La inmigración masiva colapsa el paro: el paro extranjero supera en un 64% al nacional

inmigración masiva y paro en España

La inmigración masiva y el paro que conlleva evidencian el fracaso del modelo ideológico de Sánchez

Una brecha alarmante

La inmigración masiva y el paro muestran una realidad que el Gobierno intenta ocultar. Los datos oficiales y los informes independientes desmontan el relato.

Un estudio del Foro Regulación Inteligente revela que la tasa de paro entre extranjeros alcanza el 18,2%. Entre los nacidos en España, la cifra se sitúa en el 11,6%. La diferencia resulta contundente. El paro entre extranjeros resulta un 64% superior al de los trabajadores nacionales. El dato no responde a un fenómeno puntual.

El informe confirma que la brecha persiste tras la recuperación posterior a la pandemia. El mercado laboral no absorbe los flujos migratorios actuales y miles de inmigrantes quedan fuera del empleo o encadenan largos periodos de búsqueda. La economía sufre las consecuencias directas de este modelo fallido.

La inmigración masiva y el paro que ocasiona en España ya no representan un debate ideológico. Constituyen un problema económico estructural.

Un coste millonario que pagan todos los españoles

El impacto económico del desempleo extranjero resulta enorme. El informe cifra en más de 5.100 millones de euros anuales el coste asociado a esta situación. Ese dinero nunca llega a materializarse. Son salarios no cobrados, consumo perdido y cotizaciones que no entran en el sistema. La Seguridad Social recibe menos ingresos. El Estado soporta más presión sobre ayudas y servicios públicos. Los contribuyentes pagan la factura.

El Gobierno de Pedro Sánchez mantiene altos flujos migratorios cada año. Lo hace sin garantizar integración laboral real ni estabilidad económica. Es un modelo que agrava la precariedad. La inmigración masiva y el paro avanzan de la mano, mientras el Ejecutivo mira hacia otro lado.

Lejos de corregir las disfunciones, Sánchez acelera la llegada de personas que el mercado laboral no puede absorber dignamente.

Las causas del fracaso migratorio

Muchos inmigrantes acaban concentrados en sectores de baja cualificación y alta rotación. Hostelería, construcción y servicio doméstico lideran esta realidad. Estos sectores sufren mayor precariedad. También reaccionan peor ante los ciclos económicos donde el paro crece con rapidez en cualquier desaceleración.

El sistema empuja a muchos hacia la economía sumergida. La ilegalidad se convierte en refugio ante un mercado incapaz de integrar.

El modelo Sánchez agrava el colapso económico

Los autores del informe lanzan una advertencia clara. Mantener flujos migratorios elevados sin reformas profundas provoca un aumento estructural del paro. También incrementa la economía sumergida. Y, además, la presión sobre los servicios públicos crece. El sistema no aguanta esta presión de inmigración masiva.

La inmigración masiva y paro en España no benefician a nadie. Ni a los españoles ni a los propios inmigrantes, pero el Gobierno de Sánchez prioriza el discurso ideológico y rechaza un enfoque responsable, ordenado y adaptado a la capacidad real del país.

La llegada indiscriminada de personas sin empleo asegurado destruye cohesión social y debilita la economía nacional. España debe recuperar el control de su política migratoria. La economía, la cohesión social y la dignidad del trabajo lo exigen.

Persistir en este modelo solo conduce a más paro, más precariedad y más tensión social. La responsabilidad política resulta inaplazable.

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