Moncloa va a reunir la mesa de negociación con Torra

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Una vez se levante el estado de alarma, como símbolo de la vuelta a la normalidad, o lo que en Moncloa llaman «nueva normalidad», el Gobierno pretende volver a reunir la mesa de negociación con el Govern de Quim Torra. A partir de la segunda semana de julio, ya con España fuera de la desescalada y con una previsión de situación sanitaria controlada, Estado y Generalitat se volverán a ver. El gabinete de Pedro Sánchez ya busca fecha para el segundo encuentro como fórmula para recomponer relaciones con ERC.

Reuniendo de nuevo a la mesa de negociación del referéndum independentista -una de las exigencias de ERC para facilitar la investidura de Sánchez y la formalización de la coalición entre el PSOE y Podemos-, el núcleo duro de La Moncloa cree que podrá volver a atraer a los de Oriol Junqueras al bloque de los socios habituales del Gobierno. La estabilidad es una de las máximas preocupaciones de un gabinete ya de por sí inestable.

El rechazo de ERC a las dos últimas prórrogas del estado de alarma han encendido todas las alarmas en el complejo presidencial. En el acuerdo de investidura, aunque no se reflejó por escrito, el PSOE pidió compromiso a todas las fuerzas que facilitaron la elección de Sánchez para facilitar la gobernabilidad. Por eso, a menos de seis meses de tener que negociar los presupuestos generales, este viraje de los independentistas al bloque del ‘no’ siembra dudas sobre la viabilidad de la legislatura.

Aunque Sánchez repite en cada una de sus intervenciones que «aún quedan cuatro años» de mandato, lo cierto, según varias fuentes consultadas por este periódico, es que en el Gobierno muchos empiezan a temer con no llegar a final de año. Si no logran atraer de nuevo a ERC, mediante la cesión de reunir a la mesa a meses vista de las elecciones catalanes, que como muy tarde se celebraran a principios del 2021, el fin de la legislatura puede llegar con la negociación de las cuentas. Es un «win-win» resume un colaborador del presidente que asume que «tenemos que ser capaces de ceder en cosas que no nos guste».

A la vuelta del verano empezará el trámite parlamentario de los Presupuestos Generales del Estado. Será entonces, cuando la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, deberá convencer a los grupos. Aunque en su entorno dan por seguro que llevará las cuentas a la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, antes de la pandemia ponía en duda hacerlo si antes no tenía la seguridad de que iban a salir adelante. Cumplir con el compromiso de la bilateral, pues, es hoy cuestión de supervivencia.

(Joan Guirado. OK Diario)