El doble objetivo de China con España: meterlo en el grupo de los BRICS y controlar la promoción del español

Política exterior España China

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El rumbo estratégico e institucional que está adoptando España bajo la dirección de Pedro Sánchez dibuja un escenario de profunda claudicación geopolítica. La política exterior española, históricamente anclada en el eje atlántico y en la integración decidida dentro de las estructuras occidentales de seguridad y prosperidad, sufre un proceso de desmantelamiento silencioso pero implacable. En los últimos años, la diplomacia española ha experimentado una deriva alarmante, decantándose de manera total y descarada hacia los intereses estratégicos de la República Popular China. Este giro no responde a una legítima diversificación de las relaciones comerciales, sino a una entrega consciente de parcelas de soberanía a cambio de la validación política de un régimen dictatorial que busca socavar los cimientos de Occidente.

El entreguismo gubernamental sitúa al país en una posición de absoluta debilidad frente a Pekín, asumiendo su agenda global con una sumisión impropia de una nación consolidada. Los analistas internacionales más rigurosos ya advierten de las catastróficas consecuencias de este vasallaje, puesto que el siguiente paso de esta hoja de ruta ya está trazado sobre los despachos de La Moncloa. Si el líder socialista consigue revalidar su mandato y gana las próximas elecciones generales fijadas para el año 2027, la entrada definitiva de España en el bloque de los BRICS se convertirá en una realidad inevitable, consumando la ruptura con nuestros aliados tradicionales y certificando nuestra incorporación formal a la órbita de influencia del comunismo asiático.

El sibilino entramado para consolidar la influencia comunista en España

La penetración de la dictadura asiática en las estructuras de poder nacionales cuenta con una elaborada red de influencia que supera con creces las burdas maniobras del lobby encabezado por el expresidente Rodríguez Zapatero. El régimen comunista chino ha encontrado una alternativa mucho más amigable, sofisticada y eficaz para asentar su control ideológico en el territorio nacional mediante la Fundación Cátedra China. Esta entidad, que cuenta de manera deliberada con una aparente mayoría española en sus órganos de dirección y disfruta del padrinazgo explícito de la Embajada de Pekín en Madrid,

Despliega una intensa actividad político-cultural orientada a cumplir, según Voz Populi, dos objetivos de enorme trascendencia geopolítica. El primero de ellos consiste en acelerar la asociación de España al grupo de economías emergentes denominado BRICS, integrado originalmente por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica. El segundo propósito, revestido de una falsa pátina cultural, busca apropiarse de la bandera lingüística de la Iberofonía (la comunidad global de hablantes de español y portugués) para utilizarla como un ariete geoestratégico con el que competir frente al dominio geolingüístico del inglés. Toda esta operativa se coordina a través de SINORET, una opaca red internacional de la que se reconoce abiertamente que mantiene relaciones sumamente estrechas e interesantes con el mismísimo Comité Central del Partido Comunista de China.

El falso pretexto del multilateralismo de Pedro Sánchez

Mientras el aparato de propaganda oficial maquilla este preocupante viraje internacional, el presidente del Gobierno aprovecha los foros internacionales para camuflar la sumisión ante Pekín bajo el amparo de conceptos buenistas. Durante la inauguración de la nueva sede de la organización ONU Turismo, Sánchez proclamó que el país se consolida definitivamente como un supuesto refugio del multilateralismo global. Sin embargo, detrás de esta vacía retórica se esconde una peligrosa coincidencia de agendas. Apenas una semana antes de que el jefe del Ejecutivo presumiera públicamente de esa supuesta neutralidad multilateral, la Fundación Cátedra China abría en la capital española un foro de debate específico diseñado exclusivamente para impulsar y normalizar la asociación del Estado español al bloque de los BRICS.

Conviene recordar que el pilar fundamental de este grupo intergubernamental, que ya ha ampliado su composición hasta sumar once naciones, es la defensa de un multilateralismo alternativo que opere como una herramienta de desgaste contra la hegemonía de los Estados Unidos, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, instituciones clave para la estabilidad del mundo libre.

