El Instituto de Política Social, pide «fortaleza» a los obispos y que no se amedrenten ante el «discurso» «comunista»

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El Instituto de Política Social, IPSE, esta mañana, en un comunicado ha recalcado la "necesidad" de "defender" la "libertad religiosa" con mucha más fuerza que lo nunca antes visto. El presidente de la entidad, Pablo Hertfelder, en unas declaraciones para "Adelante España" ha sentenciado la actitud del gobierno y ha pedido fortaleza y firmeza a los obispos y sacerdotes.
El Instituto de Política Social, IPSE, ha recalcado la «necesidad» de «defender» la «libertad religiosa» con mucha más fuerza que lo nunca antes visto.

El Instituto de Política Social, denuncia que en España, se ha «quebrado» en su totalidad la libertad religiosa. La entidad, en un comunicado, expresa su malestar hacia las medidas que está tomando el Gobierno para afrontar la crisis del #COVID19. No es lo único que les molesta. Su presidente, ha recalcado que lo peor de todo, es la «falta de respeto» que, a su parecer, es continuo por parte del Gobierno hacia los católicos y su libertad religiosa.

Para Hertfelder García-Conde, la situación va mucho más allá. «En España, ya no se queman iglesias, se cierran». «Se ha «sesgado la libertad y se quiere hacer pasar por el aro a todos los católicos», los cuáles, según el presidente de esta entidad, no van a pasar.

«Es fundamental, defender, combatir y denunciar, toda agresión, censura, intimidación, que sufran los sacerdotes u obispos, por querer realizar sus actos litúrgicos», señala el presidente en declaraciones para «Adelante España».

El Instituto de Política Social, ha pedido en su comunicado, un pronunciamiento, que califican de urgente, por parte del Conferencia Episcopal, al respecto y les instan a que «no tengan miedo» y «evangelicen con más fuerza que nunca». Desde el Instituto, señalan que estarán dispuestos a llevar ante los tribunales al presidente del gobierno, si sigue «violando» el artículo 16 de la Constitución Española, que según señalan, recoge la «libertad religiosa» y de «culto».

Han finalizado, recordando a los sacerdotes que no les «pueden expulsar de sus iglesias sin una orden judicial». De lo contrario, concluye Hertfelder, estarían «arremetiendo en un lugar privado y se consideraría un delito».

(Redacción