¡Despertad Milenials! | Javier Muñoz Barrios

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!!DESPERTAD MILENIALS!!, se están cargando vuestro presente y el futuro de vuestros hijos. 

Pocas generaciones de españoles han resultado tan favorecidas por la Historia y por el progreso económico como la generación de nuestros hijos. Nacieron tras una dictadura de la que no les dijeron que lo fue de paz, de progreso y reconstrucción, de crecimiento, de avances económicos y sociales, de construcción de infraestructuras e industrias, de colaboración, de unidad, en la que el leitmotiv era el trabajo y la excelencia profesional como señas de clase para progresar y donde las ideologías y sus luchas por el poder no existían. Había sí un régimen autoritario, legitimado por la fuerza de una guerra llamada de «Salvación Nacional«, donde no se permitía la participación de los derrotados, aunque se toleraba mientras la subversión que pretendían no se saliera de los cauces. 

La Posguerra y el Desarrollismo de los 60 

Así tras unos primeros años de juicio y castigo de quienes habían cometido desmanes y de reconstrucción de cuanto había quedado destruido, pese al inicial boicot internacional al que los vencedores fueron sometidos y que trajo consigo una etapa de carencias por falta de abastecimiento, que obligó en las ciudades al uso de cartillas de racionamiento; a partir de los 60 entramos en una etapa intensiva de esfuerzo colectivo dirigido por los mejores tecnócratas del momento, que llevó al país a un desarrollo intensivo económico y social, hasta convertirse en 1975 en la octava potencia industrial del mundo. Esto es un hecho y las cifras están ahí para quien las quiera conocer. Todo lo que a nivel productivo todavía nos queda tras los desastres de las legislaturas socialistas, se debe a aquellos años tan productivos como denostados son hoy día. 

La Reconciliación del 75 y la Transición a la Constitución del 78

A la muerte de Franco y por acuerdo entre él y el representante de la Monarquía en el exilio, D. Juan, su Régimen y la Corona se reinstauraron en D. Juan Carlos de Borbón, que propició con la buena fe del Régimen vencedor de la Guerra Civil y bajo la tutela del Rey, una Amnistía de todos los delitos de aquella confrontación y la Reconciliación Nacional con sus antaño enemigos, cediendo todos para conseguir dar carpetazo a aquel periodo infausto que enfrentó a las generaciones de nuestros padres y abuelos. Así surgió el régimen monárquico del 78 y la Constitución que nos dio a todos la esperanza de un futuro en paz y trabajo, aunque quedaran en el sistema algunas grietas e imperfecciones que, con la misma buena fe y colaboración, se deberían resolver en el transcurrir de aquella nueva era. 

Las instituciones y la sociedad como objetivo político, para desestabilizar a la oposición

Hoy, con la perspectiva de los 45 años transcurridos y en especial con la deriva que del advenimiento en 2003 a las Secretarías Generales de PSOE y PCE (IU) respectivamente, de personajes como J. L. Rodríguez Zapatero y Gaspar Llamazares, la izquierda española se quitó la careta y decidió volver intensamente a lo que siempre había hecho, esto es, la ocupación de los resortes de la sociedad: Sindicatos, asociaciones vecinales, Judicatura y Fiscalía, Policía y las llamadas «cloacas del Estado«, medios de comunicación, lobbies y «chiringuitos» de todo tipo, artistas, educadores, estudiantes, mareas sanitarias, animalistas y ecologistas, feministas, LGTBI, abortistas, violencia de género, mayores, inmigraciones ilegales y desordenadas, etc…, para utilizarlos como elementos de agitación y presión política en su lucha por el poder. 

Y así empezó a utilizarlos para agitar y subvertir a la sociedad y acabar con la alternancia democrática como ya hicieran en la preguerra: comenzaron a aparecer campañas perfectamente organizadas y coordinadas aprovechando cualquier circunstancia para arremeter contra los gobiernos de derechas: Prestige, Guerra de Irak, Atentados del 11M, Caso Gürtel, Ayuntamientos de Valencia, Murcia, Galicia, Canarias, Baleares, Madrid, «Trajes de Camps». Campañas contra Naseiro, Zaplana, Barberá, Camps, Aznar, Rato, Botella, Aguirre, Rajoy, etc.., salpicaban todas las regiones, poblaciones y comunidades donde la izquierda no conseguía el poder por la vía de las urnas. 

