España en manos de Europa: El BCE posee ya un tercio de la deuda pública española, la mayor cuota de la historia

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El Banco Central Europeo (BCE) posee un tercio de la deuda pública española, la mayor cuota de la historia, con el 33,8% marcado en enero y el 33,7% en febrero de este año, último dato de tenedores de títulos españoles publicado, según datos del Tesoro.

Este máximo se produce desde que la institución que preside Christine Lagarde anunciase la reducción gradual de las compras de deuda de los países y, posteriormente, su detención a partir del mes de julio. Un proceso al que proseguirá inmediatamente una subida de tipos de interés, explican los expertos.

El BCE, principal comprador

Como explica el director de estrategia de la firma de asesoramiento independiente Nextep Finance, Víctor Alvargonzález, esto supone que en los últimos seis meses el BCE haya sido el comprador principal -y prácticamente el único- de títulos españoles, operaciones que realiza a través del Banco de España.

Al percibir el mercado que las adquisiciones de bonos españoles por parte de su principal comprador van a detenerse, esto genera un interés por venderlos, justo cuando cae su precio, sube la rentabilidad y se prevén subidas de tipos en un contexto de elevada inflación.

Este contexto supone, según Alvargonzález, una mezcla explosiva, máxime cuando vamos a ver aumentos de las primas de riesgo, que, si bien han perdido fuste -explica- como factor indicativo, sí alertan del peligro de la acumulación de deuda pública en economías como la española o la italiana, entre otras. La bajada del precio de los bonos, explica el experto, se notará especialmente en los de países periféricos y en la renta fija corporativa.

El Estado soportará más intereses

Por su parte, el profesor de Finanzas del Centro de Estudios Financieros (CEF) Juan Fernando Robles, detalla que con el endurecimiento de la política monetaria y el fin de las compras de deuda pública por parte del BCE, no solo van a aumentar con fuerza los intereses que soporta el Estado, sino que se recompondrá la cartera de tenedores de deuda que ahora acapara el BCE con más de un 33%.

Estos movimientos también se notan en la caída de la deuda española en manos extranjeras, en su cuota mínima desde 2014, del 42,8%, pese a representar los inversores foráneos el principal tenedor de los títulos patrios. Este interés por los bonos españoles cae porque las instituciones extranjeras anticipan esa caída que aguarda a los precios de los bonos españoles, explica Alvargonzález.

Este contexto, explica un alto funcionario anticipa un encarecimiento del crédito hipotecario. Avisa la misma fuente que ya la restricción de las compras anunciada por el BCE ha generado un aumento importante del euribor (del -0,5% mensual a comienzos de 2022 al 0,2% actual) que golpeará el bolsillo de los hipotecados a tipo variable, amén de producir un estrechamiento de los márgenes de la banca en el caso de las hipotecas a tipo fijo.

También se refiere a la banca el profesor Robles, al predecir que «es difícil que la banca española pueda hacer una gran contribución a la tenencia de deuda puesto que es el primer tenedor residente y acumular deuda pública penaliza, pues es una inversión mayorista cuya concentración está mal vista por el supervisor».

Entidades de seguros y fondos de inversión residentes, a medida que aumenten los tipos, tendrán más incentivos para aumentar posiciones en deuda, pero será complicado que puedan absorber todo lo que no compre el BCE, advierte Robles.

También pronostica el experto que una vez se estabilice el escenario tras el inminente cambio de rumbo de la política monetaria del BCE, «serán los inversores extranjeros los que vuelvan a recuperar las posiciones que han perdido desde el comienzo de la pandemia».

Pero, para ello, apunta «el tipo de interés tendrá que reflejar que España es uno de los países desarrollados con más deuda externa (unas dos veces el PIB) y todo apunta a que esta situación no solo no mejorará con el endurecimiento de la política monetaria sino que podría empeorar, dado que no es factible absorber las nuevas emisiones y las renovaciones de deuda con inversores nacionales».

La deuda del conjunto de las Administraciones Públicas registró en marzo un aumento del 0,85% respecto a febrero, hasta alcanzar el máximo histórico de 1,453 billones de euros, con lo que se sitúa en el 117,7% del PIB, según los datos avanzados este martes por el Banco de España.

(Con información de The Objective)