El control de Sánchez a las empresas: récord de contratos a «dedo» en 2025 con 23.116 millones

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El récord de contratos a dedo del Gobierno España marca uno de los episodios más llamativos de la contratación pública reciente. En 2025, el Ejecutivo repartió 23.116 millones de euros en contratos públicos mediante el procedimiento negociado sin publicidad, un sistema que permite adjudicar contratos sin concurso abierto. Los datos proceden de la Oficina Independiente de Regulación y Supervisión de la Contratación, organismo encargado de vigilar la contratación pública en España.

Esta cifra representa el mayor volumen registrado hasta ahora en adjudicaciones directas. El sistema permite que la administración invite directamente a determinadas empresas para negociar contratos públicos. Otras compañías ni siquiera pueden presentarse.

Un procedimiento deja en manos del Gobierno la decisión de qué empresas participan y cuáles quedan fuera. El año 2025 marca así un récord histórico en el reparto de dinero público mediante adjudicaciones sin concurso abierto.

Cómo funcionan los contratos negociados sin publicidad

El mecanismo que permite adjudicar contratos sin concurso

El procedimiento conocido como negociado sin publicidad permite a la administración pública invitar directamente a determinadas empresas para negociar contratos. A diferencia de un concurso público tradicional, este sistema no abre la participación a todas las empresas interesadas. Solo participan las compañías que reciben la invitación de la administración. En la práctica, esto significa que el Gobierno decide qué empresas compiten por el contrato y cuáles quedan fuera del proceso.

Por este motivo, muchos analistas consideran este sistema como adjudicaciones “a dedo”, ya que la administración selecciona previamente a los participantes. La legislación española permite utilizar este mecanismo únicamente en circunstancias concretas, como:

  • Situaciones de urgencia.
  • Casos donde solo existe un proveedor posible.
  • Contratos con características técnicas muy específicas.

Sin embargo, el volumen alcanzado en 2025 ha despertado numerosas preguntas sobre el uso de este procedimiento.

23.116 millones en un solo año

Las cifras oficiales reflejan un crecimiento espectacular en el uso de este sistema. En 2025, el Gobierno adjudicó 23.116 millones de euros mediante negociación directa, la mayor cantidad registrada hasta ahora. Para entender la magnitud de este dato conviene observar la evolución reciente.

Entre 2021 y 2025, la Administración General del Estado firmó 15.721 contratos o lotes mediante negociación directa. El valor total de esas adjudicaciones alcanzó 36.727 millones de euros. Lo más llamativo es que más del 60% de ese dinero se adjudicó solo durante el año 2025.

Este aumento convierte al último ejercicio en un punto de inflexión dentro del sistema de contratación pública español.

Contratos millonarios con baja competencia

Importe medio superior a 2,3 millones

Las adjudicaciones realizadas mediante este sistema no corresponden a pequeñas compras administrativas. El importe medio de cada contrato supera los 2,3 millones de euros. Esto significa que el sistema se utiliza para repartir cantidades muy relevantes de dinero público.

Dentro del conjunto de la contratación estatal, estos contratos representan aproximadamente el 20% del total. Desde 2021, el Estado ha licitado más de 190.000 millones de euros en contratos públicos. Una parte significativa de ese volumen se adjudicó mediante procedimientos sin concurso abierto.

La falta de competencia genera preocupación entre diversos organismos de control económico.

El gran pico de adjudicaciones en 2025

Los datos del panel estadístico del organismo supervisor muestran que el mayor aumento se produjo en el último trimestre de 2025. Durante esos meses se registró un fuerte incremento de contratos vinculados a compras de armamento del Ministerio de Defensa de España.

El aumento explica parte del crecimiento extraordinario registrado durante el ejercicio. Sin embargo, los datos publicados ni siquiera incluyen los contratos menores, que también se adjudican directamente, aunque mediante un procedimiento administrativo distinto. Si se sumaran esas cifras, el volumen de adjudicaciones directas sería aún mayor.

Advertencias de los organismos de control

Los expertos en contratación pública analizan estos datos para evaluar el nivel de competencia real en el gasto público. Cuando el sistema permite competir a menos empresas, el número de ofertas disminuye y el precio final puede aumentar.

Diversos informes del Tribunal de Cuentas Europeo han advertido sobre este problema. Según estas evaluaciones, una menor competencia en los contratos públicos puede reducir la eficiencia del gasto y aumentar los riesgos de mala gestión del dinero público.

El principio básico de la contratación pública exige transparencia y competencia entre empresas. Cuando el proceso se limita a empresas invitadas, el mercado pierde parte de esa competencia.

El debate sobre el control político de la contratación

El crecimiento de las adjudicaciones directas ha reabierto el debate político sobre el control del gasto público. Los contratos públicos representan uno de los principales instrumentos de inversión del Estado. Por ese motivo, la forma en que se adjudican estos contratos resulta fundamental para garantizar transparencia y eficiencia económica.

Cuando el Gobierno decide qué empresas participan en los contratos millonarios del Estado, el riesgo de concentración de poder económico aumenta.

Un sistema sano exige mecanismos de control sólidos que aseguren igualdad de oportunidades entre empresas y una gestión responsable del dinero público. La contratación pública debe garantizar transparencia, competencia y eficiencia. El dinero que maneja el Estado pertenece a todos los ciudadanos.

El récord de contratos a dedo Gobierno España en 2025, con 23.116 millones adjudicados sin concurso abierto, plantea preguntas legítimas sobre el funcionamiento del sistema. Cuando miles de millones de euros se reparten sin competencia abierta, la transparencia deja de ser una garantía y se convierte en una exigencia urgente.

Tags: contratos públicos España, Pedro Sánchez Gobierno, adjudicaciones sin concurso, contratación pública, gasto público España, Tribunal de Cuentas

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