No había personajes emblemáticos de la derecha que no fueran puestos contra las cuerdas, deslegitimados y hasta encarcelados, sin atender a los principios fundamentales de «presunción de inocencia» e «igualdad ante la ley» y en medio de procesos escandalosos, promovidos hasta la náusea por medios informativos, policiales, tertulias y periodistas subvencionados, detenciones televisadas en directo, expedientes de espionajes conseguidos de forma oscura a través de miembros de las cloacas del Estado, filtraciones judiciales de los sumarios secretos y apariciones de noticias a bombo y platillo en medio de campañas electorales y así, desde que aquel hoy exjuez Garzón, organizara aquella cacería en Toledo donde se dio el pistoletazo de salida al Caso Gürtel con presencia de significativos miembros de medios de comunicación, policías y fiscales, tras intervenir los teléfonos de los abogados defensores de los implicados. Y van…, ¿cuántos años de manipulación informativa y aprovechamiento político sin que hasta ahora haya sentencias?, ¿no hay nadie que pueda hacer nada para evitar el abuso de este caso en oposición a otros más graves y de los que sí hay condenas?, ¿nadie se da cuenta de que la justa competencia democrática está lastrada y pervertida por su asquerosa utilización, con oscura designación de jueces y fiscales y goteo de trámites en fechas sospechosamente coincidentes con campañas electorales en las que nada es casual?. 

Por contraste, curioso y significativo el silencio cómplice frente a los enormes episodios de robo y corrupción en el otro lado: FILESA, MALESA, TIME SPORT, Huérfanos Guardia Civil, Cruz Roja, BOE, GAL, Fondos Reservados, MERCASEVILLA, Cursos de Formación, ERE’s y un sinfín de casos que pese a su relevancia no soy capaz de enumerar ahora. 

La degeneración de la democracia constitucional, como estrategia política para perpetuarse en el Poder

Parece evidente, a la luz de los hechos, que la concordia del 78 no fue para la izquierda más que un movimiento táctico hasta penetrar en los tuétanos del Estado; y cuando les pareció oportuno, en 2003, lanzarlos todos a deslegitimar cualquier opción que se les opusiera y que ellos asociarían con los herederos del bando vencedor de aquella guerra supuestamente olvidada y amnistiada, retrocediendo la Historia justo a donde la dejaron en la Preguerra o como ellos prefieren llamarla: La República, grandiosa, pacífica y llena de progresos que los Militares canallas, con la Burguesía y el Clero abortaron: «Viva la Lucha de Clases y el Proletariado«. La derecha, en cambio, jamás supo o quiso contrarrestar aquel complejo de superioridad de los supuestos «100 años de honradez«, a pesar de la documentación de los Archivos de Salamanca que ZP se apresurara a llevarlos a buen recaudo en Cataluña. 

En cambio, se lo creyó acomplejándose por ello, igual que hace hoy la generación de los llamados «milenials«, criados y educados tras la caída del Muro de Berlín, por un sistema educativo basado en leyes socialistas.

Así surgió el Pacto del Tinell, los intentos de desbordar la Constitución y la estructura del Estado mediante la creación en Cataluña de la nueva generación de Estatutos que consagraría el nuevo Estado Nación de Naciones, federal o confederal, saltándose los equilibrios constitucionales por la vía de los hechos consumados…, y la Memoria Histórica que pretendía revertir en su beneficio aquellos lúgubres y desgraciados acontecimientos del pasado siglo. Aquel intento supo atajarlo el PP recurriendo al TC que lo descafeinó en sus principales artículos y eso junto a la crisis financiera que Zapatero no quiso ver y que acabó en 2011 con la desastrosa etapa que nos dejó por segunda vez en la ruina por gobiernos socialistas (¿o tal vez debería decir la tercera?), pero Pedro Sánchez ha vuelto a la carga con la ayuda de los mismos socios de aquella Segunda República que protagonizaron la Anti España de los años 30. 