El peligroso informe universitario para diluir la soberanía nacional

La estrategia de asimilación cultural y política se trasladará con fuerza al ámbito académico a partir del próximo mes de septiembre. La mencionada fundación prochina iniciará una intensa gira por diferentes universidades del país para presentar de manera oficial su denominado Informe sobre los BRICS+. Este documento aconseja de forma explícita la incorporación inmediata de España a este club. Los autores del informe argumentan con total desparpajo que, debido a su posición geográfica privilegiada y a su extensa red de vínculos transcontinentales, la nación española desempeñaría un papel fundamental de puente estratégico entre los BRICS+ y dos espacios que consideran críticos: la Unión Europea por un lado y el continente iberoamericano por el otro.

Para convencer a la opinión pública, el informe describe una serie de supuestas ventajas económicas que en el fondo suponen una enmienda a la totalidad de nuestro modelo de convivencia europeo. El texto invita a abandonar el papel de segundón sometido al tradicional eje franco-alemán dentro de la Unión Europea para, en su lugar, acceder a plataformas de gobernanza alternativa como el Nuevo Banco de Desarrollo controlado por Pekín, reduciendo de paso la dependencia comercial de los mercados comunitarios y eludiendo la volatilidad del dólar estadounidense.

El mito de la Iberofonía y el desprecio a las instituciones del español

El documento propagandístico que desgrana las supuestas bondades del bloque de los BRICS, al cual ya se han adherido países como Egipto, Etiopía, Irán, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí e Indonesia. El texto destaca el uso de la lengua española como un poder blando totalmente infrautilizado que, en combinación con el idioma portugués, da vida al concepto de la iberofonía. Los estrategas de Cátedra China califican esta comunidad idiomática como un verdadero tesoro civilizatorio que debe servir para integrar a los pueblos y actuar como alternativa al poderío de la lengua anglosajona. El interés del régimen de Xi Jinping por el control de nuestro patrimonio lingüístico quedó acreditado con la participación de esta fundación en el Foro para la Cooperación entre China y los Países de Lenguas Española y Portuguesa celebrado en la capital asiática.

El avance de esta agenda contempla la celebración de una nueva edición de este encuentro en la ciudad de Santander durante el próximo mes de octubre, organizado en complicidad con la Fundación Universitaria Iberoamericana. Esta cita cántabra se presenta como una apuesta por la cooperación internacional, pero esconde un dato revelador: en esta supuesta promoción de nuestra propia lengua apadrinada por el dinero chino no figura ni se ha invitado a ninguna de las instituciones legítimas del idioma, como la Real Academia Española o el Instituto Cervantes.

El desfile de la izquierda gubernamental ante la legación diplomática de Pekín

Los tentáculos de esta red de influencia político-cultural se extienden con absoluta normalidad por las altas esferas de la administración sanchista y el tejido empresarial patrio. Un reciente acto oficial de despedida a diez jóvenes españoles que partían hacia un campamento internacional en las ciudades de Pekín y Xiamen, presidido por el embajador de la República Popular China en Madrid, Yao Jing, sirvió para escenificar la alarmante connivencia institucional. Los lazos promovidos por la Fundación Cátedra China logran abarcar desde la obtención de puestos en la junta directiva de la patronal CEOE hasta el reparto de premios anuales que cuentan con el respaldo entusiasta de miembros del Consejo de Ministros.

En la última edición de estos galardones se constató la presencia cómplice de la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, y del secretario del Congreso de los Diputados, Gerardo Gerardo Pisarello, destacados dirigentes del Grupo Sumar y socios indispensables del Gobierno de coalición. Las actividades de esta entidad prochina no conocen límites, llegando a facilitar contactos con responsables de la política agrícola, patrocinar conciertos de bandas musicales madrileñas con repertorios folclóricos asiáticos o propiciar el esperpéntico hermanamiento de la macrofuria de Shanghái con el pequeño municipio madrileño de Fuentidueña del Tajo.

