Nissan comunica al Gobierno el cierre de la planta de Barcelona

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Nissan anuncia este jueves su marcha de Cataluña y la pérdida de 3.500 empleos directos en las factorías de Zona Franca, Montcada y Sant Andreu de la Barca. El anuncio se llevará a cabo de manera oficial por la mañana y está previsto que el consejero delegado mundial de Nissan, Makoto Uchida, lo comunique a Pedro Sánchez, según explican fuentes empresariales conocedoras de los entresijos de esta crisis industrial.

El cierre de Nissan, que puede prolongarse en el tiempo, supone la primera crisis industrial de la era coronavirus, pero los problemas de la multinacional en Cataluña se arrastran desde hace más de una década.

El Ministerio de Industria ha lamentado la marcha de la fima nipona, que ha confirmado al Gobierno su decisión de forma oficial a primera hora de este jueves. El departamento dirigido por Reyes Maroto reitera que la continuidad es posible mediante el plan de viabilidad presentado hace días. El Ejecutivo defiende el caracter estratégico de las plantas de la Zona Franca. Además, añade que irse de España es salir de Europa, con el coste reputacional que conlleva para el fabricante abandonar un mercado de 500 millones de habitantes. Ahora «el Gobierno convocará en los próximos días a la Generalitat de Catalunya, Ayuntamiento de Barcelona y Consorcio Zona Franca con las centrales sindicales para analizar la situación conjuntamente y estudiar diferentes escenarios de futuro», ha explicado Industria a través de un comunicado.

Previamente, Fuentes de Moncloa añadían que «está previsto que se lo comunique el CEO de Nissan por la mañana a la ministra de Industria, Reyes Maroto, al comité de empresa, al ‘president’ de la Generalitat, Quim Torra, y a agentes sociales, desde las ocho de la mañana» y no descartan una conversación con Sánchez. Afirmaban también que está por ver qué «calendario» y qué «secuencia» decide la compañía para la operación salida.

El Gobierno ha solicitado que en la medida de lo posible el cierre no sea drástico y que se prolongue en el tiempo lo máximo que se pueda para que resulte lo menos traumático posible, sobre todo para la industria auxiliar, de manera que pueda adaptarse, ya que en este tipo de empresas hay otros 10.000 empleos en juego. Se trata de aminorar el impacto de una decisión empresarial como esta.

Fuentes de la Generalitat y de la empresa en España aseguraron este miércoles que todavía no sabían nada y que estaban a la espera de lo que comunicase la empresa.

Si el cierre se lleva a cabo por fases, será un proceso largo y doloroso. ‘La Vanguardia’ informa de que se ha nombrado nuevo director general de la planta de Zona Franca a Frank Torres, un español al que se ha encargado la dirección de la planta para pilotar el cierre, con la intención de que sea lo menos traumático posible. Eso apuntaría a un calendario pactado con las administraciones durante el cual los despidos se irían prolongando en el tiempo. El efecto sería el mismo, pero permitiría acabar con los encargos pendientes y dañar menos la economía catalana.

Dura negociación

La negociación se prevé dura. Los sindicatos llevaban un año advirtiendo de que con una planta que estaba operando a un 30% de su capacidad industrial había mucho peligro de cierre y que si no se hacía hecho nada en este tiempo, la responsabilidad caería sobre las administraciones. En los últimos meses, ni siquiera se estaban fabricando ya vehículos de la marca Nissan.

En la rueda de prensa de este miércoles de la alianza Nissan-Renault se dibujó un futuro en el que no había hueco para la planta de Zona Franca. Renault se quedaba dos plataformas y Nissan otras dos, entre ellas, las de los SUV, Qashqai y Juke, que se fabricarán en el Reino Unido, en la planta de Sunderland. Nissan se va a centrar en Asia y Estados Unidos, con lo que queda fuera de la Europa continental, que cede a la multinacional francesa. Pero Nissan en Cataluña estaba haciendo furgonetas y 4×4 de gran tamaño. El exceso de capacidad productiva de Renault en España tampoco ayuda. La producción de furgonetas que había estado haciendo Nissan en Cataluña se trasladará a Francia.

En la rueda de prensa no se hizo mención del futuro de Barcelona, pero precisamente por eso, el futuro de la factoría ya resultaba dudoso. Lo previsible es una dura batalla sindical contra la dirección de la empresa, que se puede prolongar durante toda la negociación del ERE, según apuntan fuentes del comité.

(El Confidencial)