La mañana del 2 de Mayo llegó un carruaje al Palacio Real para llevarse a Francisco de Paula y su tío Antonio, últimos representantes de la realeza en Madrid. Era día de mercado en las inmediaciones y, entre los paisanos, había alborotadores partícipes en el reciente motín de Aranjuez. Al grito de “se los llevan” el pueblo trató de impedir la marcha de los infantes. Y los franceses dispararon cañones con metralla contra un pueblo desarmado.

Tengo por enemigo a una nación de doce millones de almas, enfurecidos hasta lo indecible. Todo lo que aquí se hizo el 2 de mayo fue odioso. Estáis en un error. Vuestra gloria se hundirá en España (Carta de José Bonaparte s a su hermano Napoleón 20 julio 1808)

Antes habían sucedido muchas cosas. Los franceses habían entrado en España como socios, para atacar Portugal, y se habían convertido en invasores. Madrid estaba rodeada de más de 30.000 hombres de las tropas de Napoleón. Reinaba su hermano José I y Murat gobernaba con mano de hierro. Y antes aún, se había medio vaciado España de tropas enviándolas a combatir por Europa bajo el mando francés. La nobleza, los gobernantes, en su mayoría afrancesados, se habían plegado al invasor. Napoleón había atraído con engaños y retenido en Bayona a unos reyes que nunca estuvieron a la altura de su puesto y de su pueblo.

España estaba sin mandos, sin gobernantes, sin reyes, sin armas, sin soldados, sin esperanza. La situación no podía ser peor, pero el pueblo español no lo sabía. Dicen que para alcanzar un imposible lo mejor es no saber que lo es.

Y Madrid reventó en la ira acumulada de meses de humillaciones.

Un día de cólera que pareció terminar en los fusilamientos de la madrugada del 3 de Mayo y, sin embargo, solo fue el comienzo de seis años de guerra donde un pueblo, desarrapado, inculto y fanático, al decir de Napoleón, luchó por seguir siendo España. Un pueblo que, tras la infligir la primera derrota al ejército más poderoso del mundo en Bailén, fue de derrota en derrota, recomponiéndose tras cada caída, luchando en guerrillas, peleando en cada pueblo, defendiendo cada palmo de tierra.

Un pueblo que dejó gestas increíbles y que se convirtió en la úlcera española para un Napoleón quién, al final de su vida, reconoció que su declive había comenzado con la maldita guerra de España.

Seis años de resistencia y muerte que culminaron en Irún con la batalla de San Marcial, donde los restos de todos los ejércitos y paisanos de todas las regiones expulsaron al enemigo común. Esos pueblerinos desarrapados eran los nietos de los tercios de Flandes. Los tataranietos de Don Pelayo. Los descendientes de los numantinos. Napoleón lo supo tarde.

Los españoles todos se comportaron como un solo hombre de honor. (Napoleón Bonaparte. Memorial de Santa Helena 1842)

Unos gobernantes que no estuvieron a la altura, un pueblo engañado y abandonado a su suerte, un aguantar hasta lo indecible, una explosión de cólera, una resistencia numantina, una victoria contra toda lógica, esperanza y posibilidad. ¿Les suena? La historia de España está llena de episodios con esos componentes.

Hoy, 2 de Mayo de 2020, tenemos unos gobernantes que no han estado a la altura. Mentirosos, cobardes y corruptos. Nos han mentido una y mil veces. Antes de la pandemia y durante la pandemia. Y nos mentirán de nuevo.

Unos gobernantes a los que les importamos muy poco. Ni España, ni nosotros, ni sus soldados, los sanitarios, a los que han mandado al frente sin medios ni pertrechos. Ni les importan sus mayores a los que han dejado morir por su imprevisión y mala gestión. Somos un pueblo dejado a su suerte.

Estamos aguantando hasta lo indecible un estado de alarma, con formas de estado de excepción, la vulneración de todos nuestros derechos y actuaciones del Gobierno que serían propias de un matón de barrio, de un payaso de feria, de un trilero de calle.

Los tiempos han cambiado. Los nietos de los héroes del 2 de Mayo somos apacibles y acomodaticios. España no es ya una patria por la que dar la vida. Sólo es un concepto discutido y discutible. Una ensoñación de fachas. Muchos de sus hijos la odian. El honor es un concepto anticuado.

Napoleón se confundió de siglo.

Los nietos de los héroes del 2 de Mayo, desconocedores de su historia, abjurando de su pasado y de honrar a sus caídos, una vez despojados de sus raíces, de su orgullo, del respeto a sus mayores, de su fe inquebrantable, del amor por cada palmo de esta España regada con la sangre de sus antepasados, están preparados para ser esclavos.

Los nietos de los héroes del 2 de Mayo, divididos, engañados, empujados a un hedonismo sin sentido, incapaces de gestos heroicos y de más sacrificio que estar un día sin móvil, animados a matar a sus hijos y a sus padres, sólo pueden esperar la nada.

Alicia V. Rubio Calle

Por Redaccion

8 comentarios en «Los nietos de los Héroes del 2 de Mayo | Alicia V. Rubio»
  1. ¡Extraordinaria como siempre, Alicia! ENHORABUENA. Es la triste realidad de esta ESPAÑA que nos ha tocado vivir. Ahora, el españolito medio solo estaría dispuesto a pelear si dejara de cobrar a final de mes la Paga no Contributiva, el PER, la Ayuda Familiar, la RAI (Renta Activa de Iserción) u otras diversas migajas que los gobernantes de turno dejan caer desde sus lujosas mesas bellamente engalanadas.

  2. Magnífico artículo de Alicia Rubio. Coincido con él al 100×100. Demuestra que está escrito por una patriota que ama a España profundamente.
    Enhorabuena Alicia

  3. No creo que tengamos otro dos de Mayo en España. Han confundido y engañago a la juventud y no hay reacción alguna ante la que nos están cayendo. Pena de pueblo y pena de los Militares, también comprados y sin reacción. Los mayores lo vemos pasar con rabia pero lo sufrirán ellos, los jóvenes y los Uniformes. Buen articulo. Saludos

  4. Toda la razón , valiente Alicia , pero no hay que olvidar ni perder la esperanza , pese a la política destructiva de toda moral y de la fe que llevamos muchas decadas padeciendo , el gota a gota que ha ido mermando los valores ,hacia el todo vale . .Al final la verdad , la justicia y el pueblo noble , prudente , descendiente de Viriato ,terror de los romanos , Se levantará como siempre contra los tiranos

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