Goodbye money, hello digital | Jacinto Seara

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Me he permitido variar el nombre de uno de los más grandes éxitos musicales de Broadway: “Hello happiness, goodbye loneliness”. Es lo que nos está pasando en el mundo en que vivíamos, poco a poco nos han ido conduciendo a la situación en que nos encontramos, no se puede pagar en efectivo o retirar de tu cuenta en el cajero automático más de 1.000 euros. Lo normal también en el saldo de la tarjeta, salvo que pidas un poco más y tengan la voluntad de concedértelo. La culpa no es de los bancos, estos siguen unas normas muy bien marcadas por los Gobiernos que emanan del foro de Davos o de Puebla, que no lo ocultan, ya lo dijeron claramente y lo vuelvo a repetir: “Serás feliz y no tendrás nada (you’ll be happy and you’ll have nothing)”. Los deseos de control son tan grandes que obligan a utilizar los medios digitales para cualquier operación monetaria. Menos mal que hay unas horas para que puedan operar en los bancos los que no han podido superar la brecha digital, pero durará poco.

Tenemos que pagar todo por adelantado o pedir un préstamo, es lo mismo, si queremos ir de vacaciones y gastar, por haberlo ahorrado euro a euro durante todo el año, pero si saben en lo que lo vamos a gastar. La famosa “nube” digital es la que va guardando todos nuestros movimientos monetarios, también los físicos a través del teléfono, entre otros. La digitalización monetaria es uno de los últimos pasos para tenernos completamente controlados. El Big Brother – Gran Hermano descrito por George Orwell en su novela “1984” no es una quimera y está ahí. Quizás esto explique algunos movimientos geoestratégicos que estamos viviendo, y que tanta repercusión tienen en nuestras vidas.

Al no poder disponer de nuestros ahorros como queramos, están atentando, digan y lo justifiquen cómo quieran, contra nuestra libertad, elemento básico para la humanidad e indispensable en los países que llamamos democráticos. Desgraciadamente, como ya pasó en épocas muy poco pretéritas, el pueblo sale perdiendo. La digitalización, que debería ser un bien para mejorar la calidad de vida, la oligarquía la está utilizando para someternos; el trabajo ya lo harán los robots que controlan, al menos hasta estos momentos. Despertemos, los votos tienen que ser los que devuelvan al pueblo la libertad y el poder.

Jacinto Seara | Escritor y científico