Qué hay tras Democracia 21: los hilos del globalista Soros que mueven la nueva marca del centro político

⏲ Tiempo estimado de lectura: 4 minutos

Su líder, Miriam González Durántez, es miembro del European Council of Foreign Relations, centro financiado y mantenido por George Soros

El tablero electoral español asiste al nacimiento de una nueva marca que recurre a las viejas fórmulas de la regeneración y la moderación para captar al votante desencantado. La abogada y exconsejera de corporaciones de gran relevancia como Acciona, UBS y Atrys Health, Miriam González Durántez, lidera una nueva formación política que concurrirá a las próximas elecciones del 29 de noviembre en coalición con Ciudadanos y la Unión de Ciudadanos Independientes (UCIN). Este proyecto, que nace de la plataforma previa denominada ‘España Mejor’, enfoca su discurso oficial en la regeneración institucional, el acceso a la vivienda y la modernización del Estado.

La propuesta recupera de forma evidente el espacio político que en su día ocuparon siglas históricas como la UCD, el CDS, UPyD y, más recientemente, Ciudadanos. La formación se presenta ante la opinión pública con una retórica basada en la superación definitiva de la confrontación ideológica entre la izquierda y la derecha. Es decir, exhibe el catálogo típico del centro de toda la vida. Hasta este punto, la estrategia encaja en la lógica normal para aquellos electores que decidan apostar por dicha opción en las urnas. Sin embargo, un análisis riguroso desvela realidades mucho más complejas y preocupantes sobre los vínculos internacionales de su principal promotora.

Lo que ya no entra dentro de la normalidad democrática ni de la auténtica independencia es que la líder del partido Democracia 21, Miriam González, ejerza como miembro activo del European Council on Foreign Relations, un laboratorio de ideas que financia y mantiene el magnate globalista de extrema izquierda George Soros. Tras la fachada de la moderación y las soluciones tecnocráticas se esconde la agenda del globalismo financiero más militante, una estructura que busca tutelar la soberanía nacional mediante terminales políticas de diseño.

Los vínculos acreditados con el entramado del magnate George Soros

La trayectoria de la abogada Miriam González Durántez, líder del nuevo partido Democracia 21, confirma su pertenencia formal al European Council on Foreign Relations (ECFR), tal como acreditan su propio perfil de la red profesional LinkedIn y su biografía oficial disponible en los canales corporativos, y ha señalado La Gaceta. Este think tank de dimensión paneuropea inició su andadura en el año 2007 gracias al impulso económico y la financiación de la Open Society Foundations de George Soros. La red del multimillonario globalista sostiene de manera continuada sus aportaciones financieras a esta entidad.

González Durántez, quien además es esposa del exviceprimer ministro británico Nick Clegg, promociona Democracia 21 como una alternativa de «regeneración institucional» con el foco puesto en las elecciones del 29 de noviembre, mediante una alianza estratégica con Ciudadanos que presentará listas iniciales en las circunscripciones de Madrid y Barcelona.

La estructura financiera de un laboratorio de ideas globalista

El European Council on Foreign Relations cuenta con oficinas operativas en las principales capitales del continente y se autodefine ante la sociedad como un think tank plenamente independiente. A pesar de este esfuerzo de mercadotecnia, los registros públicos y su propia documentación interna confirman que las Open Society Foundations figuran como uno de los donantes fundadores esenciales y se mantienen hoy en día entre sus principales sostenes financieros. En ejercicios previos, los fondos de Soros llegaron a representar aproximadamente un tercio de los ingresos totales de la entidad. Las listas de donantes más recientes muestran que esta red sigue operando como un financista muy relevante, compartiendo espacio con diversos gobiernos europeos, la Comisión Europea y fundaciones privadas como la Stiftung Mercator o la Robert Bosch Stiftung. El propio ECFR reconoce históricamente el denominado «anchor funding» o financiación de anclaje por parte de la Open Society.

La pertenencia de la candidata de Democracia 21 al ECFR no constituye un secreto ni una información confidencial. El dato aparece con total claridad en su página web de carácter personal, en los folletos informativos de conferencias internacionales y en las reseñas biográficas que publican los medios de comunicación tanto españoles como extranjeros. La difusión de esta información a través de los canales digitales coincide con un momento político clave, en el cual Democracia 21 intenta venderse ante el electorado como una opción alternativa al bipartidismo tradicional y a la polarización que domina el Congreso de los Diputados.

El preocupante silencio de la candidatura ante los intereses internacionales

Este laboratorio de ideas globalista reúne bajo su estructura a destacados líderes políticos, académicos de renombre y expertos en relaciones internacionales de múltiples nacionalidades europeas. Aunque la entidad diversifica sus ingresos mediante subvenciones públicas de diferentes Estados miembros de la Unión Europea, el peso histórico y actual de las Open Society Foundations representa un hecho documentado, contrastable y público dentro de su arquitectura financiera.

Democracia 21 y su principal candidata guardan un hermetismo absoluto y no han emitido, hasta el momento, declaraciones específicas sobre la pertenencia de González al ECFR ni sobre la financiación del think tank. La formación prefiere ignorar el debate y sigue insistiendo de cara a la campaña electoral en su supuesto carácter independiente, buscando convencer a los ciudadanos de su voluntad de modernizar la vida política española desde una posición moderada y de centro.

La falsa regeneración al servicio de la agenda globalista

Resulta inadmisible que un proyecto político que se presenta ante los ciudadanos bajo la bandera de la limpieza institucional oculte de forma deliberada sus conexiones con las élites financieras globalistas que pretenden dirigir los destinos de las naciones europeas sin pasar por las urnas. La presencia de Miriam González Durántez en el European Council on Foreign Relations invalida por completo cualquier pretensión de independencia de Democracia 21. No estamos ante un partido nacido de la sociedad civil española para solucionar problemas domésticos como la vivienda o la reforma del Estado; nos encontramos ante una nueva operación de maquillaje político diseñada en despachos internacionales para colocar a peones del globalismo en las instituciones nacionales.

El silencio de la candidata ante la procedencia de los fondos del ECFR demuestra que Democracia 21 funciona como una franquicia partidista supeditada a directrices exteriores. España no necesita una regeneración tutelada por fundaciones globalistas extranjeras que promueven la disolución de las soberanías nacionales. Los electores merecen una alternativa verdaderamente libre, soberana y transparente, y no un producto de laboratorio financiado por los mismos poderes globales que buscan controlar la política europea.


Tags: Democracia21, Soros, Globalismo, Elecciones, Ciudadanos, Financiación, Regeneración

Comparte con tus contactos:

Deja un comentario