucional en el poder. La “actividad política partidista” se expresaba a través de las denominadas “Familias del Franquismo”.

Estas “familias” eran lo más parecido a la “derecha española”.  Se distribuían alternativamente las parcelas de poder entre:

  • Azules o falangistas
  • Católicos (algunos de la CEDA, la asociación Católica Nacional de propagandistas y otros procedentes del Opus Dei)
  • Monárquicos (unos de Don Juan, otros de Juan Carlos I y otros carlistas o requetés)
  • Militares, presentes en todas las “familias políticas”.

¿Y tras la muerte de Franco?

El 20 de diciembre de 1973, tras el asesinato del presidente del gobierno, el Almirante Carrero Blanco por la ETA en un salvaje atentado, el nuevo presidente del gobierno, Carlos Arias Navarro, afronta la situación con la intención de marcar una nueva etapa política en la historia del régimen.

En 1974 trató de impulsar las asociaciones políticas en el marco de un cierto “aperturismo” con su discurso del “Espíritu del 12 de Febrero” (fecha del discurso programático pronunciado ante las Cortes Españolas) y cuyo punto más importante fue el de asociacionismo político. Un Discurso donde lo importante no era lo que se decía, sino lo que no se decía. Una obra maestra de insinuaciones y propósitos, cuyas claves yacían ocultas y podrían ser ampliamente compartidas.

Se utilizó al presidente Arias Navarro para difundir el mensaje, se jugó con las palabras y se aprovecharon de la muerte del que hubiera asegurado la continuidad del Régimen: Don Luis Carrero Blanco. “Borrón y cuenta nueva.”

Por fin, el 21 de diciembre de 1974 se promulgaba el decreto-ley del “Estatuto de Asociaciones políticas”, que pone las bases para la futura legalización de los partidos políticos.

Tras la dimisión “forzosa” de Arias Navarro el 1 de julio de 1976, le sucede Adolfo Suarez como segundo de la monarquía de Juan Carlos I. Suárez se encargaría de entablar las conversaciones con los principales líderes de los diferentes partidos políticos y fuerzas sociales, más o menos legales o toleradas, de cara a instaurar un régimen democrático en España.

Y es Adolfo Suárez quien propicia el 14 de junio de 1976 el “Derecho de Asociación política” (Ley 21/1976, de 14 de junio), así como un registro de asociaciones políticas.

El segundo paso fue el “Proyecto de Reforma política” (convertida en Ley 1/1977 del 4 de Enero) realizada también por Adolfo Suárezyque fue  aprobada el 18 de Noviembre de 1976 por las Cortes y sometida a referéndum el 15 de Diciembre del 76 –tan solo 1 año después de la muerte de Franco-.

La ley “Proyecto de Reforma política” tenía carácter de Ley Fundamental y fue la última de las Leyes Fundamentales del Reino del Franquismo y constituyó, de hecho, la autoliquidación del franquismo, un auténtico harakiri.

La llamada derecha, que en 1933 consiguió ganar las elecciones al presentarse unida, perdió esa fuerza al desunirse: Falange y Fuerza Nueva como extrema derecha, derecha conservadora con AP de Fraga, centro reformista con la UCD de Suárez, los democristianos, socialdemócratas y liberales.

Pero estos distintos partidos que componen el marco político español actual y que se autodenominan derecha o centroderecha no lo son, ya que no defienden conceptos como la Patria, la familia, la vida, la justicia, la dignidad de la persona, etc.

 Son partidos que han traicionado estos principios y que no representan, no nos representan, por tanto, a la verdadera derecha española.

¿Y ahora como estamos?

Pues con un frente popular resucitado y sin una derecha donde resguardarse del tsunami revolucionario de izquierdas. Aunque mejor no ser imbécil y dejar las derechas y las izquierdas para otros menesteres.

Para ejercer la política no hace falta ser de alguien o de algo, basta servir a la sociedad, a los ciudadanos y buscar el bien común, el bien para todos.

Por querer conseguir parte del poder político, los diferentes partidos, desde el fin del franquismo, han estado peleando y tirando cada uno para su propio lado. Y lo que se ha conseguido es romper el poder. Cada uno tiene su trocito y juega con su parcela de señorío como quiere, sin pensar en la ciudadanía, en la sociedad, en el pueblo. Esperando tan solo una oportunidad para acaparar el trozo de los demás.

Y llegó esa oportunidad, en este año 2020. Ni guerras, ni luchas fratricidas, ni elecciones al uso. La oportunidad ha sobrevenido gracias a algo muy pequeño, tan pequeño como un virus. Una desconcertante y mortífera gripe causada por un virus, ha logrado que los astros se alinearan de forma perversa y los que ansiaban poder lo han recibido a manos llenas. Las armas que han utilizado no han sido ni pistolas ni cañones ni flechas ni bombas. Ha sido solo el miedo. Nos han gaseado con miedo. Simple miedo.

La réplica a este paisaje de penumbra debería ser un frente político sustentado en los valores de la patria, la familia, la vida, la justicia, la dignidad de la persona, etc.…, que fuera fuerza de choque, capaz de detener el embate revolucionario, que usando a un pequeño virus ha puesto todo patas arriba.

Pero ¿hay alguien hay fuera que quiera meterse en el lío, arremangarse y ponerse manos a la obra? ¿Hay alguien que tenga fe suficiente para tirar del carro y no escuchar los cantos de sirena de los que han pervertido el poder político, el poder de servir y buscar el bien común, el bien para todos? Los cantos de sirena de esos que se hacen llamar los padres de la patria, que dicen tener y haber tenido gran coraje en el servicio a la España. Esos que antes se hacían llamar derecha moderada y que ahora buscan el centro para no perder su trocito de poder. Esos no son lo que buscamos, no son lo que necesitamos. Al miedo se le gana con valentía, con arrojo, con agallas y de frente. No con insinuaciones, no con oscuros propósitos, no con claves ocultas.

¿Seremos capaces de dejar de ser imbéciles, de dejar de dar bandazos a derecha e izquierda, y buscar, no el centro, sino el norte?