La España blasfema del sistema bipartidista

España blasfema.

La España blasfema del sistema bipartidista resurge con fuerza bajo el amparo de unas instituciones públicas y partidos políticos que han decidido dar la espalda a la fe de la mayoría social católica de nuestra nación. Ya no se trata de incidentes aislados, sino de una estrategia coordinada donde el ataque a la fe católica se financia sistemáticamente con el dinero de todos los contribuyentes. Ya no se trata de un partido político de la extrema izquierda, proviene también del Partido Popular.

La reciente exposición en el Palacio Pimentel de Valladolid, promovida por la Diputación gobernada por el PP, demuestra que el bipartidismo PP-PSOE y sus administraciones utilizan una supuesta cultura como un arma para humillar los símbolos más sagrados del cristianismo, vulnerando la libertad religiosa y la dignidad de millones de españoles.

Un ataque directo financiado con tus impuestos en Valladolid

La exposición titulada ‘La voz humana’ – no ponemos el nombre del «artista» para no darle publicidad», ha cruzado todas las líneas rojas del respeto y la decencia en la sede de la Diputación de Valladolid. Según denuncia la Fundación Española de Abogados Cristianos, la muestra incluye obras que utilizan la imagen de la crucifixión de Jesucristo de forma «grotesca y vejatoria». Piezas como ‘Raúl, voz humana. Crucifixión’ no buscan una reflexión artística profunda, sino que persiguen la provocación gratuita mediante la mofa de un símbolo central para nuestra fe. Resulta intolerable que una institución pública sufrague este tipo de representaciones que desvirtúan el sentido sagrado de la cruz para convertirla en un elemento de burla y de blasfemia.

El silencio cómplice del sistema político ante la ofensa

Da igual que las administraciones las gestione el PP o el PSOE; el sistema bipartidista acepta – y promueve- que el ataque a la fe católica sea el precio a pagar por una supuesta «libertad de expresión» mal entendida. La Diputación de Valladolid no solo ha cedido sus espacios, sino que ha difundido activamente esta muestra, convirtiéndose en cómplice necesaria de una blasfemia que hiere profundamente las raíces cristianas de España. Los partidos políticos del sistema bipartidista demuestran una y otra vez que no tienen intención de proteger el sentimiento religioso, permitiendo que el dinero de los católicos financie su propia humillación en palacios que deberían representar a todos.

La resistencia legal de los católicos ante la burla cultural

La España blasfema del sistema bipartidista debe encontrar una respuesta firme en la sociedad civil y en las instituciones que aún guardan un sentido de la justicia. La presidenta de Abogados Cristianos, Polonia Castellanos, ha sido tajante al exigir la retirada inmediata de las obras y toda la información sobre la promoción de este evento. No podemos permitir que el ámbito cultural sea un territorio libre para el escarnio del cristianismo mientras se protegen escrupulosamente otros colectivos. Las administraciones deben ser responsables con los espacios que gestionan y dejar de subvencionar a artistas cuya única mérito es ridiculizar la fe de millones de españoles con recursos públicos.

¿Por qué la libertad religiosa está bajo asedio institucional?

La verdadera libertad religiosa implica el respeto a lo sagrado y la protección de los ciudadanos frente a la agresión gratuita a sus creencias más íntimas. Cuando una administración pública promueve la banalización de la crucifixión, está enviando el mensaje de que la fe católica es un objetivo legítimo de ataque, derribo. y burla. Esta actitud fomenta la división y socava la unidad de España, que históricamente se ha cimentado sobre estos mismos valores que hoy se desprecian. La desvinculación de estos símbolos de su carácter sagrado es un paso más en el proceso de deshumanización y descristianización que intentan imponer desde las élites políticas y sus terminales culturales.

Recuperar el respeto a nuestras raíces

Es hora de decir basta a esta deriva de odio institucionalizado hacia lo que somos y lo que creemos. Una nación que permite que se pisoteen sus fundamentos espirituales está condenada a la fragmentación y a la pérdida de su libertad real. Defender la cruz no es solo un acto de fe, es un acto de soberanía nacional y de respeto a nuestra propia historia. No podemos quedarnos de brazos cruzados mientras las administraciones del sistema bipartidista PP y PSOE utilizan nuestro esfuerzo fiscal para alimentar la España blasfema. La fe católica es parte innegable de nuestra identidad y protegerla es la única vía para garantizar un futuro basado en el respeto, la verdad y la libertad verdadera.

No se puede utilizar dinero público ni instituciones para difundir obras que banalizan, ridiculizar y blasfeman con los símbolos más sagrados de nuestra fe.


Tags: España, Religión Católica, Blasfemia, Abogados Cristianos, Diputación de Valladolid, Libertad Religiosa, Unidad de España.

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