La denostada y abortada recuperación económica de los Gobiernos Rajoy

Toda la gestión, eficaz en su ortodoxia de ahorro, equilibrio del déficit y creación de empleo, que significaron los gobiernos de Rajoy, fueron atacadas sin tregua por todos los elementos anteriormente descritos por esa izquierda guerra civilista en que se ha transformado la política desde entonces y que se ha reproducido e incrementado por ese actor, truhan y tramposo, pero astuto y pertinaz, con la eficiente ayuda de un think tank que sabe lo que quiere y que está perfectamente dispuesto y alineado con su líder embustero y carente de escrúpulos. 

Rajoy creyó que con buenas cifras macroeconómicas y produciendo empleo sería suficiente para enfrentarse al periodo electoral de 2018/19, que la población se lo reconocería y renunció a dar la batalla ideológica. El error lo ha pagado con la pérdida del poder mediante una campaña persistente y agobiante en la que resultó derrotado por toda la conjunción de elementos que la izquierda ha  dispuesto en contra suya, particularmente una campaña que le negó sus beneficios evidentes, especialmente en PIB y Empleo y contando, además, con la decisiva colaboración de un juez progresista insertando juicios de valor en una sentencia por «financiación irregular del partido» en un ayuntamiento madrileño, utilizada aviesamente para echarle con una segunda Moción de Censura en apenas un año de mandato y cuando la economía y el empleo progresaban a buen ritmo.

Sus mismos socios de la Preguerra permitieron acceder al poder a Sánchez y sus posteriores mentiras le volvieron a permitir ganarlo todo en aquella múltiple confrontación electoral del 2018/19, pese a traicionar todo lo dicho en las campañas tan sólo 24 horas después de ganarlas. 

SITUACION ACTUAL, ¿Es posible regenerar el Sistema antes de que se convierta en una Dictadura Comunista Bolivariana?

Todas las desgracias narradas anteriormente se resumen en tres grandes líneas de errores, muy bien provocados y aprovechados y en los que todos hemos sido culpables. Sin corregirlas no será posible revertir la pésima deriva de nuestra democracia y salvar el futuro de nuestro país:

a) Madurar democráticamente, superando nuestra candidez como votantes y la de los políticos de la derecha, dejándonos engañar en nuestra buena fe y olvidando la fábula del escorpión, creyendo y confiando en que esta vez la izquierda-escorpión olvidaría sus instintos criminales. No ha sido así y nos vemos de nuevo en la misma situación de los años 30, con un Frente Popular compuesto de toda la Anti España, dispuesto a cualquier cosa por reescribir la Historia, proscribir y destruir a la oposición, destruir la democracia, perpetuarse en el poder y arruinar nuestro futuro llevándoselo calentito una vez más. 

b) Recuperar e independizar unas Instituciones, hoy fiel reflejo de la clase política, dividida y enfrentada desde la Transición, penetrada hasta la médula, incapaces de autolimpiarse por sí mismas y corruptas, donde solo sobreviven los mansos obedientes y progresan los que deben favores a la clase política a la que sirven sin ningún tipo de reparos. Han desaparecido la independencia y el mérito individual y profesional presente en las mejores fases expansivas de nuestra historia económica. Sin carnet y sin dependencia de los partidos la vida profesional de los mejores permanece en la penuria de la irrelevancia a la vez que todo el país avanza hacia la incompetencia. 

c) El relevo generacional, ha sido formado en este contexto tan distinto al que vivió la nuestra y con las influencias perniciosas que ya hemos visto. Nuestro hijos, a los que corresponde el derecho y la obligación de afrontar el presente de nuestro país y ganar el futuro de sus hijos han sido educados en una historia falsa, analizada con criterios ideológicos, donde pesan más los derechos que las obligaciones, no han pasado penalidades, viven en un equívoco hedonismo relativista y no son capaces de imaginar que este largo período de paz ni es eterno ni es sencillo de mantener, creen más en el beneficio colectivo siguiendo a líderes sin escrúpulos, que en el esfuerzo personal y de resultas de todo ello son débiles y fácilmente manipulables por los elementos «vendedores de humo» que dominan y configuran la opinión pública. Su necedad a ver lo que está pasando ante sus narices y su rechazo a analizar sus consecuencias les hace inertes ante depredadores de la política como los que por desgracia nos llevan de nuevo al abismo. 

¡¡DESPERTAD MILENIALS!!  estáis jugándoos el futuro de todos, el de vuestros padres, el vuestro y el de vuestros hijos. ¡¡DESPERTEMOS TODOS YA!!. 

Javier Muñoz Barrios | Escritor