Alarma por la expansión del islam en el sistema escolar: La Comisión Islámica quiere extender la asignatura islámica

La Generalidad mantiene el plan piloto de religión islámica

La claudicación institucional frente al islamismo, la sustitución cultural, religiosa y de valores en las aulas de Cataluña ha dejado de ser un temor vago para convertirse en una realidad oficializada. Las autoridades autonómicas catalanas han decidido redoblar su sumisión ante las exigencias del islamismo más radical. La Generalidad de Cataluña ha confirmado que mantendrá activo su nefasto plan para la enseñanza de la religión islámica en los centros educativos públicos durante el próximo curso escolar.

Esta decisión no es un hecho aislado, sino la consecuencia directa de una calculada estrategia de penetración institucional que busca alterar las bases educativas de las futuras generaciones. La persistencia en este programa evidencia la absoluta docilidad de los gestores públicos ante agendas islamistas que buscan establecer estructuras de control ideológico paralelas dentro del propio entramado escolar del Estado, financiadas con el dinero del contribuyente occidental.

Otro paso más en la invasión educativa: la Comisión Islámica presiona en Cataluña

El avance de este proceso de transformación ideológica en las aulas no se detiene y adquiere tintes de asfixia institucional. En lo que se puede calificar abiertamente como la consolidación de la hoja de ruta del islamismo en su vertiente más intrusiva, la Comisión Islámica de España (CIE) ha desplegado una intensa campaña de presión política sobre el Ejecutivo catalán. El objetivo explícito de esta organización islámica es la normalización absoluta y la expansión masiva de la asignatura de «Enseñanza Religiosa Islámica» dentro del sistema educativo obligatorio. Sí, obligatorio

La CIE fundamenta su agresiva y radical estrategia de implantación en unos datos demográficos que ella estima -sin confirmación oficial- del número de alumnos musulmanes que actualmente formarían parte del censo escolar en Cataluña. Esa masa estudiantil es utilizada por los lobbistas islámicos como un elemento de coacción demográfica para exigir que las estructuras educativas públicas se adapten, sufraguen y difundan obligatoriamente el islamismo.

Reunión islamistas-Generalidad

Esta ofensiva se escenificó formalmente durante una reunión de alto nivel mantenida entre los emisarios de la CIE y los máximos responsables de la Dirección General de Innovación, Digitalización y Currículum del Departamento de Educación de la Generalidad tal como señala La Gaceta. Lejos de mostrar firmeza en la defensa de la catolicidad o incluso la neutralidad cultural, la Administración catalana capituló ante las exigencias del coordinador de Educación de la CIE, Ihab Fahmy.

En dicho encuentro, donde participaron la directora general Sonia Fernández Cuenca y el subdirector general de Ordenación Curricular, Jaume Feliu Agulló, el Gobierno autonómico no solo ratificó la continuidad del programa nacido en el año 2020, sino que anunció la creación inminente de una bolsa específica de profesores destinada en exclusiva a impartir esta materia. Para acelerar la penetración ideológica, la propia CIE se ha apresurado a ofrecer un listado cerrado de docentes validados por la propia organización, asegurando así un control doctrinario absoluto dentro de los colegios públicos.

La CIE exige que la opción aparezca en la matrícula de forma obligatoria

La hoja de ruta del islamismo contempla un paso técnico fundamental para lograr la universalización de su doctrina: la manipulación de las herramientas burocráticas escolares para forzar la afiliación comunitaria. La principal reclamación de la organización islámica consiste en obligar a la Generalidad a incorporar de manera visible y automática la asignatura de Enseñanza Religiosa Islámica dentro de los formularios oficiales de matrícula.

La pretensión de la CIE es que las familias de origen inmigrante seleccionen esta materia de forma directa durante el proceso general de inscripción, blindando al menor dentro de su burbuja religiosa islámica y bloqueando su asimilación cultural en la sociedad de acogida. Sin embargo, la cifra esgrimida de alumnos musulmanes no se corresponde en absoluto con familias que hayan acudido de manera libre y voluntaria a solicitar la asignatura, sino que representa una estimación interesadamente muy abultada y ficticia del volumen de población islámica que la organización islámica aspira a encuadrar ideológicamente bajo su tutela.

Los datos estadísticos oficiales ponen de manifiesto la inmensa brecha que separa los deseos de islamización masiva de la realidad actual del programa piloto. Durante el curso escolar 2021-2022, el alcance de esta asignatura era marginal, afectando de forma directa a únicamente 337 alumnos distribuidos en ocho centros educativos de la región. La desesperación de los islámicos de la CIE por incrustar la casilla de religión islámica en los impresos oficiales busca revertir por la vía del automatismo burocrático esta baja participación, activando un mecanismo de captación masiva que acelere la implantación del islamismo en las escuelas.

La islamización entra en el sistema educativo catalán de forma institucional

El empeño de las autoridades catalanas por consolidar el plan piloto y transformarlo en una oferta educativa obligatoria estable es el síntoma más evidente de un mal mayor: el creciente peso institucional del islamismo en Cataluña promocionado por las administraciones. Durante las últimas tres décadas, los flujos migratorios masivos procedentes de países islamistas han transformado por completo la realidad demográfica y social de numerosos municipios catalanes.

Aprovechando las debilidades intrínsecas del marco legal español, que otorga el derecho teórico a solicitar esta enseñanza, los grupos de presión islámicos han sabido jugar sus cartas para introducirse en los colegios públicos, y ahora exigir la obligatoriedad. Aunque la ley establece que la Administración posee la competencia formal para fiscalizar las de titulaciones académicas y abonar las nóminas, la potestad absoluta para seleccionar y proponer a los docentes recae de forma exclusiva sobre las comunidades integradas en la CIE. El Estado se convierte, de este modo, en el financiador de una doctrina que socava activamente los valores compartidos y debilita la cohesión social de la nación.

El PP en Cataluña sostiene que el «islam es respetable» pese al avance de la islamización

La gravedad de esta invasión educativa no radica únicamente en la audacia de los grupos islámico que la promueven o en la complicidad de los partidos de corte separatista e izquierdista. El drama definitivo de la sociedad catalana radica en la capitulación ideológica de la supuesta oposición del PP, atrapada en los complejos de la corrección política. En un giro que muchos de sus votantes consideran una traición, el Partido Popular (PP) de Cataluña ha decidido adoptar una postura de asimilación buenista.

La dirección del PP catalán ha optado por situar este fenómeno en el epicentro de su nueva ponencia política estratégica que se debatirá el próximo 27 de junio. Lejos de denunciar la erosión de las libertades individuales, el choque cultural en las aulas o el evidente riesgo de ruptura de la identidad comunitaria, la formación conservadora ha dejado por escrito una declaración que ha desatado una profunda indignación: «el islam es respetable».

Con esta afirmación, el PP se suma de facto al consenso blando que prohíbe criticar las consecuencias de la islamización masiva de la región. Al normalizar y aceptar los resortes de penetración del islamismo en las instituciones públicas, el PP desarma culturalmente a los ciudadanos que contemplan con estupor cómo las aulas de sus hijos se transforman gradualmente en centros de adoctrinamiento religioso tutelados por organizaciones islamistas.


Tags: islamismo, invasión educativa, colegios públicos, Comisión Islámica, adoctrinamiento escolar, Generalidad de Cataluña, sustitución cultural

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