España está a la cola de la recuperación económica y el PIB se agrava

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España está a la cola de la recuperación económica en comparación con el resto de los países avanzados. La OCDE, el FMI o las agencias de calificación FitchMoody’s o S&P han sacado los colores al presidente Pedro Sánchez y han constatado su poca capacidad para gestionar la crisis. Pero no sólo eso, otros países como Estados Unidos, Alemania o Francia ya han comenzado a mejorar sus previsiones económicas de cara a final de año y arrojan los primeros síntomas de recuperación.

Mientras tanto, el Gobierno de España ni siquiera ha presentado una previsión oficial que ponga cifra al impacto de la pandemia. Sólo se limita a reconocer verbalmente que el PIB caerá «al menos» un 10% este año y que la recuperación será «difícil».

Para confirmar la debilidad de la economía española -que podría hundirse hasta un 12,6%, según el Banco de España- y la desventaja con la que se sitúa frente a otros socios europeos basta con mirar a Alemania. El nuevo cuadro macroeconómico anticipa que el producto interior bruto (PIB) del país se contraerá un 5,8% en el conjunto del año, lo que supone una mejoría de cinco décimas con respecto a la caída del 6,3% prevista en abril.

El Gobierno de Angela Merkel aseguraba que el peor momento de la economía se produjo en mayo y que, desde entonces, hay «señales claras» de recuperación. De cara al próximo año, las previsiones son mucho más optimistas: el PIB repuntará un 4,4% aunque tendrán que esperar hasta principios de 2022 para recuperar los niveles previos a la crisis del coronavirus. «El proceso de recuperación de la economía tras el confinamiento de primavera ha empezado y subraya la fortaleza y resiliencia de las empresas en Alemania», reconocía en agosto el ministro de Asuntos Económicos y Energía, Peter Altmaier.

Los inversores alemanes también confían en la recuperación de la economía germana. Así se desprende del último índice de confianza elaborado por el Centro de Investigaciones Económicas Europeas (ZEW, por sus siglas en alemán), que se ha situado en 77,4 puntos, su nivel más alto desde hace 20 años. 

Las previsiones económicas también han mejorado en Francia. El Ejecutivo galo calcula ahora que el PIB bajará un 10 % en 2020, frente al 11 % previsto el julio pasado. También ha mejorado las perspectivas del déficit público, que alcanzará el 10,2 % del PIB este año, desde el 11,5 % anteriormente previsto.

El Ministerio de Economía ya había anticipado una «ligera mejora de la coyuntura» durante el verano y hasta el propio responsable de la cartera, Bruno Le Maire, reconocía que «la recesión será menos fuerte de lo previsto» debido principalmente a que el plan económico lanzado en primavera con una dotación de 470.000 millones de euros «ha protegido la economía» y «está produciendo ya efecto». Francia también lanzó a principios del mes de septiembre otro ambicioso plan de estímulo de 100.000 millones de euros para promover el crecimiento ecológico, la recuperación del tejido industrial y el empleo juvenil.

En cuanto a los planes de estímulo, España también está a la cola de otros países avanzados. El presidente anunciaba a finales de agosto ante los grandes empresarios del Ibex 35 que estaba trabajando en un plan que impulsará el crecimiento de la economía española por encima del 2% del PIB en el largo plazo, y que se apoyaría en la inyección europea de 140.000 millones de euros.

Por el momento, y a la espera de que se concrete el plan, Sánchez sigue sin alcanzar una acuerdo para ampliar los ERTE y tampoco suma apoyos para sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado. Los expertos coinciden en que la incapacidad para negociar del Ejecutivo supone un gran perjuicio para la marca España, ya que genera incertidumbre en el tejido empresarial y ahuyenta a los inversores.

Estados Unidos mejora las previsiones 

Estados Unidos también ha iniciado el camino hacia la recuperación. La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) confirmaba en sus últimas previsiones macroeconómicas que el PIB de se desplomará un 3,7% en 2020, frente al descenso del 6,5% previsto en junio. Sin embargo, para 2021 los banqueros centrales esperan que la economía repunte un 4%, un punto menos que hace tres meses.

Con respecto al desempleo, la Fed estima que el país cerrará el año con una tasa de paro del 7,6%, frente al 9,3% estimado en junio. En 2021, el desempleo todavía seguirá en el 5,5%, un punto porcentual menos que la previsión anterior.

España rezagada 

La Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) advertía recientemente que la economía española corre el peligro de quedarse rezagada respecto de las principales economías avanzadas en la recuperación. También constataba que España ofrecía síntomas de debilidad, mientras que en el conjunto de los países de la OCDE y de la eurozona estaban experimentado un fortalecimiento de sus perspectivas.

En concreto, España fue la única economía europea que ha registrado en una caída en el índice compuesto de indicadores líderes (CLI), de la Organización. El indicador se situó en 93,2 puntos en agosto, frente a los 94,6 enteros de julio y los 94,8 de agosto.

(Lorena Torío. Ok Diario)