López Teulón: “El leninismo y el estalinismo buscaron en España el exterminio con saña de todo lo católico”

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Ha creado, además,  la página www.persecucionreligiosa.es, que es la primera en lengua española dedicada exclusivamente a este tema. Y, para el primer grupo de mártires en proceso de canonización: www.464martires.es 

Acaba de publicar  su último libro Inspirados por Satanás: El martirio en la persecución en España  de la Editorial San Román. Por su interés reproducimos la entrevista que le hace Javier Navascués en el Correo de España

¿Por qué decidió titular “Inspirados por Satanás” el libro sobre la cruel persecución religiosa que hubo en España por parte del Frente Popular?

José Campos Giles es el autor de la biografía más importante que de san Manuel González García se ha escrito. Lleva por título: “El Obispo del Sagrario Abandonado». La expresión es usada por el autor cuando narra que don Manuel tiene que ser trasladado a Palencia por la dificultad, que duró años (1931-1935), de poder gobernar su diócesis de Málaga, y que sucede en octubre de 1935.

Yendo en el vagón del tren que le llevaba a su nueva diócesis, a toda velocidad, entró una piedra por la ventana que justo le golpeó en el pectoral. Además, nada más llegar, se sucedieron varios robos sacrílegos perpetrados en distintos pueblos de su diócesis con poco tiempo de duración de unos a otros. Campos Giles afirma: “algún tiempo después, relacionaba él este hecho con otros que parecían inspirados por Satanás». Me pareció utilísimo para servirme de esta frase como título.

¿Por qué es un libro que no se limita a contar cómo destruyeron las iglesias o mataron católicos como datos fríos, sino que va mucho más allá?

Porque precisamente, más allá de los datos históricos acompañados de cientos de fotos, la clave de todo está en el poder del Maligno para hacer desaparecer a Dios. La lucha de las dos banderas de la que nos habla san Ignacio en los Ejercicios es esto. Satanás lucha por hacer adeptos a su ejército que destruyan y aniquilen todo, hasta el exterminio.

¿Cuál es, realmente, el motivo por el que quisieron exterminar la fe católica con tanta saña?

Las consignas venidas de manos del leninismo y del estalinismo, que encontraron eco en la masonería y que fueron aceptadas por todos los partidos de izquierda de España, consistían precisamente en eso: en un holocausto. En un exterminio. Y esto se visualiza en el libro. No son solo los más de 10.000 mártires que pudieran entrar en causas de canonización (ya lo han hecho 2.000 y hay otros 2.000 en procesos diocesanos y en Roma) … Era la pretensión de desmantelarlo todo. Que del paisaje español desapareciera la cruz… Las páginas de este trabajo nos muestran que cada vez que pudieron, con fuego y saña, se emplearon a fondo. Imágenes que se hicieron nuevas, tras la quema de conventos del 31, volvieron a ser quemadas en 1936.

¿Se podría decir que ha sido una de las persecuciones con más odio a la fe de la historia?

No creo que los yihadistas que en la fiesta pasada de Pentecostés asesinaron a sangre fría a los católicos de Owo (Nigeria), tuvieran menos odio. Satanás no gradúa su odio. Esta siempre al máximo… Pero sí que, como hemos recordado otras veces, esta es la persecución que en menos tiempo hizo mayores estragos.

No se conformaron con destruir iglesias y asesinar a decenas de miles de católicos… su odio a Dios los llevaba a las burlas ácidas, blasfemias, sacrilegios y las profanaciones más abyectas… ¿Por qué no se puede explicar esto solo con razones de índole natural?

Es como querer enlistar los destrozos. Eso nos haría ver la magnitud del martirio del arte. Pero no solo es que hallan quemado una pieza valiosísima de arte que no puede exponerse en Las Edades del Hombre, es que han quemado el cuerpo de un santo ¡¡¡del siglo XVI!!! hasta hacerlo ceniza por no dejar “piedra sobre piedra»… Se trataba de un plan diabólico, y mientras pensaban que ya no quedaban más sacerdotes que asesinar, desde cualquier sótano se seguía ofreciendo el sacrificio eucarístico.

¿Qué ha llevado al blanqueamiento de los autores de estos crímenes de una maldad atroz?

El perdón cristiano. Al edificarse nuevamente todo no había otro camino que el de perdonar. La Iglesia estaba y está convencida de ello. El mártir solo lo es si muere perdonando.

Pero ahora sí me interesa ser historiador. Y la hemeroteca (¡cuántas mentiras descubre la hemeroteca!) cuando la mayoría de los historiadores pretende explicar lo que sucedió casi al revés, pues oiga Vd. ¡tontos no somos! Fotos y más fotos. Y ahora como todo… Hay derecho de réplica, si es que pueden.

Hemos conseguido, en estas últimas décadas, que al menos el dato de los 7.000 sacerdotes asesinados aparezca en casi todos los sitios, expresado con mayor o menor acierto. Ahora toca hablar de esto.

¿En qué medida usted como estudioso de la persecución religiosa se ve en la obligación moral de que se sepa la verdad de la historia?

En la de la obediencia. Ya he contado otras veces que a mi párroco (natural de Corbera de Llobregat, Barcelona), con el que estuve desde los 6 años, le mataron a su padre por esconder al cura del pueblo en su casa. He visto cómo se cruzaba con el hijo del asesino de su padre y se daban los buenos días. Yo parto de esa realidad vivida. La del perdón explícito. Pero mis arzobispos (4, ni más ni menos) me han encomendado esta tarea… y permítame la expresión, una vez entrado en harina… decidí -mientras no me manden otra cosa- dar el todo por el todo. La Iglesia católica tiene obligación de preservar los relatos veraces de lo sucedido. Para las generaciones futuras y para vivir en la fidelidad por la que ellos murieron.

¿Hasta qué punto podemos decir que en medio de tanto odio y tanta maldad creció un amor martirial y un heroísmo que superó y venció al mal?

Del todo. Es el principio del Evangelio. Hasta dar la vida. Y ellos la dieron. El amor vence al odio. Lo dice san Maximiliano Mª Kolbe, años después, en el campo de concentración. Son ellos con su vida y ejemplo los que “nos ponen las pilas». Dejemos de quejarnos por todo lo que pasa ahora y construyamos, como lo hicieron ellos y pedía san Juan Pablo II, la civilización del amor.

De todo lo mucho que se ha escrito de la Cruzada del 36, ¿qué matices o datos nuevos aporta este trabajo?

Creo que, desde Montero, en los años sesenta, no se mostraba una visión de conjunto sobre todo lo sucedido en la España republicana, desde diciembre de 1930 (cuando ya se intentó quemar el Palacio Episcopal de Málaga) hasta el final de la guerra.

Y sobre todo el tema del “martirio de los santos” que es bastante desconocido. Ahora que se ha mostrado el cuerpo de san Isidro labrador y que los milicianos buscaron infructuosamente para quemarlo hasta san Francisco de Borja o san Pascual Bailón de los cuales solo quedan sus cenizas. Hasta 20 relatos. O el de la beata Petra de San José de la Montaña que también recojo y que se ha explicado con todo detalle en la nueva película que sobre ella se hizo.

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