Las conexiones políticas del sanchismo y el entorno de Zapatero

La cercanía de este entramado con las estructuras más íntimas del partido del Gobierno quedó perfectamente retratada pocas semanas antes de que la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal de la Policía Nacional tuviera que intervenir en el marco de investigaciones judiciales.

Durante la presentación del libro oficial del fundador de Cátedra China, Marcelo Muñoz, titulado «Alternativas de China para el siglo XXI», la primera fila del auditorio estuvo ocupada por el propio autor y por la presidenta de la fundación, Marta Montoro. Justo detrás de ellos, como señala Voz Populi, compartiendo espacio y confidencias en un gesto de enorme simbolismo político, se ubicaban el embajador de la dictadura asiática, Yao Jing, el compositor Luis Cobos y Antonia Alcázar, regidora municipal de la localidad madrileña de Velilla de San Antonio. La presencia de esta alcaldesa socialista cobra una especial relevancia si se tiene en cuenta que es la hermana de Gertrudis Alcázar, la histórica y fiel secretaria personal del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, pieza fundamental en el engranaje de blanqueamiento de los regímenes autocráticos aliados de Pekín.

La complicidad del frente extremista y separatista con la agenda asiática

El verdadero alcance de este preocupante proceso de sumisión internacional se constató con la organización en la urbe asiática de Chongqing del encuentro denominado «Diálogo de Alcaldes España-China«. Esta cumbre municipalista se coordinó en estrecha colaboración con la Asociación de Amistad del Pueblo Chino con el Extranjero, un conocido órgano de propaganda externa dependiente de las autoridades comunistas. La delegación de cargos electos que viajó desde España para rendir pleitesía a los cuadros del partido único estuvo encabezada por el diputado de Sumar Gerardo Pisarello, estrecho colaborador de Ada Colau.

Lejos de ser un viaje aislado, la comitiva estuvo compuesta por otros catorce cargos públicos institucionales pertenecientes de forma exclusiva al bloque de partidos que sustenta parlamentariamente a Pedro Sánchez en el poder. Entre los alcaldes y concejales que participaron en este preocupante foro de asimilación política figuraban senadores y regidores del PSOE como Julián Nieva de Manzanares, Rosa Melchor de Alcázar de San Juan, Julio Millán de Jaén, Francisco Rodríguez de Dos Hermanas y Santiago Lázaro de Campo de Criptana. El frente se completó con la presencia militante de Izquierda Unida a través de Roberto Marcos de Langreo, Rafael Aguilera de Alcalá del Valle, Martín Melero de Puebla de Cazalla y Miguel Moreno de Zarzuela de Jadraque.

El peligro existencial del frente rupturista tras las elecciones de 2027

La vergonzosa comitiva que acudió a Chongqing no solo estuvo integrada por las distintas marcas de la izquierda y extrema izquierda estatal, sino que sumó la complicidad entusiasta del separatismo periférico más radical. Cargos electos vinculados a formaciones como el Partido Nacionalista Vasco mediante la concejal Alaitz Zabala de Sondika, la coalición ultraizquierda Geroa Bai con el edil Amaiur Guindeo de Burlada, y los representantes de la formación abertzale Bildu, representados por el alcalde de Tafalla, Xabier Alcuaz, y la alcaldesa de Oñati, Izaro Elorza, se unieron a este viaje de sumisión ideológica.

Esta alarmante confluencia de intereses demuestra que el bloque rupturista que sostiene el actual Gobierno de la nación comparte una misma y peligrosa visión de sumisión internacional. Los partidos que sustentan al sanchismo demuestran una total afinidad con la agenda geopolítica de Pekín, un vasallaje político que anticipa la voladura controlada de nuestros compromisos con el mundo occidental. La permanencia de esta coalición en las instituciones del Estado tras los comicios generales fijados para el año 2027 situará a España de forma irreversible fuera del marco europeo, consolidando nuestra incorporación formal a unos BRICS controlados por las peores tiranías del planeta.


Tags: China, BRICS, Sánchez, Sumisión, Comunismo, Lengua, Soberanía

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