Consolida un bloque parlamentario con ERC y Bildu garantiza la influencia de UP en el PSOE desde dentro y fuera del Gobierno.

El vicepresidente segundo del Gobierno y líder de Unidas Podemos (UP), Pablo Iglesias, ha logrado blindar una mayoría de 53 diputados con la izquierda radical en el Congreso de los Diputados. Lo que abordan como el «bloque plurinacional» y que ha sido desde un principio uno de los objetivos de Podemos en el Gobierno. La agrupación se consolidó esta semana con la presentación coordinada en el Parlamento de una enmienda conjunta de UP, ERC y Bildu para frenar los desahucios y los cortes de suministros hasta 2022.

La amalgama que agrupa los 35 escaños de UP, los 13 de ERC y los cinco de Bildu trabaja a corto plazo para sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2021. Pero a la larga pretende ser un dique de contención frente a la posibilidad de que la «fotografía de Colón», donde ellos confinan a PP, Ciudadanos (Cs) y Vox, roce siquiera el Palacio de la Moncloa.

La escenificación de la terna reventó una vez más las grietas de la coalición de Gobierno. Por un lado, no dejó sombra de duda sobre cómo el vicepresidente Iglesias ha sabido apuntalar una mayoría sólida para defender sus hoja de ruta y alejar a Ciudadanos del acuerdo presupuestario.

Por otro, volvió a hacer evidentes las dos corrientes ideológicas del Ejecutivo con un nuevo desencuentro entre el líder de Podemos y la vicepresidenta económica, Nadia Calviño. Porque aunque estaban informados en el PSOE, la enmienda no sentó nada bien a determinados ministros socialistas.

Palanca al Gobierno

Una persona de confianza de Iglesias resumía a ABC que no es lo mismo presionar al PSOE con 35 diputados que con 53. La enmienda de UP a sus propios Presupuestos se presentó porque durante la negociación de la coalición el equipo morado no logró introducir esas medidas (bandera ideológica).

Esa era «la última oportunidad» para forzar al PSOE a debatirlo —explican desde el entorno del vicepresidente— y a la vez «seguir marcando el rumbo plurinacional». Porque, más allá de la aprobación de los Presupuestos, como ya publicó ABC en su versión web, la estrategia de fondo de Podemos es cimentar «un bloque de legislatura y de dirección de Estado» con ERC y Bildu desde el exterior. Que haga palanca al Gobierno cuando sea necesario y apriete para aprobar «políticas de izquierdas».

Lo dejó caer el propio vicepresidente segundo en Twitter esta semana cuando advirtió de que UP seguirá «empujando» para aprobar la paralización de desahucios y el corte de suministros porque no están en el Gobierno «para hacer amigos».Estabilizar un bloque parlamentario con ERC y Bildu garantiza la influencia de Unidas Podemos en el PSOE

Blindar el «bloque plurinacional» es una garantía para mantener esa influencia de Podemos sobre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Una vez aprobadas las cuentas, Sánchez ganaría independencia y podría desplazar a su socio minoritario. Si Iglesias pierde influencia, dada su falta de competencias, ahí estarán los 53 diputados del «bloque plurinacional».

En este sentido, la polarización y la diferenciación de dos grandes bloques ideológicos en el Congreso favorece el rumbo estratégico de Podemos. La función de Iglesias en el Gobierno como aglutinador del pacto «Frankenstein» será necesaria siempre que el PSOE dependa de sus socios de investidura y no se apoye en otros grupos como Cs.

«República plurinacional»

Antes de la enmienda conjunta, UP, ERC y Bildu firmaron en el Congreso junto a otros grupos como Más País, Compromís, BNG y CUP dos manifiestos para presionar al PSOE. Fue la antesala. Primeras pistas. El primero, para regular los precios del alquiler «de forma urgente»; el segundo, para paralizar los desahucios y los cortes.

Los tres partidos comparten afinidades ideológicas, pero, sobre todo, tienen el mismo ADN republicano. Esto ya les armoniza y seguirá facilitando su coordinación en iniciativas y debates sobre la Monarquía, la Constitución, la Transición, Memoria Histórica, políticas sociales o incluso sobre la forma de Estado. Porque uno de los anhelos de Podemos, plasmado en el «Documento Político» que llevó el equipo de Iglesias a la Tercera Asamblea Ciudadana Estatal este verano, es seguir avanzando hacia «la construcción de una república plurinacional y solidaria».

Por otro lado, esta triple alianza ya se testó en algunos territorios y en otros sigue siendo una de las expectativas de Iglesias para alejar a la derecha. El ejemplo más claro es en Navarra, donde la abstención de Bildu facilitó la investidura de la socialista María Chivite. Luego, en el País Vasco, el PNV revalidó esta primavera su Gobierno pero la cúpula de Podemos había trabajado para lograr un Ejecutivo tripartito con PSE, Podemos Elkarrekin y Bildu.

En Galicia, la intención era la misma con el BNG, pero los resultados de la marca morada fueron desastrosos. Asimismo, de cara a las elecciones catalanas del próximo 14 de febrero, en las filas moradas no hacen ascos a un acuerdo entre PSC, En Comú Podem y ERC si los números lo permitiesen.

(Gregoria Caro. Diario ABC)

Por Redaccion

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