Duro ataque del presidente serbio a Australia y denuncia una caza política por Djokovic

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

Aleksandar Vucic criticó al primer ministro de Australia Scott Morrison y denunció una “caza política” contra el tenista, que permanece preso en Melbourne en un hotel de refugiados tildado de “infame” 

Las autoridades serbias hacen “todo lo posible” para ayudar a Djokovic, precisando que Belgrado contactó en dos ocasiones con el embajador de Australia en Serbia y que la primera ministra, Ana Brnabic, va a hablar con un alto responsable australiano.

Belgrado pedirá a las autoridades australianas que permitan a Djokovic alojarse en la casa que había alquilado para el Abierto de Australia y no en el hotel donde se encuentra actualmente, que Vucic calificó de “infame”.

Creo que esta especie de encarnizamiento político sobre Novak va a continuar para que puedan probar algo. Cuando no puedes vencer a alguien entonces te dedicas a este tipo de cosas”, añadió el presidente de Serbia Vucic .

Australia canceló el jueves el visado de Djokovic, que llegó al aeropuerto de Melbourne con los documentos necesarios para la entrada en el país.

El número 1 mundial del tenis, que no ha ocultado sus dudas y escepticismo respecto al ensayo médico de la inoculación, había anunciado la obtención de una derogación médica para poder viajar a Australia, donde se disputa del 17 al 30 de enero el primer Grand Slam de la temporada, una cita que el propio Djokovic ha conquistado en nueve ocasiones.

La familia de Djokovic estalla

Mientras su hijo aguarda en un hotel de Melbourne la decisión sobre su entrada o no en Australia, la familia de Djokovic clama por su libertad y exige a las autoridades del país oceánico que no lo traten como una víctima política. « No está detenido, está en prisión. Podrían haberle dicho ‘no vengas, Novak’ y eso habría estado bien. Pero no, querían humillarlo y aún lo mantienen en prisión», afirmó Srdjan, el padre del tenista.

Toda la familia del serbio se ha lanzado a las calles para apoyar al número uno. Cree que es una víctima del sistema en su búsqueda por dar ejemplo de que nadie recibe un trato de favor en el país. «Todo el mundo libre debería levantarse», explicó. «Nuestro orgullo es un prisionero de estos idiotas. ¡Qué vergüenza! Esto no es una batalla de Serbia y Novak, es una batalla para miles de personas, por la libertad de expresión y de comportamiento».

Las declaraciones furibundas de la familia Djokovic no se quedaron ahí. «Es el Espartaco del nuevo mundo. Novak no violó ninguna ley, al igual que siete mil millones de personas no violaron ninguna ley. Quieren someternos y que estemos todos de rodillas», continuó en su discurso a Sky News el padre del tenista.