Se ha dado un paso histórico al reconocer al no nacido como una persona
El aborto definido como un asesinato marca un hito histórico en Puerto Rico al reconocer al no nacido como persona y defender la vida frente a la cultura de la muerte.
Un paso histórico en defensa de la vida
Puerto Rico ha dado un paso decisivo en la defensa de la vida humana. El Gobierno, liderado por Jenniffer González, ha presentado una medida que define el aborto como asesinato. Una la ley que protege al más indefenso: el no nacido.
El aborto definido como un asesinato se recoge en el Proyecto del Senado 923. La gobernadora ha impulsado esta propuesta junto a la mayoría legislativa del Partido Nuevo Progresista. La norma enmienda el artículo 92 del Código Penal. Redefine el concepto de “ser humano” como el concebido en cualquier etapa de gestación. El texto no deja lugar a interpretaciones ambiguas.
Este reconocimiento rompe con décadas de relativismo moral. El Estado asume que la vida comienza en la concepción. La ley protege esa vida desde el primer instante.
La Ley Keishla Madlane y la dignidad del no nacido
La reforma se conoce como Ley Keishla Madlane. El nombre honra la memoria de Keishla Madlane Rodríguez Ortiz y del hijo que llevaba en su vientre, asesinados el 29 de abril de 2021. La ley tipifica como asesinato en primer grado la muerte de una mujer embarazada cuando también fallece el concebido. El texto protege al nasciturus incluso si la madre sobrevive.
El aborto definido como un asesinato deja de ser un eslogan moral. Se convierte en una realidad jurídica. El ordenamiento reconoce al no nacido como persona con derechos. Esta ley persigue el crimen. Protege la vida frente a la violencia. Restablece el valor intrínseco de cada ser humano.
A finales del año pasado, el Gobierno ya reconoció al no nacido como persona natural. Aquella decisión sentó las bases jurídicas de la reforma actual. Hoy se consolida ese camino.
Un mensaje provida para el mundo occidental
Puerto Rico lanza un mensaje claro a Occidente. La defensa de la vida no resulta negociable. La dignidad humana no depende de la edad ni del desarrollo.
El aborto definido como un asesinato demuestra que todavía existen gobiernos con valentía moral gobiernos que legislan sin someterse a la presión ideológica globalista.
Frente a la ideología de género, el relativismo y la agenda abortista, esta ley defiende la familia y la vida. Lo hace desde el derecho y desde la razón.
España debería mirar este ejemplo con atención. Aquí se promueve el aborto como un derecho. Allí se reconoce como lo que es: la eliminación de una vida inocente.
Cuando la vida vence a la ideología
El aborto definido como un asesinato en Puerto Rico representa una victoria provida histórica. El Estado protege al no nacido y reconoce su condición de persona. Esta decisión devuelve esperanza a millones de defensores de la vida. También marca un camino para otras naciones que aún dudan.
Defender la vida no admite matices. O se protege al más débil o se legitima la injusticia.
Puerto Rico ha elegido el lado correcto de la historia. ¿Y España?




